martes, 14 de marzo de 2017

Tecnologia y Sociedad





              Universidad de los Ángeles del Estado de Puebla

                        Marco Antonio Mora Turrubiates

                               Ignacio Ortiz Rosales

                              Tecnología y Sociedad

                 Blogger Temario Tecnología y Sociedad

                                
                                 ISC 6°SEMESTRE 




TEMAS


I. DE LA IMAGEN HEREDADA DE LA CIENCIA A LA REVOLUCIÓN     HISTORISCISTA


            1.1.. Filosofías clásicas de la ciencia.
            1.2.. Constitución de una ciencia unificada.
            1.3.. Estructura de las revoluciones científicas.
            1.4.. El descriptivismo.
                       
II.  DE LAS SOCIOLOGÍAS DEL ETHOS CIENTÍFICO A LA SOCIOLOGÍA DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO

            2.1.. Sociología de la Ciencia
            2.2.. El programa Mertoniano.
            2.3.. Estudios sobre ciencia y tecnología.
            2.4.. Programa empírico del relativismo.
           
III. CRÍTICAS A LAS ESCUELAS SOCIOLOGISTAS DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO Y NUEVA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA

            3.1..Empirismo Lógico
            3.2..Epistemología Sociologista
            3.3..Enfoques etnológicos y de análisis de discurso.
            3.4..Pluralismo metodológico de la ciencia.
            3.5..Tecnología en la filosofía de la ciencia.
           
IV.  DE LA FILOSOFÍA DE LA TECNOLOGÍA A LAS TEORÍAS SOCIOLÓGICAS DE LA TECNOLOGÍA

            4.1..Filosofía humanista de la tecnología
            4.2..Construcción social de la ciencia y la tecnología.
            4.3..Teoría de la red de actores.
            4.4..Tecnologías que modifican las relaciones sociales.
           
           
V. ALGUNAS CRITICAS AL CONSTRUCTIVISMO SOCIAL DE LA TECNOLOGÍA: EL INTERÉS POR LA EVALUACION DE LAS TECNOLOGÍAS

            5.1..Tradición constructivista de la tecnología
            5.2..Aspectos valorativos de la tecnología.
            5.3..Desarrollo tecnocientífico.
            5.4..Activísimo social progresista.
           
VI. EL ENFOQUE TRADICIONAL DE LA EVALUACION DE TECNOLOGÍAS Y SU CRISIS

            6.1..Cambio tecnológico y problemas ambientales y sociales
            6.2..Evaluación tecnológica.
            6.3..Evaluación de riesgo de nuevas tecnologías.
            6.4..Grupos de presión (ecologistas y de consumidores).
            6.5..Control democrático sobre la ciencia y la tecnología.

VII. HACIA UNA EVALUACION CONSTRUCTIVA DE TECNOLOGÍAS


            7.1..Nuevos modelos constructivistas.
            7.2..Análisis factuales de la tecnología.
            7.3..Factores sociales, éticos y políticos.
            7.4..Coexistencia de dominios tecnocientíficos con dominios sociotécnicos.






INTRODUCCIÓN


Uno de los tópicos en el debate actual sobre la ciencia y la tecnología consiste en determinar que tanto han servido para configurar a las sociedades modernas y trasformar a las tradicionales. Los progresos científicos como también tecnológicos han modificado radicalmente la relación del hombre con la naturaleza y la interacción entre los seres vivos. Hoy en día la ciencia y la tecnología calan los niveles más altos en la sociedadactual.
La ciencia y la tecnología no se pueden estudiar fuera del contexto social en el que se manifiestan. Entre la ciencia y la tecnología existe un claro estado de simbiosis; en otras palabras, conviven en beneficio mutuo. Aunque el efecto de ambas actuando conjuntamente es infinitamente superior a la suma de los efectos de cada una actuando por separado.
Y, sin embargo, ante estos progresos que no podían ni siquiera imaginar los autopistas del pasado, empiezan a surgir preguntas cada vez más serias sobre el lugar que incumbe la ciencia y la tecnología en nuestra sociedad; y además con una constancia tal que no se pueden ignoras tales problemas. Leí una frase escrita por Albert Camus, la cual me llamó mucho la atención, decía lo siguiente:
"El siglo XVII fue de las matemáticas, el siglo XVIII el de las ciencias físicas, el siglo XIX el de la biología y nuestro siglo XX es el siglo del miedo".
¿Es cierto esto?, Podríamos decir que sí; ya que la ciencia y la tecnología han tenido tanto auge, tanto desarrollo que hoy en día muchos temen que la ciencia y la tecnología lleguen a destruir el mundo. Muchas personas lo ven de la siguiente manera, ¿Cuantas personas han muerto en accidentes automovilísticos?, Si la ciencia y la tecnología no los hubiesen creado no hubiesen ocurrido. Pero dejan atrás la otra cara de la moneda, ¿Cuantas personas se han salvado gracias al transporte automovilístico? ¿Cuánto tardaríamos en trasladarnos de un lugar a otro?, Si no se hubiesen desarrollados estos inventos. Lo que une a la ciencia y la tecnología con la sociedad son las necesidades y los deseos de la sociedad.

I. DE LA IMAGEN HEREDADA DE LA CIENCIA A LA REVOLUCIÓN     HISTORISCISTA


   1.1.. Filosofías clásicas de la ciencia.

Se denomina filosofía clásica al pensamiento de los filósofos griegos como Sócrates, Platón y Aristóteles, que influyó notablemente en la cultura occidental.

Sócrates(-470 al -399 a. de C.) no escribió su doctrina, pero ésta llegó a conocerse gracias a los escritos de Platón (-428 al -347 a. de C.), su discípulo.
La filosofía de Sócrates es básicamente moral y ética. Trataba de llegar al conocimiento de los valores morales por medio de preguntas, intentando alcanzar la verdad descartando las respuestas que no eran lógicas.
Este método, denominado mayéutica, lo llevaba a investigar principalmente los temas éticos.
Tenía la convicción que el hombre es sabio cuando reconoce que no sabe, que la vida no vale la pena vivirla sin reflexionar, que la ética es lo más valioso y que la persona que es bondadosa, podrá sufrir pero no perderá nunca su bondad.
Fue un hombre odiado y temido porque no tenía pelos en la lengua. Decía todo lo que le parecía correcto y a veces, en sus pláticas dejaba descolocado a muchos ciudadanos con poder.
Debido a estas características y también por sus ideas políticas contrarias al régimen imperante, Sócrates fue condenado a muerte con los cargos de no aceptar a los dioses que adoraba su pueblo y de corromper a la juventud con ideas liberales; y pudiendo salvarse, eligió morir fiel a sus principios.

Platón, quedó muy afectado por la muerte de Sócrates y huyó de Atenas. Volvió después de doce años y fundó La Academia, institución dedicada a la investigación científica y filosófica y uno de sus magnos discípulos fue Aristóteles.
Su pensamiento se basa en el pensamiento de Sócrates y está expuesto en sus famosos diálogos con Sócrates.
El platonismo se basa en la creencia de realidades inalterables y eternas, independientes de las cosas mundanas. Creía en la existencia de valores absolutos entrelazados en un mundo eterno.
El método de Platón para llegar al conocimiento era la dialéctica, diálogos que intentaban buscar la verdad por medio de la razón y la intuición.







           

Aristóteles (-384 al -322 a. de C.), discípulo de Platón, fue un filósofo y científico griego que sentó las bases de la historia intelectual de Occidente.
Estudió en la Academia de Platón durante 20 años y posteriormente fue maestro de Alejandro Magno en Macedonia.
Fundó su propia academia a la que llamo el Liceo, precursora de las universidades actuales.
Poseía vastísimos conocimientos de física, química, biología, zoología, botánica, psicología, política y ética, lógica y metafísica y de historia, literatura y retórica.
Inventó el sistema para el estudio de la lógica formal llamado Silogística, muy valorado por los científicos del siglo XIX.
Su doctrina continúa hoy en día siendo debatida en los medios filosóficos modernos.
Su método para llegar al conocimiento era la lógica.
Tanto Sócrates, como Platón y Aristóteles fueron pensadores realistas, que trataban de llegar a la verdad a través de la razón, responsables de haber dado el gran paso adelante del mito al logos.

1. El Inductivismo 

La noción es, primero, hay hechos positivos, es decir, si no hubiera observadores los hechos estarían ahí y, en seguida, es: aténgase a los hechos positivos, no especule. Los inductivistas desconfiarán por lo tanto de todo lo que implique una participación activa del observador, los prejuicios, los límites perceptuales, culturales, incluso de las hipótesis. Hacer hipótesis podría implicar el riesgo de introducir lo inobservable, lo especulativo, lo tendencioso. 
La Filosofía clásica de la Ciencia (Carlos P. Soto)Hay inductivistas que quieren encontrar un aval en Newton. A Newton le preguntaron: «¿por qué la Tierra atrae a las manzanas?», Newton decía : «las atrae así, las atrae asá», y los críticos insistían : «bueno, pero, ¿por qué?». Entonces Newton, astutamente, presenta las cosas de otra manera : «a mí me interesacómo la Tierra atrae a las manzanas y no por qué las atrae», la ley de gravitación no explica sino quedescribe el fenómeno. Acerca de las causas de la gravitación dice Newton : «hypotesis non fingo», «no hago hipótesis». 
La Filosofía clásica de la Ciencia (Carlos P. Soto)Los inductivistas le creen a Newton. Newton no habría hecho hipótesis. Pero luego se lee a Newton y se encuentra que hizo hipótesis toda su vida. Pero los inductivistas creen que ese epigrama de Newton debería figurar como un mandamiento para todos los científicos : "aténgase a los hechos, no haga hipótesis, no especule". Voy a decirlo de una manera técnica : considere los hechos en su positividad, asuma la positividad del hecho. 

La inducción directa 

La idea de Bacon, que es la idea que se suele enseñar como inducción, aunque los lógicos actuales no estarían de acuerdo, consiste básicamente en que se constata que algo es, que algo es, que algo es, que algo es, y se pretende a partir de eso que seguirá siendo. Se constata, es decir, debemos atenemos a los hechos positivos, no especular. Si esto es, es, es, uno tiene que concluir que esto es, ahora de manera enfática, y el valor de ese énfasis es que contiene una pretensión predictiva: es, luego, será. 
La Filosofía clásica de la Ciencia (Carlos P. Soto)La pretensión original del razonamiento inductivo, aunque nadie quiere acordarse de ella, es que las conclusiones de la serie inductiva son universales, y en la medida en que son universales son necesarias. Esa era la promesa que, desde luego, hoy nadie estaría en condiciones de defender. El ejemplo que a Popper le gusta poner es este: he visto a un cisne blanco, he visto otro cisne blanco, he visto otro cisne blanco, fui al zoológico, vi diez cisnes blancos, fui a la selva vi cien cisnes blancos, he llegado a esta conclusión: todos los cisnes son blancos. He llegado a esa conclusión después de una serie de evidencias, una serie de premisas, ateniéndome a hechos positivos. 

El gran crítico de esta idea es David Hume, que era un filósofo gordito. En 1739 escribió su "Tratado de la Naturaleza Humana" donde hace críticas demoledoras, y de alguna manera definitivas, contra la noción de inducción. No digo que era un filósofo gordito casualmente. Se sabe, yo tengo esa experiencia, los gorditos son moderados, viven tranquilamente su vida, no tienen grandes alarmas, los gorditos decimos de los flacos que son unos histéricos, los flacos dicen de los gorditos que son unos relajados, unos irresponsables. Hume efectivamente era un filósofo gordito, eso es muy cierto, es histórico, es riguroso, pero lo gordito tenía que ver con la moderación, o con el momento triunfalista de la cultura inglesa que le permitió llegar a Hume a la conclusión de que ningún juicio empírico es necesario y seguir comiendo tranquilamente, porque él era gordito.

Examinemos nuestras certezas. ¿Nos dará tifus con el agua?, ¿fallará la ley de gravitación?, ¿estamos seguros?. No, no estamos seguros de nada. La vida debería ser terrorífica. Las mesas .... a Hume le preguntaron algo así como esto : "¿no podría ocurrir que las mesas se transformen en jirafas?". Porque, en el extremo, ¿qué hay en la mesa que haga que siga siendo mesa, no podría ser jirafa al momento siguiente?. El juicio: "la mesa seguirá siendo mesa", ¿es necesario?. No, porque es empírico, y si es un juicio empírico, es decir, si resulta de una inducción, eso significa que no hay garantía lógica de que seguirá siendo mesa y de que no puede convertirse en una jirafa. Por cierto, cuando supe de estos argumentos, empecé a considerar con mucho respeto a las mesas.... 
La Filosofía clásica de la Ciencia (Carlos P. Soto)Pero curiosamente la vida no es terrorífica. Borges dice, con su extraordinario talento : «Hume tiene un argumento excelente que no convence a nadie». Porque el argumento es impecable, efectivamente no hay ningún juicio empírico cuya conclusión sea necesaria, y sin embargo todos hacemos juicios empíricos y operamos con certeza. Debido a eso Hume hizo un segundo argumento, ahora contra nuestras confianzas. No tenemos certeza pero tenemos confianza.  



Los resultados de la observación y experimentación suministran la evidencia para una teoría científica, pero no pueden demostrar que la teoría es correcta. Hasta la generalización empírica más modesta, por ejemplo que toda agua hierve a la misma temperatura, va más allá de lo que puede ser deducido de la evidencia en sentido estricto. Si las teorías científicas no expresaran más que la evidencia que suele sustentarlas, tendrían poca utilidad. No podrían ser utilizadas para predecir el curso de la naturaleza, y carecerían de poder explicativo.
El vínculo no demostrativo o inductivo entre la evidencia y la teoría plantea uno de los problemas fundamentales de la teoría del conocimiento, el problema de la inducción, dada su formulación clásica por David Hume, el filósofo escocés del siglo XVIII. Hume consideró simples predicciones basadas en observaciones pasadas, por ejemplo, un vaticinio como: el sol saldrá mañana, teniendo en cuenta que se ha observado que siempre salía en el pasado. La vida sería imposible sin anticipar el futuro, pero Hume construyó una argumentación excelente para mostrar que estas inferencias son indefendibles desde presupuestos racionales. Esta conclusión puede parecer increíble, pero la argumentación de Hume tiene todavía que ser contestada de un modo concluyente. Admitía que las deducciones inductivas han sido por lo menos razonablemente fiables hasta ahora, o no estaríamos vivos para considerar el problema, pero afirmaba que sólo podemos tener una razón para continuar confiando en la inducción si tenemos algún motivo para creer que la inducción seguirá siendo fiable en el futuro. Hume demostró entonces que tal razón no es posible. El nudo del problema es que pretender que la inducción será una garantía en el futuro es, en sí misma, una predicción y sólo podría ser justificada de manera inductiva, lo que llevaría a una cuestión de principio. En concreto, mantener que la inducción quizá funcionará en el futuro porque ha resultado útil en el pasado es razonar en círculo, asumiendo la inducción para justificarla. Si esta argumentación escéptica es válida, el conocimiento inductivo parece imposible, y no hay un argumento racional que se pueda plantear para disuadir a alguien que opina, por ejemplo, que es más seguro salir de la habitación por las ventanas que por la puerta.

Karl Popper ha aportado una respuesta más radical al problema de la inducción, una solución que constituye la base de su influyente filosofía de la ciencia. De acuerdo con Popper, el razonamiento de Hume de que las inferencias son injustificables desde una perspectiva racional es correcto. Sin embargo, esto no amenaza la racionalidad de la ciencia, cuyas inferencias son, aunque parezca lo contrario, deductivas en exclusiva. La idea central de Popper es que mientras la evidencia nunca implicará que una teoría sea verdadera, puede rebatir la teoría suponiendo que sea falsa. Así, un número de cuervos negros no implica que todos lo cuervos sean negros, pero la presencia de un único cuervo blanco supone que la generalización es falsa. Los científicos pueden, de esta forma, saber que una teoría es falsa, sin recurrir a la inducción. Además, enfrentados a una elección entre dos teorías opuestas, pueden ejercer una preferencia racional si una de las teorías ha sido refutada pero la otra no; entonces es racional preferir una teoría que podría ser verdad respecto a una que se sabe es falsa. La inducción nunca entra en escena, de modo que el argumento de Hume pierde fuerza.
Esta ingeniosa solución al problema de la inducción se enfrenta con numerosas objeciones. Si fuera cierta, los científicos nunca tendrían ningún motivo para creer que alguna de sus teorías o hipótesis son siquiera correctas por aproximación o que alguna de las predicciones extraídas de ellas es verdad, ya que estas apreciaciones sólo podrían ser justificadas por vía inductiva. Además, parece que la posición de Popper ni siquiera permite a los científicos saber que una teoría es falsa, puesto que, según él, la evidencia que podría contradecir una teoría, puede no ser nunca reconocida como correcta. Por desgracia, las inferencias inductivas que los científicos plantean no parecen ni evitables ni justificables.



Aunque la discusión de Hume sobre la justificación de la inducción representa un hito en la historia de la filosofía, sólo ofrece una cruda descripción de cómo, para bien o para mal, los métodos inductivos funcionan en realidad. Mantenía que la inferencia inductiva es sólo un hábito de formación. Al haber visto muchos cuervos negros, de modo tácito aplicamos la regla 'más de lo mismo' y suponemos que el próximo cuervo que encontremos será también negro. Esto, como es evidente, no hace justicia a la práctica inferencial de los científicos, ya que éstos infieren a partir de la observación de entidades de una clase para llegar a la existencia y comportamiento de entidades de una clase muy diferente y a menudo no observable. 'Más de lo mismo' no llevará a los científicos desde lo que se ve en el laboratorio a la existencia de los electrones o los campos electromagnéticos. ¿Cómo comprueban entonces los científicos sus teorías, sopesan la evidencia y establecen inferencias? Este es el problema de la descripción en contraste con el problema de la justificación de Hume.
El problema descriptivo puede parecer fácil de resolver: sólo hay que preguntar a los científicos que describan lo que hacen. Es una ilusión. Los científicos pueden ser eficaces sopesando evidencias, pero no son eficaces ofreciendo una declaración de principios que recoja cómo llegan a ellos. Esto no es más sorprendente que el hecho de que los nativos de habla inglesa sean incapaces de explicar los principios por los que diferencian las oraciones gramaticales de las no gramaticales. Lo más sorprendente es cuán difícil ha sido resolver el problema de la inducción incluso para los filósofos de la ciencia que han dedicado a ello su actividad.

Dadas las dificultades que afronta el modelo hipotético-deductivo, algunos filósofos han reducido sus miras y han intentado dar un modelo mejor de refuerzo inductivo para una serie de casos más limitada. El caso más sencillo es una generalización empírica del tipo 'todos los cuervos son negros'. Aquí parece claro que los cuervos negros apoyan la hipótesis, los cuervos no negros la refutan, y los no cuervos son irrelevantes. Aún así, esta modesta consideración entraña otros problemas. Supongamos que aplicamos el mismo tipo de consideración a la hipótesis un tanto exótica de que todas las cosas no negras no son cuervos. Los no negros no cuervos (flores blancas, por ejemplo) la apoyan, los cuervos no negros la refutan, y los objetos son irrelevantes. El problema surge cuando observamos que esta hipótesis equivale a la hipótesis original del cuervo; decir que todas las cosas no negras son no cuervos es sólo un modo poco usual de decir que todos los cuervos son negros. Entonces ¿cualquier evidencia que apoye una hipótesis apoya la otra? Esto nos deja, sin embargo, con la conclusión bastante extraña de que las flores blancas proporcionan la evidencia de que todos los cuervos son negros. Esta paradoja del cuervo parece un truco lógico, pero ha resultado muy difícil de resolver.





THOMAS KUN


(Cincinnati, 1922 - Cambridge, 1996) Filósofo de la ciencia estadounidense. Fue profesor en la Universidad de Princeton y desde 1979 en Massachusets.
Influido por el pensamiento de historiadores como Koyré o filósofos como Quine, consideró que el estudio histórico es necesario para entender cómo se han desarrollado las teorías científicas y para conocer por qué en ciertos momentos unas teorías han sido aceptadas antes que otras.
Para Kuhn, la ciencia es elaborada en el seno de una comunidad científica y no individualmente; la comunidad sirve de base a los desarrollos científicos mediante la elaboración o asunción de un paradigma del cual se derivan reglas que fijan las regularidades. El paradigma es un contexto de validez respecto al cual la investigación procede en una forma similar a la solución de acertijos. Cuando un paradigma ha sido establecido por el colectivo de científicos al que sirve, los fundamentos del mismo nunca son puestos en duda.
Sin embargo, y dado que los paradigmas pierden validez históricamente, Kuhn explica que cuando se multiplican las anomalías (cuando son más los casos en que no se da lo previsto que aquellos en los que sí se cumple) hasta el punto de que ya no se las puede obviar, el paradigma queda inservible de modo que se hace necesaria una nueva forma de validez. La naturaleza del conocimiento científico tal y como queda descrito por Kuhn hace comprensible el hecho de que en determinados momentos históricos coexistan dos o más paradigmas.
El progreso científico consiste así en un proceso discontinuo que se lleva a cabo a través de revoluciones, y en el que la instauración de un nuevo conjunto de temas fundamentales, que pone en crisis al precedente, se produce a través de una interacción entre realidad social y estructura conceptual de la ciencia. La explicación de este proceso es posible, según Kuhn, haciendo la distinción entre fases normales de la investigación científica, caracterizadas por la aceptación y aplicación de algunos paradigmas dominantes, y fases revolucionarias, en las que son estos mismos fundamentos teóricos los que se ponen en cuestión a causa de las anomalías que manifiestan. Kuhn sostiene, además, la existencia de una intensa compenetración entre la evolución científica y el ambiente socio-psicológico, así como la inexistencia de principios que no dependan de la precedente aceptación de una particular estructura paradigmática.
El pensamiento de Thomas Kuhn quedó plasmado fundamentalmente en la obra La estructura de las revoluciones científicas (1962). Junto a la exposición de sus ideas, Kuhn pasa también revista en esta obra a los "momentos cumbre", a los puntos de inflexión en que el panorama científico cambia bruscamente, y la aportación de un individuo abre la puerta a un despliegue de energías que rebasa las posibilidades de una sola persona y abre otros caminos a la comunidad científica (el heliocentrismo de Nicolás Copérnico, las Leyes de Newton y la unificación de la física terrestre y celeste de Isaac Newton, la sistematización de la química de Antoine Lavoisier o la Teoría de la relatividad de Albert Einstein).
La perpetua renovación, sin embargo, acarrea el eclipse de conocimientos que pasan a considerarse obsoletos cuando acaso no se habían agotado sus posibilidades. Y no sólo se tienen por superados, sino que al adoptar las metodologías impuestas por las nuevas adquisiciones, queda bloqueado cualquier regreso a aquellos conocimientos. Se crea con ello una forma de limitación, pues se induce la creencia de que la ciencia sólo puede tener un sentido.
Autor fundamental de la moderna filosofía de la ciencia, y uno de los primeros en analizar la lógica del descubrimiento científico basándose en su dimensión sociológica y psicológica, muchas escuelas partidarias del relativismo cultural han querido apropiarse de sus ideas, pese al rechazo de Thomas Kuhn hacia dicha doctrina



1.2.. Constitución de una ciencia unificada.

Conocimientos de primer nivel 

Desde el análisis de la Sociología del Conocimiento se considera este nivel como aquel que es común para todos los individuos en su interacción cotidiana con la realidad. El conocimiento de sentido común necesariamente es construido mediante comportamientos históricos que han ido evolucionando a través del tiempo. De este modo, el sentido común viene definido por las convenciones de cada época; es decir, por los sistemas de prejuicios adquiridos. Los prejuicios, pues, posibilitan clasificar con enorme celeridad los valores sociales ya que son asumidos inconscientemente, dependiendo de una manera directa de los grupos de pertenencia en los que el individuo se enmarca y desarrolla. Por ello, son relativos, como investigó Barthes en relación con la clase media francesa en su Mitologías3. Es fundamental en el conocimiento de sentido común la interrelación entre prejuicios y roles heredados. Los roles o papeles sociales, en último término, no son más que la acción práctica que se corresponde con la conducta establecida férreamente por los sistemas prejuiciosos. Pero también los grupos de referencia, voluntariamente escogidos, actúan mediante sistemas de status que, a su vez, generan nuevas formas de prejuicios. 

Los prejuicios, considerados como convenciones históricas, suelen caracterizarse por ser conductas fuertemente automatizadas. De este modo, el individuo desarrolla la conducta que considera aprobada en su grupo, porque su mayor temor provendrá del temor a la desaprobación. El sentido común, entonces, se consolida como el mecanismo de c o n t rol colectivo más poderoso, puesto que su acción se ejerce desde la propia conciencia del sujeto. Desde el punto de vista epistemológico, lo que define el sentido común como primer nivel es que se trata de un conocimiento acausal, puesto que al ser una clasificación de la realidad a través de prejuicios no se interroga ni sobre sus valores y símbolos, ni sobre sus consecuencias. En gran medida, se puede afirmar que estas características actuarían de manera directa en la formación de un tipo de racionalidad como es la racionalidad instrumental. Es decir, la que utilizaría poderosos medios para finalidades irracionales. Y en este sentido, el conocimiento de sentido común muestra un acentuado proceso instrumental. Vinculado a este conocimiento estaría una derivación gnoseológica como es la creencia. Dentro de este primer nivel, la creencia significaría la necesidad de fundamentar el acto de conocer sobre un núcleo invariable de ideas. Así, en la creencia el argumento de autoridad por fe se erige en determinante, ya que en este conocimiento el tiempo y la muerte se presentan como las cuestiones cruciales. No es de extrañar que el conocimiento por creencia finalice desarrollando un conjunto de dogmas sobre los que construye su comprensión de la realidad. Ahora bien, tanto en el conocimiento por sentido común como en la c re e n - c i a los principios de verificabilidad dependen de las cosmovisiones históricas generadas gru p a l m e n t e4. Es por ello por lo que son inseparables de los mecanismos de control y de dominación colectivos. Su capacidad para pro v o c a r adhesión inconsciente nos indica hasta qué punto este primer nivel de conocimiento está en estrecha dependencia con las formas de clasificación asumidas por la conciencia colectiva, en su sentido durkheimiano. De aquí que se requiera la aparición de un conocimiento de segundo nivel que posibilite la utilización de reglas mediante las que poder aplicar el principio.

Conocimientos de segundo nivel 

El conocimiento científico resulta, pues, ser un tipo de conocimiento que no suele ser habitual colectivamente. La búsqueda de las causas será el fundamento de su finalidad última. La causalidad, por tanto, explica la estructura de la ciencia. Causa y efecto son los aspectos definitorios del análisis de fundamentación científica. 

Mas, la ciencia no sólo se define por el uso de procedimientos de investigación causal, también debe articularse por: – Ser intersubjetiva, es decir, la objetividad se construye mediante la suma de subjetividades que están sometidas al uso del mismo método. – La universalidad, así los mismos procedimientos alcanzan resultados semejantes. – La sistematicidad, que asigna coherencia a los diferentes procesos de investigación. – Y específicamente el método en cuanto estructuración de la causalidad a partir de principios intersubjetivos. La ciencia, entonces, se muestra como metodología científica desde el momento en el que aparece una verificabilidad que revalida los procesos de análisis. Sin embargo, la relación entre ciencia y método que desde el Renacimiento con Copérnico, Kepler y Galileo edifica las ciencias físicas, va a encontrar una serie de complejas dificultades en el caso de la investigación de lo humano y de lo social. Y aunque Descartes en su Discurso del Método adoptará una posición de fundamentación en la racionalidad individual común de la especie, lo cierto es que será a finales del siglo XIX cuando ciencia y método en el área de las ciencias sociales entren en una reformulación que dará lugar a la célebre polémica de las ciencias ideográficas5. El enfrentamiento entre ciencias nomológicas –ciencias de modelo matemático que mediante el estudio de las regularidades empíricas articulan sistemas de leyes– y ciencias ideográficas –ciencias en gran medida de caso único y caracterizadas por el análisis de valores– abre un debate que durará hasta nuestros días entre las ciencias de la Naturaleza y las ciencias de la Historia. De este modo, en sus Ensayos de metodología sociológica6, Weber tratará de fundamentar el método de las ciencias sociales usando dos procedimientos: el análisis comparativo entre estructuras y el desarrollo de tipologí - as que lleva a la metodología de los tipos ideales. La conjunción entre Durkheim –con su obra fundamental Las reglas del método sociológico7– y Weber –con su metodología tipológica– conforma los procedimientos más característicos del análisis político y social.

El avance, no obstante, de la investigación sociológica incorporando metodologías empírico-estadísticas se va a ver desbordado en el momento en el que lo sociológico incorpora el área de la Comunicación. Sin embargo, las Ciencias de la Comunicación, consolidadas desde mediados del siglo XX, introducen la significación como dimensión nueva en las ciencias ideográficas. La Lingüística, la Semiótica y, especialmente, la aparición de la Teoría de la Comunicación de Masas confluyen en una reconstrucción epistémica en la que se hace evidente el análisis de las grandes estructuras sociales entendidas como grandes unidades significativas del discurso. De esta forma, el segundo nivel de conocimiento –el científico– entra en una fase metodológica nueva desde el momento en el que los fenómenos simbólicos de la sociedad se adentran en el océano, abierto por Freud, de lo inconsciente. 

Se puede entonces afirmar que el uso de los tipos ideales weberianos y del análisis semiológico, en el sentido de Saussure, incorpora los fundamentos de una epistemología que va a articularse en la comparación del acontecimiento y de la estructura, rompiendo así con el estrecho positivismo de la investigación sociológica de índole estadística. Por tanto, la linealidad del método empiricista se quiebra cuando el análisis del conocimiento de segundo nivel introduce el tema de la ideología como fenómeno de connota - ción social8. La consecuencia de ello no puede dejar de ser sino la ampliación de las ciencias ideográficas extendiéndose hacia el orden discursivo e interpretativo de la sociedad. Con lo que el sentido común y la creencia, que habían sido minusvalorados en el estudio empírico-estadístico, se constituyen en un área metodológica y epistemológica nueva: la de los sistemas de connotación compleja; es decir, el discurso de la ideología y sus sistemas de significación inconsciente9. Las ciencias ideográficas así necesariamente tendrán que hacerse cargo de la explicación de los niveles ideológicos investigados desde la dinámica de la producción de sentido10. La búsqueda de una ciencia unificada de la Comunicación desde un punto de vista sociológico que armonice lo significa - tivo y lo valorativo, se constituirá en un imperativo epistemológico en función de una comprensión objetiva de los diferentes niveles en los que actúa el conocimiento.  

 La Comunicación como articulación de una Ciencia de Códigos

El problema a la hora de enfocar una Epistemología de la Comunicación proviene de que estamos ante un sistema complejo en el que intervienen “sustancias”, parafraseando a Barthes, muy diversas11. Frente a las viejas epistemologías positivistas y neopositivistas en las que el fenómeno o el hecho social se caracterizaban por autodefinirse como “transparentes”12. En el área de la Comunicación hay que referirse necesariamente a la fundamentación de cuál es la realidad de la que hablamos. Fundamentar, por tanto, la amplitud y multiplicidad de sistemas en los que se produce el “hecho comunicativo” nos posicionan ante la evidencia de que no estamos en una Ciencia de la Comunicación, sino en un conjunto de ciencias diferentes que originan muy diversos sistemas de significación. Luego comunicar es significar. En la Comunicación, lo lingüístico y lo social se entremezclan, y se confunden. Por ello, fundamentar la realidad es, también, fundamentar qué se dice de la realidad y, a la par, qué realmente se afirma. El trabajo comunicativo, por tanto, necesariamente surge de la síntesis entre Sociología y Semiología porque, en última instancia, tratamos con sistemas complejos de sociosignificación. Desde este punto de vista, nada mejor que la distinción de Hjelmslev en sus Prolegomena cuando diferencia entre fenómenos de denotación y fenó - menos de connotación para establecer un acercamiento al orden comunicativo como orden discursivo de carácter social

En este punto, la Comunicación, epistemológicamente considerada, pertenece al ámbito de las Ciencias de Código; esto es, de la investigación en la que puede hablarse de sentidos primarios y sentidos secundarios de significación. Lo lingüístico remite a lo social y, a la inversa, lo social remite a lo lingüístico. En último término, somos dirigidos hacia la ideología. Pues bien, si la Epistemología es un trabajo de clarificación de reglas y de sus posibles combinaciones racionales, ya sean de la Física, la Astronomía o el Lenguaje, en el caso de la Comunicación tales reglas hacen necesaria la elaboración de casi una metaepistemología que nos ponga en el camino del análisis de los significados de connotación como formas sociales de estereotipación y redundancia. De aquí que la Epistemología de la Comunicación sea una Epistemología de códigos sociales que, a su vez, se determinan como códigos del orden discursivo. Desde la perspectiva de Hjelmslev, la ideología se constituye como forma de los significados de significación, mientras que la retórica supondría la for - ma de losconnotadores. En ambos casos, la Comunicación –en cuanto ciencia– requeriría una Epistemología de procesos discursivamente connotados, remitiéndonos en este aspecto a la aclaración de las operaciones de la ideo - logía.

Al referirnos, en consecuencia, a los niveles sociales de la connotación, entramos de lleno en una definición de la Comunicación como representa - ciones colectivas con fuerte carga de inconsciencia social directamente vinculadas a los mecanismos productivos y reproductivos de cada sociedad histórica. De este modo, en estas variantes combinatorias muy codificadas que son las representaciones colectivas, no son de extrañar los diferentes planos que inciden en los sistemas secundarios de significación que consolidan modos ideológicos de construcción de la realidad. La Epistemología tradicional de la Ciencia Social, en sus comienzos, pudo aspirar a unas ciertas pretensiones de objetividad en cuanto que la Sociología nacía tratando de identificarse como ciencia nomológica que rehuía radicalmente la tipificación de conocimiento ideográfico. Sin embargo, el paso de la sociedad industrial a sociedad post-industrial se diferencia tajantemente desde el momento en el que la sociedad de consumo convierte a las poblaciones en masas, y las demandas de la oferta del mercado revisten el poder post-industrial bajo los resortes de lo discursivo.




1.3.. Estructura de las revoluciones científicas.

Uno de los más importantes, y mejor conocidos, representantes de la "nueva filosofía de la ciencia" es indudablemente Thomas Kuhn. Su libro La estructura de las revoluciones científicas,publicado en 1962, causó literalmente una revolución no sólo en el campo de la historia de la ciencia, sino también en la filosofía de la ciencia y en la concepción que los distintos campos científicos se han formado de sí mismos. Cualquier persona interesada en comprender el debate contemporáneo en la filosofía de la ciencia debe leer su libro.
Kuhn se inició profesionalmente como físico y sólo después se convirtió en historiador de la ciencia. Fue mucho más tarde en su carrera profesional, y como consecuencia de su interés por la historia de la ciencia, que empezó a interesarse por los problemas relacionados con la filosofía de la ciencia, en general, y del crecimiento o evolución de la ciencia, en particular. Su primer contacto con la filosofía fue a través de la tradición analítica y particularmente de los "juegos del lenguaje" de Wittgenstein. Kuhn quedó especialmente impresionado por la concepción wittgensteiniana de los "universos de discurso", es decir, de la existencia de sistemas lingüísticos cerrados en los que los elementos obtienen el significado de su lugar en el contexto sistemático y lo pierden al salir o ser extrapolados de éste. Más aún, estos universos de discurso tienen la característica de no ser traducibles entre sí, lo cual imposibilita, las más de las veces, la comunicación, entre ellos. La estructura de las revoluciones científicasse originó en un intento por aplicar esta noción de universos de discurso al análisis de la historia de la ciencia y de las teorías científicas. Esto quedará más claro a continuación, cuando analicemos la noción de "paradigma", redefinida por Kuhn, y que posee una enorme similaridad con la de universo de discurso. El análisis kuhniano, sin embargo, no se detiene ahí; elabora toda una nueva tipología de análisis histórico de la ciencia que va más allá de las nociones propuestas por Wingenstein. Kuhn reinició el debate filosófico sobre el crecimiento del conocimiento científico elaborando una posición radicalmente distinta de las sostenidas hasta entonces por los positivistas lógicos y los falsacionistas. Como ya lo hemos discutido anteriormente, el problema principal de Popper en su Lógica del descubrimiento científicoera encontrar una regla de demarcación entre ciencia y no ciencia o pseudo-ciencia, que le permitiera evitar los problemas del inductivismo y del verificacionismo. La solución a este problema la encontró en su "falsacionismo" que consiste, esencialmente, en la adquisición de conocimiento a través de la refutación de conjeturas previamente formuladas En el análisis que Kuhn hace del crecimiento científico, el énfasis se dirige más hacia la descripción histórica que a la metodología normativa, como en el caso de Popper o del positivismo lógico. De acuerdo con Kuhn, la historia de la ciencia se encuentra marcada por largos periodos de refinamiento estable, que él denomina "Ciencia normal", y que se ven sistemáticamente interrumpidos por cambios bruscos de una teoría a otra sin ninguna posibilidad de comunicación entre ellas. A estas bruscas interrupciones, Kuhn las llama "revoluciones científicas". Un esquema representaría gráficamente su modelo de la siguiente forma: La ciencia normal se inicia siempre con algún "logro", esto es, con el surgimiento de una teoría que explica, por primera vez en la historia del área, algún hecho o evento. La ciencia normal es un período en que la actividad científica se dedica a la resolución de "acertijos" o enigmas concretos y parciales. A través de la resolución de estos acertijos los científicos tratan, al mismo tiempo, de extender el rango de aplicación de sus técnicas de investigación y de resolver algunos de los problemas existentes en su campo. Los períodos de investigación científica normal se caracterizan también por sus marcadas tendencias conservadoras, los investigadores son premiados no tanto por su originalidad como por su lealtad al trabajo de confirmación de la teoría o "paradigma" dominante. En este sentido, la tenacidad científica es también una de las características que define los períodos de ciencia normal. Esta tenacidad se manifiesta, principalmente, en la resistencia a cualquier manifestación externa y contraria al paradigma dominante. Es importante hacer notar que, para Kuhn, ésta es una característica que se origina con el entrenamiento científico que prepara a los estudiantes para el manejo y aplicación de un solo paradigma científico. Fue el mismo Kuhn quien utilizó esta característica de la ciencia en contra del modelo popperiano. Kuhn arguye, en contra de Popper, que la respuesta típica de los científicos al enfrentar una refutación experimental no es la de rechazar la teoría, como él afirma, sino la de retener dicha teoría modificando sus hipótesis auxiliares u observacionales (involucradas en dicha refutación). El mismo Lakatos, un filósofo falsacionista casi tan importante como Popper, ha ilustrado la noción de tenacidad con varios ejemplos en la historia de la ciencia, aunque dándoles un sentido distinto al de Kuhn. (Ver Lakatos más adelante). De acuerdo con Kuhn, los logros de una teoría integrada al paradigma dominante en períodos de ciencia normal son acumulados e integrados en los libros de texto que se utilizan para entrenar a las nuevas generaciones de científicos en los problemas y soluciones legítimas del paradigma. En general, los logros que constituyen la teoría que caracteriza los períodos de ciencia normal carecen de precedentes, esto es, son originales y novedosos y, además, son logros abiertos en el sentido de que presentan y permiten la existencia de enigmas y acertijos que deben resolverse en el futuro. La característica más importante de la ciencia normal es la existencia de un "paradigma". Su significado, un tanto vago, ha sido criticado por una de las más distinguidas seguidoras del modelo kuhnniano, Margaret Masterman (1970), quien encontró más de 20 acepciones distintas, y en ocasiones contradictorias, del término. Debido principalmente a esto, en las correcciones a su propio trabajo, Kuhn (1970) distingue dos formas principales del uso de la palabra "paradigma". Por un lado, el paradigma debe ser concebido como un logro, es decir, como una forma nueva y aceptada de resolver un problema en la ciencia, que más tarde es utilizada como modelo para la investigación y la formación de una teoría. Por otra parte, el paradigma debe ser concebido como una serie de valores compartidos, esto es, un conjunto de métodos, reglas y generalizaciones utilizadas conjuntamente por aquellos entrenados para realizar el trabajo científico de investigación, que se modela a través del paradigma como logro. Kuhn también acuñó el término "matriz interdisciplinaria", el cual, además de incluir la noción de paradigma, se refiere al grupo de científicos como la unidad social que reconoce y comparte un logro paradigmático, que escribe y selecciona los libros de texto, proporciona entrenamiento y grados académicos y conduce investigación para la resolución de enigmas y acertijos. De acuerdo con Kuhn, el cambio de un paradigma por otro, a través de una resolución, no ocurre debido a que el nuevo paradigma responde mejor las preguntas que el viejo. Ocurre más bien, debido a que la teoría antigua se muestra cada vez más incapaz de resolver las anomalías que se le presentan, y la comunidad de científicos la abandona por otra a través de lo que el mismo Kuhn ha denominado switch gestaltico.Las revoluciones ocurren porque un nuevo logro o paradigma presenta nuevas formas de ver las cosas, crean de con ello nuevos métodos de análisis y nuevos problemas a qué dedicarse. En la mayoría de los casos, las teorías y problemas anteriores son olvidados o guardados como reliquias históricas. Característica que ha dado en llamarse, desde entonces, "pérdidas kuhnianas". Ahora bien, dado que diferentes paradigmas se enfocan y parten de diferentes problemas y presupuestos, no existe una medida común de su éxito que permita evaluarlos o compararlos unos con otros. A esta característica de los paradigmas, Kuhn la llama "inconmensurabilidad", término que tomaron Paul Feyerabend y el mismo Kuhn de la geometría, y que significa "sin medida común". Es también debido a esta característica, la carencia de conceptos con significado común entre teorías, que la transición de un paradigma a otro ocurren de una manera radical y repentina, casi podemos decir irracional. Después de una serie más o menos larga de fuertes críticas en contra de su modelo, Kuhn ha suavizado sus concepciones originales básicas, como "paradigma" y "revolución científica". Se ha argumentado mucho en contra de estas categorías que, inicialmente, fueron definidas de una forma estricta y que encontraron pocas confirmaciones en la historia de la ciencia. Del mismo modo se argumentó en contra de la necesaria irracionalidad que este modelo impone al cambio científico constriñéndolo casi totalmente a su historia externa o a la sociología del conocimiento, y por desconocer la posibilidad de progreso de la ciencia. Sin embargo, y a pesar de las modificaciones que el mismo Kuhn hizo a su modelo, lo que aún permanece de éste es su énfasis en el papel que tienen los valores compartidos por la comunidad científica en las decisiones científicas, particularmente con respecto a la tenacidad y a la evaluación de paradigmas en competencia; conserva también una actitud escéptica hacia los llamados factores cognoscitivos como "racionalidad epistemológica" o "historia interna" en la explicación del cambio científico, y se inclina por los factores sociológicos como autoridad, poder, grupos de referencia como determinantes de la conducta científica. Finalmente, Kuhn fue uno de los primeros y más importantes críticos de la noción de "progreso" en la ciencia, noción que él relaciona con la acumulatividad o el reduccionismo y a las que se opone abiertamente al menos al hablar de cambios entre distintos paradigmas. Es por esto que él prefiere hablar de "cambio" científico en lugar de "crecimiento o "progreso".

La ciencia normal es la actividad para resolver problemas (teóricos o experimentales) gobernada por las reglas de un paradigma. Sólo desde el paradigma se logran los medios adecuados para resolver problemas. Los fenómenos inexplicados son anomalías, responsabilidad del científico, no de la teoría. El científico “vive” en el paradigma.
La preciencia se caracteriza por la falta de acuerdo en lo fundamental, por el “debate” sobre las leyes principales y los principios rectores. La ciencia normal, por el contrario, se sustenta en un modelo compartido, en un acuerdo que sirve como punto de partida para la investigación científica.
Surge la crisis con la existencia de anomalías, aunque sólo eso no implica una crisis necesariamente. Cuando se afecta al fundamento del paradigma y no es superado, es cuando el fenómeno constituiría una crisis. Las anomalías también conducen a una crisis cuando haya necesidades o exigencias sociales, tiempo escaso, o acumulación de anomalías. La crisis produce “inseguridad profesional marcada”: surge la duda, la discusión, e incluso terminará formándose un paradigma rival.
Hablamos entonces de revolución; la crisis puede dar lugar a un cambio, a un “nuevo mundo”. Los científicos rivales “viven en mundos distintos” y hay factores sociales, históricos, económicos, culturales y religiosos que pueden propiciar que un individuo se mantenga en su paradigma. La elección entre paradigmas rivales resulta ser una elección entre modos incompatibles de vida comunitaria y ningún argumento puede ser lógica ni siquiera probabilísticamente convincente. Intervienen factores personales, psicológicos. Por tanto, la revolución es ejecutada por parte de una comunidad científica y no por un científico particular.
En “La estructura de las revoluciones científicas”, Kuhn se plantea la naturaleza del cambio científico. Para él, el desarrollo por reducción es incompatible con lo que en realidad ha sucedido en la historia de la ciencia. El cambio científico es fundamentalmente revolucionarioLas revoluciones científicas son aquellos episodios de desarrollo no acumulativo en los que un viejo paradigma es sustituido total o parcialmente por otro distinto incompatible con él.



1.4.. El descriptivismo.

El descriptivismo es, junto con el teoreticismo, el adecuacionismo y el circularismo, un modo trascendente de conocimiento científico, que se caracteriza, desde el punto de vista de la gnoseología, por interpretar la materia al margen de la forma, lo cual provoca, según el Materialismo Filosófico como Teoría de la Ciencia (Bueno, 1992), la falacia descriptivista, de modo que la materia de una realidad o campo categorial se describe sin tener en cuenta la forma que la hace posible y efectiva.

En el caso de la interpretación de los materiales literarios, son descriptivistas todas las teorías literarias que históricamente han considerado al autor como el término fundamental, a veces incluso único, de la investigación literaria. Es el caso de las denominadas poéticas del autor, las cuales se centraron en la figura del yo del artífice como sujeto esencial de la creación e interpretación de la literatura. Incurren en descriptivismo corrientes como el historicismo decimonónico y el positivismo histórico, así como también la psicocrítica que trata de desvelar o describir el sentido de las obras literarias a partir de la “lectura” de la mente o de la psique del autor. El psicoanálisis de Charles Mauron o la mitocrítica de Northrop Frye, por ejemplo, son demostraciones palmarias de descriptivismo, como lo son también la poética de lo imaginario o la crítica biográfica y autobiográfica. El descriptivismo ha proliferado en torno a las poéticas del autor como un extraordinario procedimiento de descripción o revelación del yo del artista, desde el que se cuentan o exponen tanto los contenidos psicológicos (M2) que se suponen plasmados en su obra literaria como los hechos biográficos (M1) que cabe inventariar en su historia social, personal o política.

Cuando la crítica literaria toma conciencia del Autor como objeto de interpretación, lo hace desde los presupuestos de un descriptivismo incesante y creciente, es decir, se ocupa del Autor como de una reconstrucción colectiva y global, de amplísimas resonancias personales, sociales, históricas, psicológicas..., e incluso metafísicas, cuyas referencias determinan la obra literaria y sus posibilidades de conocimiento.Este descriptivismo ha sido y sigue siendo un descriptivismo epistemológico, es decir, se basa en la oposición Objeto / Sujeto, de modo tal que el objeto de conocimiento es el autor de una obra literaria y el sujeto cognoscente es el lector que lo reconstruye psicológicamente a partir de tales o cuales materiales (documentos biográficos, datos históricos, pruebas sociológicas...), mejor o peor combinados según la descripción autorial que se pretenda conseguir. Se trata, pues, de un descriptivismo epistemológico (Objeto / Sujeto), y nunca de un descriptivismo gnoseológico (Materia / Forma), ya que este último sólo es posible y factible en la symploké(circularista) de la comunicación literaria, la cual vincula, de forma dialéctica y circular, al autor con el resto de los materiales literarios: obra, lector y crítico o transductor. El descriptivismo epistemológico desemboca las más de las veces en pura fenomenología, cuando no en vulgar idealismo teológico o rupestre tropología metafísica. En esta última incurre el archicitadísimo Bajtín, al afirmar la siguiente vacuidad, que deja a tantos lectores con la boca abierta y el cerebro limpio de polvo y paja:

Encontramos a un autor (lo percibimos, entendemos, sentimos) en cualquier obra de arte. Por ejemplo, en una obra pictórica siempre percibimos a su autor (el pintor), pero nunca lo vemos de la misma manera como vemos las imágenes representadas por él. Lo percibimos como un principio representante abstracto (el sujeto representador), y no como una imagen representada (visible). También en un autorretrato no vemos, desde luego, al autor que lo ejecuta, sino apenas una representación del artista. Estrictamente hablando, la imagen del autor es contradictio in adjecto. La supuesta imagen del autor, a pesar de ser imagen especial, diferente de las demás imágenes de una obra, es siempre una imagen que tiene un autor que la había creado. La imagen del narrador en primera persona, la imagen del protagonista en las obras de carácter autobiográfico (autobiografías, memorias, confesiones, diarios, etc.), personaje autobiográfico, héroe lírico, etc. Todos ellos se miden y se determinan por su actitud frente al autor como persona real (siendo este objeto específico de representación), pero todas ellas son imágenes representadas que tienen un autor como portador de un principio puramente representativo. Podemos hablar de autor puro, a diferencia de un autor parcialmente representado, mostrado, que forma parte de una obra […]. El autor-persona real está presente en la obra como una totalidad, pero nunca puede formar parte de la obra. No es natura creata ni natura naturata et creans, sino una pura natura creans et non creata (Bajtín, 1979/1986: 300-301).

De acuerdo con el descriptivismo, la interpretación científica estaría constituida por una teoría, es decir, por una forma, que daría cuenta de unos hechos o materiales objetivos y externos. Se trataría de una ciencia constituida por un tipo de conocimiento referido a una experiencia.
Sin embargo, como advierte Gustavo Bueno (1992), el descriptivismo hace un uso muy relajado del término ciencia, como cuerpo organizado de conocimientos, algo que en sí mismo es equívoco e inútil. Se trata más bien de un sinónimo del término disciplina, que incorpora a sus contenidos una segunda acepción de ciencia, como cuerpo de conocimientos históricamente desarrollados. Además, el descriptivismo excluye dos atributos esenciales de toda ciencia, que, desde Descartes, se reconocen como ineludibles: su carácter necesario y verdadero.

El descriptivismo postula una concepción dualista de la ciencia, que descansa en la distinción entre un objeto y un método. En nuestro caso, un autor y su retrato, cuya descripción compete epistemológicamente, esto es, subjetivamente, idealmente, trascendentalmente, a un sujeto receptor. Así es como el descriptivismo ofrece un espacio gnoseológico bidimensional. De este modo, los contenidos de una ciencia o de una teoría literaria descriptivista se entienden como reproducción o reflejo teórico y formal de un material objetivo y externo —el autor—, que se supone dado de forma autónoma, apriorística y total. El receptor reconstruirá así formalmente unos contenidos, muy impregnados de subjetividad y psicologismo, y basará la naturaleza científica de su proceder en un mero descriptivismo. Supondrá que la verdad reside en la materia —la vida del autor, sus trabajos y adversidades— y que él mismo, como científico o intérprete, no hace sino des-cubrirla, des-velarla, esto es, describirla. La materia, el objeto, será el lugar en el que reside la ciencia, y la forma (matemática, lógica, lingüística) no hará más que reflejarla o representarla.

Son descriptivistas todas las teorías de la ciencia y todas las corrientes de interpretación literaria que identifican la verdad científica con la materia misma constitutiva del campo categorial de cada ciencia, en nuestro caso, la literatura y, concretamente, la figura del autor. Hipostasían la materia —el autor—, a la que consideran como una multiplicidad indefinida de partes extra partes —vida, sociedad, historia...—. Las formas asociadas o implicadas en el proceso científico no se consideran como constitutivas de ninguna verdad, sino como métodos o medios de acceso, una suerte de proposiciones, inventarios, representaciones, grafías y grafemas, lenguajes, en suma, destinados a des-velar o des-cubrir una verdad dada en el Mundo de forma apriorística y acrítica. El Mundo sería una realidad preexistente y eterna, en sí misma inalterable, frente a la cual el ser humano sólo puede hacer descripciones o desvelamientos. Así es como la verdad queda identificada con una aléetheia, en el sentido de Heidegger en Ser y tiempo (§ 45), por ejemplo[2]. Así es como se impone la idea metafísica de descubrir un autor tras el autor, una ideología tras un nombre, un sentido trascendente tras una vida común y corriente, unas palabras mágicas tras el artificio de una obra literaria, esto es, en suma, un dios tras un ser humano[3].

Desde el punto de vista moral (descriptivismo ético), el descriptivismo afirma que los juicios morales pueden ser verdaderos o falsos. Hay un descriptivismo ético radical según el cual para comprender el significado de una proposición es preciso comprender las condiciones de verdad del enunciado, es decir, hay que comprender lo que ha de darse para que pueda denominarse verdadero. Contra este descriptivismo se han pronunciado autores como Austin, quien lo califica de falacia descriptiva, porque existen oraciones y expresiones cuyo significado no está condicionado por su grado de verdad. Tal es el caso, por ejemplo, cuando se ejecutan actos lingüístico expresarles con los verbos “prometer” o “desear”, o con expresiones de tipo imperativo (“¡recoge la ropa!”, “¡cierra la puerta!”).






















II.  DE LAS SOCIOLOGÍAS DEL ETHOS CIENTIFICO A LA SOCIOLOGÍA DEL CONOCIMIENTO CIENTIFICO


 2.1.. Sociología de la Ciencia

"¿Quiénes dirán la verdad: los que la buscan o los que niegan la posibilidad de encontrarla? Si no hay verdad objetiva ¿por qué los investigadores se empeñan en poner a prueba sus conjeturas? Si la verdad no es la moneda de la república de las ciencias ¿cómo se explica que su falseamiento sea equiparado a la falsificación de la moneda corriente y castigado con el ostracismo de la comunidad científica?" De esta manera Bunge nos introduce en el problema de los discursos acerca de la ciencia, en el sentido más clásico de lo que una determinada tradición filosófica ha concebido como racionalidad. El objetivo del trabajo "Sociología de la ciencia" es la descripción del desarrollo disciplinar homónimo sucedido a lo largo de este siglo, en las escuelas nacionales norteamericana, inglesa y francesa, con las caracterizaciones respectivas. Para realizar esta tarea, el autor se retrotrae a señalar los orígenes de este nuevo campo del saber, poniendo el acento primordial mente en la filiación marxista de la disciplina, y aceptando, tácitamente, la vieja y trillada distinción entre los contextos de descubrimiento y justificación, con la tradicional división de tareas que, en este marco, a la filosofía y la sociología les compete. Desde las primeras páginas se encarga de tomar partido, lo cual es legítimo, pero cae en una sucesión de intentos de desprestigio y de caricaturización del adversario, lo cual no lo es tanto

En su recorrido por las distintas escuelas de ¡a sociología de la ciencia, en la obra se señala como origen auténticamente científico de la disciplina la escuela de Merton, al igual que en la historiografía, la escuela de Braudel y los famosos Annales. "En ambos casos, el marxismo, para poder prestar alguna utilidad, tuvo que ser aguado y activado (en vez de ser recitado) -aguado, o sea, despojado de su tesis radical externalista según la cual el marco de referencia determina el contenido, y activado, es decir, transformado, de retórica en investigación." Quizás lo que Bunge no explícita es que la sociología de la ciencia mertoniana se constituyó sobre un programa a partir del cual se deslinda del trabajo emprendido por la sociología del conocimiento de REDES 189 JuliaButa Mannheím y sus pretensiones de analizar el núcleo cognitivo mismo de la actividad científica, convirtiéndose en una normativa. "Marx y Engels son los abuelos de la moderna sociología de la ciencia" en tanto advirtieron la fuerte impronta de lo social incluso en la formación de la conciencia, señala más adelante. Esto es tal vez el hecho más grave para Bunge: la mirada sociológica de este siglo parece hacerse cargo de tan aguda aseveración realizada en el siglo pasado, por lo que retoma la problematización del contenido social del conocimiento, particularmente de aquel que se constituyó en hegemó- nico en el mundo capitalista en el que vivimos. Y esto es lo que constituye lo anticientífico de la disciplina, porque el autor considera que se ha elevado a un discurso meramente ideológico. Desde la década del sesenta surgieron las nuevas orientaciones en la sociología de la ciencia, que se consideran a sí mismas como posmertonianas en tanto cuestionan la adhesión al paradigma estructural-funcionalista. Lo que Bunge considera sus "dogmas centrales" son los que impiden a los sociólogos, según él, comprender los procesos específicos del conocimiento científico que lo distinguen de otras actividades practicadas por los seres humanos. Quedan por verse los dogmas centrales del positivismo -corriente de la cual Bunge es fiel representante-, que son los que le impiden a los pensadores orientados en esta dirección concebir la noción de racionalidad en un sentido más amplio, en el cual se tomen en consideración los procesos de consenso creados alrededor de la aceptación o rechazo de determinadas ideas en ciencia. No hay, a lo largo del trabajo, planteos que cuestionen y revisen críticamente el núcleo teórico de esa tradición; sólo parece que "está de moda denigrar al positivismo, y la nueva sociología de la ciencia se dedica con fruición a este deporte".

Para una cierta concepción, la razón clásica griega, logos, es la que ordena el desorden inicial y va convirtiendo al mundo en una paulatina y progresiva diferenciación del universo mítico y religioso del cual se va desprendiendo. Ese orden se instaura sobre la "justicia inmanente" de la naturaleza, que descansa en la idea de la legalidad del mundo. Toda la modernidad -entendiendo a ésta no meramente como una edad histórica, sino más bien como un proceso cultural del cual, en un sentido, aún formamos parte- afianzó esta "creencia", asimilándola con tanta fuerza que la ha "encarnado" y corporizado en una de sus creaciones más magistrales y grandiosas: la ciencia. Desde la filosofía que Bunge acepta, la ciencia es el modo de conocimiento más acabado y racional que existe. La ciencia emerge como una actividad consistente, regulada por reglas específicas, que tiene por objetivo primordial acercarse a la verdad de los hechos. Uno de los elementos que definen esta especial actividad y que nos otorga la llave de acceso al mundo tactual es el método científico. El mé- todo es el mejor camino posible para adueñarse de los secretos que posee el universo que nos rodea; el método es el que garantiza el valor supremo de la verdad objetiva de un conocimiento que se distingue de la magia y el desorden; el método es el que indica con precisión y certeza el camino a seguir para evitar los errores. ¿Pero cómo se puede preservar esta concepción cuando, en realidad, se nos ofrece un salto que va desde lo metodológico a lo ortológico? ¿Cómo justificar una postura que no es capaz de distinguirse a sí misma como una postura, sino que se erige como la única alternativa verdadera? El problema ya no se plantea en términos de internalismo y externalismo, sino de concepciones acerca de lo que por conocimiento se entiende.

Bunge parece no comprender la riqueza de concebir el conocimiento como producto de una construcción activa del sujeto. No puede -o no quiere- captar la sutileza de que un modo histórico de acercamiento a los objetos no es algo que el científico haga en soledad, sino que se realiza desde una particular situación por la cual está comprometido a realizar ciertas acciones y desechar otras, adhiriendo a perspectivas y valores considerados lícitos, en el marco de una tradición que excede lo individual y se inscribe en una referencia más abarcadora, que es la propia comunidad de pares. Aquí radica el nudo de lo "impensable" para Bunge: el problema del relativismo parece corroer los cimientos de la fortaleza científica, y esto resulta intolerable. La ambigüedad no se soporta. "Pero, desde luego, una figura ambigua es, por definición, algo que puede interpretarse de dos maneras diferentes, ninguna de las cuales es más verdadera que la otra. La ambigüedad reside en la figura y en su percepción, no en el rostro y en el jarrón reales", sostiene en referencia a la típica figura del jarrón y los perfiles humanos de la Gestalt. Inmediatamente surge la pregunta: ¿existe otra realidad más allá de la que los seres humanos, científicos o legos, perciben? Desde Kant, el tiempo y el espacio constituyen parte de las capacidades del propio sujeto que percibe, dejando de pertenecer a los objetos del mundo real para trasladarse a la esfera de aquel que se ocupa de los objetos del mundo, pero ahora en calidad de fenómenos. Aquí puede marcarse el origen del desplazamiento desde lo ontológico -las cosas del mundo- hacia el modo que tenemos los seres humanos de conocer -los mecanismos cognitivos-.

Las distintas corrientes en sociología de la ciencia merecen un estudio profundo, analítico y crítico. Hay muchas preguntas que deben ser formuladas y elucidadas. ¿En qué medida ciertos estudios pueden relacionarse con los problemas que la sociología se ha planteado? ¿Sólo se puede considerar a la ciencia en sus procesos de normalidad, o tal vez se necesiten otras formulaciones para dar cuenta de las innovaciones extraordinarias? ¿Qué supuestos filosóficos y epistémicos subyacen en las investigaciones de la denominada nueva sociología de la ciencia? ¿La ciencia es neutral o existen en su seno mecanismos de dependencia y juegos de poder? Tal vez aquí podamos señalar algunos flancos débiles de esta disciplina; es una pena que Bunge no pueda plantear en estos términos el debate. Hubiera sido más enriquecedor


Esta interdependencia entre la ciencia y las demás instituciones sociales llevan a considerar cuestiones tales como las tensiones dadas entre lo político, la lealtad al Estado y el código ético de la ciencia. Según el punto de vista de Merton, existe un conjunto de normas a partir de las cuales será posible el progreso científico. Estas son:
Universalismo: la verdad debe someterse a criterios interpersonales preestablecidos.
Desinterés: no debe seguirse una investigación persiguiendo fines personales.
Comunitarismo: los logros de la ciencia son logros de y para la comunidad humana y por lo tanto, propiedad común a todos los seres humanos.
Escepticismo: todos los resultados se consideran revisables por la ciencia misma.
Este código ético o ethos propuesto por Merton difícilmente se cumpla aunque sea preciso considerar como atenuante que toda normativa que se construye a partir de una deber ser no tiene por qué derivar su legitimidad a partir del nivel de cumplimiento efectivo.

La sociología del conocimiento científico.

Distintas son las versiones que a partir de la oposición a la sociología de la ciencia de raigambre mertoniana se desarrollaron fundamentalmente en Europa en gran parte como consecuencia de la lectura de la obra de Kuhn y caracterizadas por considerar a la ciencia como un producto del entorno social tratarán de aplicar a las actividades, procesos, prácticas e instituciones científicas los mismos métodos que la sociología aplica en la investigación de los grupos sociales.
Como consecuencia o resultado de las discusiones planteadas por aquel entonces se instalan una serie de trabajos sociológicos heterogéneos pero que mantienen ciertos parecidos de familia. Desde el punto de vista de Sánchez Navarro (1990) podemos citar cinco principios básicos como características de todos estos estudios:
Naturalización: se anula la distinción tajante entre contextos de descubrimiento y justificación. A partir de lo cual, el proceso de producción de conocimiento científico adquiere valor epistémico y pasa a ser relevante. Esto lleva a la filosofía de la ciencia a plantear análisis más descriptivos que prescriptivos.
Relativismo: se desconfía de la existencia de criterios absolutos de validación o garantía de verdad o racionalidad. Tanto la noción de verdad, como las de racionalidad, objetividad y progreso pueden ser revisadas y relativas a un contexto histórico o cultural. De aquí, que lo que se entienda por ciencia o se utilice como criterio de demarcación al igual que los métodos y criterios de validación son relativos.
Causa social: la actividad científica, la investigación y la puesta en conocimiento de los descubrimientos son actividades desarrolladas por comunidades concretas y no por sujetos aislados. A partir de lo expuesto, podría sostenerse que el conocimiento que producen en buena medida está influenciado por la forma de organización de las comunidades en las que se hallan insertos.
Constructivismo: los productos científicos no surgen como copias de la realidad ni como reflejo de la misma. La experiencia no es neutral sino guiada por la teoría. Esto hace que no pueda esperarse la misma interpretación a partir de la misma experiencia. Ésta depende del contexto, de la formación del científico, de esquemas y valores compartidos por la comunidad y de las características de los procesos de comunicación e intercambios.
Instrumentalidad: el conocimiento científico se diferencia de otros modos del saber por su utilidad y efectividad instrumental y pragmática puesto que de él, más que de ningún otro, se espera conseguir la consecución de ciertos fines o intereses concretos.

 2.2.. El programa Mertoniano.

Génesis y desarrollo interdisciplinar del programa mertoniano para la ciencia" da cuenta de la sociología de la ciencia de Robert K. Merton atendiendo al papel que juegan las relaciones entre la historia de la ciencia, la filosofía de la ciencia y la propia sociología en el desarrollo e interpretación de la misma. El estudio analiza el modo en el que los vínculos de estas disciplinares y los propios presupuestos disciplinares "condicionan" la elaboración, recepción de su obra y determinan las diferencias entre los supuesto que el autor plantea para su programa sociológico y los que proponen las Sociologías del Conocimiento Científico para la renovación de la sociología. El trabajo aplica una metodología bibliométrica con unos fines histórico-interpretativos al apoyar las reflexiones del estudio con un análisis de las referencias de los textos más relevantes de la sociología de la ciencia del autor constatándose así las influencias, relaciones y la secuencia temporal de éstas.

Desde los años 30 hasta los años 70 del pasado siglo XX el denominado enfoque mertoniano de la Sociología de la Ciencia mantuvo el práctico monopolio de esta disciplina, constituyendo una de sus principales características el abandono de los problemas epistemológicos que tanto habían preocupado a sus antecesores (Scheler y Mannheim)
Sin embargo, en los años 70, surgen nuevos enfoques que volverán a abordar, desde una perspectiva constructivista, los problemas epistemológicos de la ciencia; enfoques que mantienen aún hoy día el práctico monopolio de una Sociología de la Ciencia que no sólo ha abandonado el programa mertoniano, sino que parecen haber abrazado sin miramientos una visión posmoderna e irracionalista de la Ciencia.
Contra esta deriva se ha manifestado a lo largo de las últimas décadas el filósofo de la ciencia Mario Bunge, quien ha propuesto en varias ocasiones refundar la disciplina, bajo una óptica más realista y científica, y volver a los planteamientos originados por Merton. Este filósofo ha formulado una variedad del realismo científico: el realismo integral o hilorrealismo (el cuál es emergentista y sistemista) Este abarca todo su pensamiento, y constituye un sistema filosófico integrado. Además, defiende el uso en la Ciencia (y en las Ciencias Sociales), como método, el racio-empirismo junto al método científico.
Parto de la premisa de que los enfoques usados actualmente en la Sociología de la Ciencia constituyen un obstáculo para el avance de esta disciplina y de la teoría sociológica en general; se ha perdido la relación entre las teorías manejadas por ésta y la realidad social que buscan describir y explicar.
En el presente texto, desarrollo un breve repaso de los presupuestos teóricos de la Sociología de la Ciencia post-mertoniana, y continuo discutiendo la posibilidad de adaptar el realismo científico bungeano al corpus teórico de la Sociología de la Ciencia con vistas a una profunda revisión de sus planteamientos actuales. Y también con la pretensión de generar desde esta disciplina modelos de análisis o programas que puedan ser usados por la Sociología en general, sobre todo en lo relativo a la evaluación de las principales teorías sociológicas y a la superación de su supuesta inconmensurabilidad. A partir de esa discusión, mi objetivo es generar un breve esbozo de un Programa de la Sociología Científica.



2.3.. Estudios sobre ciencia y tecnología.

Los estudios sociales de la ciencia y la tecnología, o estudios sobre ciencia, tecnología y sociedad (CTS), constituyen un campo de trabajo en los ámbitos de la investigación académica, la educación y la política pública.
CTS se origina hace tres décadas a partir de nuevas corrientes de investigación en filosofía y sociología de la ciencia, y de un incremento en la sensibilidad social e institucional sobre la necesidad de una regulación democrática del cambio científico-tecnológico.
En este campo se trata de entender los aspectos sociales del fenómeno científico-tecnológico, tanto en lo que respecta a sus condicionantes sociales como en lo que atañe a sus consecuencias sociales y ambientales.
El enfoque general es de índole interdisciplinar, concurriendo en él disciplinas de las ciencias sociales y la investigación académica en humanidades como la filosofía y la historia de la ciencia y la tecnología, la sociología del conocimiento científico, la teoría de la educación y la economía del cambio técnico.
CTS define hoy un campo de trabajo bien consolidado institucionalmente en universidades, centros educativos y administraciones públicas de numerosos países industrializados.

Objetivos sociales de CTS
CTS trata de promover la alfabetización científica, mostrando la ciencia como una actividad humana de gran importancia social. Forma parte de la cultura general en las sociedades democráticas modernas.
CTS trata de estimular o consolidar en los jóvenes la vocación por el estudio de las ciencias y la tecnología, a la vez que la independencia de juicio y un sentido de la responsabilidad crítica.
CTS trata de favorecer el desarrollo y consolidación de actitudes y prácticas democráticas en cuestiones de importancia social relacionadas con la innovación tecnológica o la intervención ambiental.
CTS propicia el compromiso respecto a la integración social de las mujeres y minorías, así como el estímulo para un desarrollo socioeconómico respetuoso con el medio ambiente y equitativo con relación a generaciones futuras.
CTS intenta contribuir a salvar el creciente abismo entre la cultura humanista y la cultura científico-tecnológica que fractura nuestras sociedades.

Los públicos de CTS
Investigadores en ciencias sociales y humanidades, en universidades o centros de investigación, con formación básica en filosofía, sociología, economía o historia de la ciencia o la tecnología.
Profesores de enseñanza secundaria, con responsabilidades docentes o institucionales en enseñanza de las ciencias u organización curricular.
Educandos en enseñanza secundaria, y en las diversas especializades de la enseñanza superior, incluyendo pre- y postgrado en humanidades, ciencias sociales, ciencias naturales e ingenierías.
Periodistas científicos y público general receptor de la comunicación de la ciencia a través de los medios.
Administradores de programas y políticas de ciencia y tecnología.

Este programa, propone dos campos de trabajo:
I.- Desarrollo de una línea formativa en Sociología de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación al interior de la Universidad de La Frontera para la zona macro – sur.
II.- Desarrollo de un programa de investigación en Sociología de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.
Lo anterior, implica la implementación de un programa que articule capacidades sociológicas dispersas en la Universidad de la Frontera, en torno a la formación e investigación sociológica articulándose a las capacidades científicas, tecnológicas y de innovación que la propia UFRO ha generado.  Para ello, la propuesta es la creación de UN PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN AVANZADA DE ESTUDIOS EN CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN a partir de los paradigmas sociológicos avanzados en Ciencia, tecnología y cultura, con especial consideración de los impactos del desarrollo científico – tecnológico en la sociedad y cultura humana.
El programa de Investigación concibe 4 niveles complementarios de investigación. El aspecto central radica en que desde una perspectiva sistémica, se requiere comprender el conjunto de distinciones-procesos que operan en el desarrollo de la ciencia, tecnología e innovación, los desplazamientos internos (distinciones-operaciones) y los impactos sociales y culturales. De este modo, se requiere conformar modelos integrados desde un nivel paradigmático, a un nivel teórico e interteórico, a un nivel metodológico y empírico. Por ello, se opta por un diseño que articula niveles/líneas de investigación complementarias. Estos niveles son:
  • NIVEL PARADIGMÁTICO. Línea de Investigación sobre Desplazamiento de las Bases del Conocimiento. Paradigmas Avanzados en Complejidad y Estudios de la Ciencia.

  • NIVEL TEÓRICO.  Línea de Investigación sobre Enfoques y debates interteóricos en Estudios de la Ciencia, Tecnología e Innovación.

  • NIVEL METODOLÓGICO. Línea de Investigación sobre Métodos Cienciométricos, Vigilancia Tecnológica y técnicas de visualización del conocimiento científico y tecnológico.

  • NIVEL EMPÍRICO. Línea de Investigación sobre Historia Social de la Ciencia y Controversias científicas y tecnológicas.

OBJETIVO:
  • Desarrollar investigaciones sociales en el campo teórico, metodológico y empírico de los estudios sociales de la ciencia, la tecnología y la innovación
ENFOQUES TEÓRICOS CONCEPTUALES
Las áreas temáticas se organizan en los distintos esquemas o contextos teórico-conceptuales:
  • Paradigma de la Complejidad,
  • Autoorganización social
  • Sociología de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación

2.4.. Programa empírico del relativismo.

A consecuencia de catástrofes de fuerte impacto medioambiental y social empezaron a surgir a finales de los años setenta movimientos de protesta en contra del modus operandis de la ciencia, sin que nadie mediara o actuase en contra de acciones que llevan, tanto al mundo físico como social, a catástrofes y conflictos sin retorno.
Harry Collins & Trevor Pinch
Consecuencias
Principales exponentes
Harry Collins, profesor de sociología y director del Centro de Estudios Científicos de la Universidad de Bath. Es uno de los representantes más importantes de la llamada sociología constructivista, que se desarrolló desde mediados de la década de 1970, transformando radicalmente la visión que hasta entonces se tenía de la ciencia y del conocimiento. Entre sus libros más importantes se encuentran Expertos artificiales: conocimiento social y máquinas inteligentes (1990); Marcos de sentido: la construcción social de la ciencia extraordinaria (1982), El Golem. Lo que todos deberíamos saber acerca de la ciencia (1993), Dr. Golem: cómo pensar acerca de la medicina (2005) -estos tres últimos con Trevor Pinch. 
Programa Empírico del Relativismo
Trevor Pinch, profesor de Ciencia y Tecnología y profesor de Sociología en la Universidad de Cornell, en Nueva York. Titulado en física y sociología y redactor fundador de la serie de publicaciones “Inside Technology” con MIT Press, es autor y coautor de diecisiete libros y numerosos artículos sobre aspectos de la sociología de la ciencia, la sociología de la tecnología y la sociología de la economía.
En la década de los ochenta la SCC (Sociología del Conocimiento Científico) se diversificará en otras orientaciones relativistas y de inspiración sociologista, que tendrán también la tecnología como objeto de su comprensión en el contexto social. 
El programa relativista defiende que las explicaciones sociales del conocimiento científico son prioritarias al papel que puedan desempeñar la lógica y la evidencia empírica, por lo cual, el contenido del conocimiento científico debe explicarse tanto como sea posible mediante el supuesto de que son los actores sociales y no los respectivos considerandos técnicos, los que permiten su generación y validación.
$1.25
Tecnología y sociedad
Por: Ing. Alejandro Jiménez de León
Ing. Francisco Medrano Martinez
Años setenta

Antecedentes
Postulados
La producción científica y tecnológica no era cuestionada, es decir, la ciencia era el conocimiento verdadero y todo cuanto desarrollaba era considerado como bueno para la sociedad. Nadie que no estuviese introducido en este mundo era capaz de criticar o poner en cuestión los avances científicos o tecnológicos, estos eran el progreso, las únicas soluciones para avanzar la humanidad en todas sus vertientes: militar, económica, y social.

Debido a estas circunstancias la investigación científica no tenia ningún control, ni siquiera los gobiernos imponían pautas de seguimiento o revisión.
Collins defiende la virtualidad del principio de la imparcialidad que dice que hay que dar cuenta tanto de lo que se tiene como verdadero, como de lo estimado como falso… Y de esta postura, se deriva su apoyo al principio de simetria. Identifica tres tipos de actividades científicas.

En primer lugar desarrollar un paradigma siguiendo un conjunto de reglas. 
En segundo lugar, las situaciones que se producen cuando las reglas aceptadas se reemplazan por completo, esto es, un cambio de paradigma. 
Y existe una tercera situación en la que se dan cambios importantes en el paradigma, pero sin cambiar el conjunto completo de reglas.

Programa Empírico del Relativismo
Por todo ello las políticas científico-tecnológicas están siendo profundamente revisadas por los gobiernos (sobre todo occidentales) en la que también participan en dicho control los ciudadanos de a pie.

Este movimiento académico se denomina o es conocido como “estudios sociales de la ciencia y la tecnología”, “estudios sobre ciencia y tecnología” o “ciencia, tecnología y sociedad” (CTS). Una de las primeras orientaciones metodológicas que aparecen en este ámbito es el “programa fuerte” de la sociología del conocimiento científico (SCC) que proponen y desarrollan autores como Barri Barnes y David Bloor en la universidad de Edimburgo en los años setenta.
Collins sigue tres etapas:

Mostrar empíricamente que hay resultados científicos que poseen diferentes interpretaciones.

A continuación analizar los mecanismos que condicionan el que solo una de las interpretaciones posibles fuera seleccionada en su momento.

Y, en tercer lugar, relacionar esos mecanismos con el medio socio-cultural.
La escuela de la Universidad de Bath (Harry Collins y Trevor Pinch) aplicará en los años 80 los postulados del Programa Fuerte al análisis de controversias científicas concretas. Su "Programa Empírico del Relativismo" (EPOR según acrónimo inglés) adopta una estrategia en tres fases: en la primera se muestra la flexibilidad interpretativa de los resultados experimentales, es decir, cómo dichos resultados pueden admitir más de una interpretación; en la segunda, se trata de revelar los mecanismos institucionales, retóricos, de autoridad, etc., que limitan esa flexibilidad interpretativa, y conducen al cierre de la controversia; en la última, se intenta relacionar esos mecanismos de cierre con el entorno sociopolítico y cultural más amplio. Con ello se mostraría cómo en la práctica el consenso científico surge de la negociación y del debate, en lugar de la aplicación del método científico. Con el programa EPOR toma carta de naturaleza el constructivismo social de la ciencia, que niega que la "realidad" o la naturaleza sea la clave del cierre de las controversias, asumiendo un mayor papel factores totalmente sociales. De ahí se sigue que la imagen científica que poseemos de la naturaleza es una edificación social.

Programa empírico del relativismo procesos de creación y establecimiento. Desde este punto de vista, los procesos tecnológicos son considerados contingentes y emergentes y de acuerdo al “Principio de Simetría” e indiferenciación entre lo social y lo tecnológico. Según este principio desarrollado por David Bloor (1976); la verdad no es la causa de la actividad científica sino su producto. Así la eficiencia/ineficiencia técnica debe explicarse simétricamente: por las mismas causas. En definitiva, la metodología resultante de la síntesis de todos estos conceptos y elementos y concepciones teóricas, permite un nuevo abordaje en el análisis de los procesos y fenómenos tecnológicos, que se aparta radicalmente del tradicional, determinismo tecnológico. Ésta se estructura en diferentes fases y se aplica con versatilidad a diferentes situaciones y análisis: 1. Determinación de los Grupos sociales relevantes, concebidos como aquellos que atribuyen un significado unánime a un artefacto técnico 2. Flexibilidad interpretativa por la que los distintos grupos atribuyen significados diferentes en función de ideas, valores e intereses divergentes 3. Problemas y soluciones. Esta flexibilidad interpretativa, se expresa a través de los problemas técnicos en el desarrollo de las tecnologías implicadas, y son la manifestación de las tensiones entre los diferentes grupos relevantes 4. Mecanismos de clausura o cierre de controversias. Éstos permiten establecer productos tecnológicos estables y reflejan el fin de las tensiones entre los grupos relevantes y los acuerdos más o menos tácitos que se establecen entre ellos. Estos procesos tienen lugar, en el momento en que los desarrollos tecnológicos toman una forma que satisface suficientemente a los distintos grupos 5. Grados de estabilización y estructuras tecnológicas dinámicas. Después del cierre de las controversias, las tecnologías tienden a generar en torno a si, estructuras tecnológicas no totalmente definitivas pero sí lo suficientemente estables, en contextos socioténicos dinámicos. La aplicación de este esquema metodológico, por parte de Weibe Bijker y Trevor Pinch al desarrollo técnico de la bicicleta se ha convertido en un ejemplo paradigmático en los estudios CTS. Lo que estos autores proponen es una deconstrucción de la historia tradicional que presenta la evolución de este artefacto como fruto del impulso innovador de las ideas y lucha de un fabricante o inventor. Desde el modelo determinista, la narración histórica del desarrollo de la bicicleta, se presenta contando con la complicidad tácita de que el receptor parte de este mismo modelo y no advierte las incongruencias saltos y discontinuidades que la realidad presenta. Al comparar tanto la historia narrada para niños como la que podemos encontrar a mano, en las enciclopedias ilustradas al uso, observamos aspectos sorprendentes que no se argumentan, y que sin explicación, se suponen desarrollos necesarios, dentro de la lógica de la evolución hacia la eficiencia técnica del aparato.

Por el contrario Trevor Pinch y Wiebe Bijker abren la caja negra de la historia de la bicicleta con una interpretación alternativa que revela su construcción social. La metodología propuesta por estos autores trata de analizar cómo un artefacto llega a ser lo que finalmente es, no sólo en términos de su diseño, ni desde un punto de vista técnico, sino en cuanto a su significado social. Se trata de explicar por qué algunas soluciones llegar a ser exitosas mientras que otras, que en un determinado momento son limitadas, en otros contextos espacio-temporales aparecen como las únicas posibles. A continuación, se ilustra cómo se plasman estas diferencias entre el enfoque determinista tecnológico, correspondiente al relato histórico tradicional, a mano en cualquier medio a partir de diferentes productos de divulgación científica y cultural, y el análisis constructivista a partir de la metodología propuesta. [2] La bicicleta de da Vinci En un apartado de la obra “Codez Atlanticus” de Leonardo da Vinci ya aparecía un dibujo de una bicicleta. Leonardo ya pensó en una transmisión de cadena como en las que se utilizan en la actualidad. Estos dibujos fueron dispersados por el tiempo y quedaron recopilados sin orden ni concierto en la biblioteca Ambrosiana de Milán.

El carro que se movía por sí mismo de Dr. Giovanni di Fontana. 1680 Stephan Farffler Carro de tracción muscular con tres ruedas, movido por una manivela. 1690 Dr. Elie Richard circulaba por la Francia en un carro de pedales diseñado por él mismo. 1720 El conde francés Mede de Sivrac idealiza el celerífero, derivado de las palabras latinas celer (rápido) y fero (transporte). dandy horse En 1816, un noble alemán diseñó el primer vehículo de dos ruedas con dispositivo de dirección. Esta máquina, denominada draisina (en honor a su inventor), tenía un manillar que pivotaba sobre el cuadro, permitiendo el giro de la rueda delantera. En Inglaterra, estos primeros modelos se conocieron como balancines; el nombre de dandy horse quedó para el vehículo inventado en 1818. El balancín era más ligero que la draisiana y tenía un asiento ajustable y un apoyo para el codo. Fue patentado en Estados Unidos en 1819, pero suscitó poco interés. La bicicleta con pedales En 1839, un herrero escocés, Kirkpatrick Macmillan, añadió las palancas de conducción y los pedales a una máquina del tipo de la draisina. Estas innovaciones permitieron al ciclista impulsar la máquina con los pies sin tocar el suelo. El mecanismo de impulsión consistía en pedales cortos fijados al cubo de la rueda de atrás y conectados por barras de palancas largas, que se encajaban al cuadro en la parte superior de la máquina. La usó para realizar un viaje de ida y vuelta hasta Glasgow de 226 km, cubriendo un tramo de 65 km a una velocidad media de 13 km/h. En 1861 , Ernest Michaux decidió dotar de unos pedales a la rueda delantera de una vieja draisina. Aunque el descubrimiento fue de suma importancia, tropezó con un grave problema que durante cierto tiempo resultó infranqueable; no había forma de mantener el equilibrio con el movimiento a pedales . La bicicleta con ruedas de caucho En 1869, en Gran Bretaña se introdujeron neumáticos de goma maciza montados en el acero, y el vehículo fue el primero en ser patentado con el nombre moderno de bicicleta. En Gran Bretaña 1870 esta máquina se conoció como el „quebrantahuesos‟, a causa de sus vibraciones cuando circulaba sobre carreteras pedregosas o en calles adoquinadas. En 1873, James Starley, un inventor inglés, produjo la primera máquina con casi todas las características de la famosa bicicleta común o de rueda alta. La rueda delantera de la máquina de Starley era tres veces más grande que la de atrás.

Programa empírico del relativismo tecnológicas en el marco de la teoría de la evolución (mutación + selección) = Programa SCOST (Social Construction of Science and Techonology) La adopción de la metodología SCOTS, por parte de Weibe Bijker y Trevor Pinchse asocia a la convicción de que la “tecnología exitosa no es la única posible“. Al mismo tiempo, su aplicación en la explicación de los fenómenos y procesos tecnológicos incrementa la flexibilidad interpretativa de las innovaciones tecnológicas y pretende “abrir la caja negra”, de sus procesos de creación y establecimiento.















NOMBRE: Marco Antonio Mora Turrubiates  FECHA: 15/03/17 EXAMEN PRIMER PARCIAL TECNOLOGIA Y SOCIEDAD


PRIMERA PARTE (VALOR 50 PUNTOS):
SUBRAYA LA RESPUESTA CORRECTA:
1.       Completa la siguiente definición propuesta por Mario Bunge:

“Conjunto de conocimientos obtenidos mediante la ­­OBSERVACION y el RAZONAMIENTO, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen PRINCIPIOS y LEYES generales. Desde un punto de vista totalizado, como un sistema acumulativo, metódico y provisional de CONOCIMIENTOS comportables, producto de una CIENTIFICA y concerniente a una determinada área de objetos y FENOMENOS.

Ocupando las palabras ordenamente, corresponde a:

A.      Verificación, cambio, propuestas, argumentos, quehaceres, rigurosa, casos.
B.      Observación, razonamiento, principios, leyes, conocimientos, científica, fenómenos.
C.      Causalidad, método, casos, propuestas, situaciones, simple, valores.
D.      Falsación, enjuciamiento, hechos, casos, experimentos, concienzuda, fines.

2.       Relaciona las siguientes características de la ciencia con su descripción:

                                I.            Sistemática
                              II.            Acumulativa
                            III.            Metódica
                            IV.            Provisional
                              V.            Comprobable
                            VI.            Especializada
                          VII.            Abierta
                        VIII.            Producto de una investigación científica
                            IX.            Es comunicable y universal


a.       Se da a través de la observación, planteamiento de hipótesis, experimentación y teorización.
b.      No existe el conocimiento único, depende de conocimientos previos.
c.       No es absoluta o definitiva, es perfectible y temporal, susceptible de cambio.
d.      Está sujeto a revisión y verificación.
e.      Ordenada por principios comunes
f.        El conocimiento es ilimitado y universal y está compuesto por conocimientos particulares o específicos.
g.       Se da mediante el lenguaje científico, que es preciso e unívoco, comprensible para cualquier sujeto capacitado, quien podrá obtener los elementos necesarios para comprobar la validez de las teorías en sus aspectos lógicos y verificables.
h.      Por que sigue un procedimiento para llegar al conocimiento de algo.
i.        Es susceptible al cambio, no es dogmática.

A.      Ie, IIb, IIIh, IVc, Vd, VIf, VIIi, VIIIa, IXg
B.      Ia, IIb, IIIc, IVd, Ve, VIf, VIIg, VIIIh, IXi
C.      Ih, IIf, IIId, IVi, Va, VIc, VIIe, VIIIb, IXg
D.      Ic, IIa, IIIg, IVb, Vi, VIh, VIId, VIIIe, IXf

3.       La siguiente frase se describe como:

“Todas las  personas que he visto esta semana tienen gripe; luego entonces hay una fuerte epidemia de gripe”

A.      Un razonamiento lógico formal
B.      Un razonamiento lógico silogístico
C.      Un razonamiento falácico
D.      Un razonamiento de sentido común

1.       Si hablo de la explicación antropomórfica, religiosa y mágica; de la generalización inductiva; y de la técnica, las normas y reglas. ¿A qué hago alusión?

                           A.      Al conocimiento anticientífico
                           B.      Al conocimiento precientífico
                           C.      Al conocimiento científico
                           D.      El conocimiento pseudocientífico

2.       ¿Cuál es el segundo paso del método científico?

                           A.      Hipótesis
                           B.      Experimentación
                           C.      Ley
                           D.      Observación

          De acuerdo con el siguiente esquema que propone la psicología cognitiva, en cómo se forman los conceptos en nuestra mente, ordénalos de acuerdo con su descripción:
a.       Prototipo
b.      Categoría
c.       Imaginación

                                    A.            1a, 2b, 3c
                                     B.            1b, 2c, 3a
                                     C.            1c, 1b, 3c
                                    D.            1a, 2c, 3b

3.       Es el someter permanentemente a las hipótesis o teorías científicas a pruebas y críticas como no ciertas; en caso extremo puede conducir al riesgo total de una teoría y en nuestro caso, cuando sea puesta como no cierta o corroborada, nos lleva al mejoramiento extraordinario. ¿A qué nos estamos refiriendo?

                              A.            Paradigma
                              B.            Epistemología
                              C.            Historicismo científico
                              D.            Falsacionismo

4.      De acuerdo con la siguiente definición de Webster: “Principio general científicamente aceptable que se ofrece para comprobar los fenómenos”.
¿A qué se refiere?

                           A.      Ciencia
                           B.      Lógica
                           C.      Teoría
                           D.      Falacia

5.       La verificación o confirmación de las teorías; una teoría nunca será suficiente para garantizar que sea verdadera y las teorías pueden ser puestas como no verdaderas. Estos principios a qué se refieren:

                              A.            Principios ontológicos
                              B.            Principios de falsacibilidad
                              C.            Principios básicos del método científico
                              D.            Principios paradigmáticos

6.       Son procesos mentales aceptados conscientemente, donde la comunidad científica propone como ciertos aquellos conocimientos que reinan en ese momento. ¿A qué se  refiere esto?  

                              A.            Paradigma
                              B.            Epistemología
                              C.            Historicismo científico
                              D.            Falsacionismo 

1.       Es el amplio consenso de la comunidad científica sobre cómo explotar los avances conseguidos en el pasado ante los problemas; donde se buscan nuevas teorías y nuevas herramientas de investigación conforme a las anteriores, dejando de ser eficaces, si se demuestra que una teoría es superior a las existentes, ¿qué se produce?

                              A.            Una teoría
                              B.            Una revolución científica
                              C.            Una falsación de las verdades científicas
                              D.            Una epistemología positivista   











































III. CRÍTICAS A LAS ESCUELAS SOCIOLOGISTAS DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO Y NUEVA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA


 3.1..Empirismo Lógico

Corriente de la filosofía burguesa contemporánea; es la continuación directa del positivismo lógico de fines de los años veinte y comienzos de los años treinta de nuestro siglo y aparece como una de las [138] variantes de la filosofía analítica. Los representantes principales del empirismo lógico son Carnap, Reichenbach, Feigl, Hempel, Bergmann y Frank. El empirismo lógico conserva invariables las ideas básicas del positivismo lógico, a saber: la tesis sobre la reducción de la filosofía al análisis lógico del lenguaje (ahora no sólo sintáctico, como ocurría a comienzos de los años treinta, sino, ademas, semántico –semántica lógica) y la tesis sobre la imposibilidad de justificar teóricamente la existencia de la realidad objetiva, &c.; pero se ha modificado algo en comparación con el positivismo lógico inicial; en particular los empiristas lógicos han rectificado el subjetivismo extremo del Círculo de Viena. Así, en calidad de «lenguaje empírico de la ciencia», el empirismo lógico presenta el denominado lenguaje real, que expresa fenómenos físicos sensorialmente perceptibles, y no el lenguaje de las vivencias personales del sujeto. Esto no significa, sin embargo, adscribirse a las posiciones del materialismo, dado que la aceptación del lenguaje real no implica, para el empirismo lógico, aceptar la afirmación teórica de que el mundo de las cosas tiene existencia objetiva. El empirismo lógico desecha asimismo el principio mantenido en el período del Círculo de Viena de que el conocimiento científico puede reducirse a lo empíricamente dado. No obstante, el empirismo lógico ve en los conceptos científicos tan sólo formas «cómodas» y «adecuadas» de la organización de lo sensorialmente dado, y no un reflejo de la realidad objetiva.


Los empiristas lógicos siempre fueron filósofos muy pertinaces, lo que los llevó a realizar mil y una reformulaciones de su filosofía. Con el tiempo, las críticas que recibió tanto el programa como sus postulados, llevaron a que este fuera definitivamente abandonado.
Por un lado, Karl R. Popper realizó una crítica demoledora a la inducción. Partiendo de la lógica formal, no es válido extraer enunciados generales sobre la base de enunciados particulares. En otras palabras, a partir de “un x es P” no se puede concluir que “todo x es P”. Por otra parte, Popper también criticó el verificacionismo. Según este punto de vista, la corrección de una teoría depende de que pueda ser verificada. El punto de vista de Popper hace referencia a la actitud contraria, según la cual, las teorías deben ser constantemente revisadas con un espíritu crítico, intentando falsarlas.
En “Dos dogmas del empirismo”, W. v O. Quine no solo ponía de manifiesto los dogmas del empirismo clásico (la dicotomía analítico/sintético y el reduccionismo), sino que además dejaba claro que el proyecto empirista basado en el análisis de los enunciados científicos estaba errado, en la medida en que el edificio de conocimiento se enfrenta ante “el tribunal de la experiencia” como un todo, y no los enunciados sueltos, tal y como pensaban los empiristas lógicos.
Thomas S. Kuhn, con su estudio historicista de la ciencia y su investigación de las revoluciones científicas, también dio al traste con el empirismo lógico, al poner de manifiesto los condicionantes sociales, históricos, prácticos, morales, valorativos, etc. que intervenían en la elección de teorías científicas rivales. Fue precisamente la perspectiva historicista la que tuvo mayor incidencia por lo que a la superación del empirismo lógico se refiere. De hecho, se ha dicho que Thomas Kuhn encabezó la “revuelta historicista” en Filosofía de la ciencia.





Actualidad del pensamiento
La diferencia más relevante entre las grandes corrientes filosóficas y los métodos de conocimiento estriba en la importancia o no que le dan a lo físico, o en su contraposición, a lo racional.
El empirismo, o conocimiento como fruto de la experiencia, abre las posibilidades para que el hombre se convierta en autodidacto de su propia vida. El hombre que experimenta es un hombre que conoce, que despeja interrogantes, que descubre el mundo. Cifrar toda la existencia en las experiencia vividas lleva, en gran medida, a desconocer la historia y los planteamientos hechos hasta el momento, porque así se tengan por establecidas cosas que pudieron ser fruto de la experiencia, se puede concluir que lo vivieron otros hombres en otra época, en circunstancias distintas, y hoy se puede experimentar de manera diferente y llegar a otras conclusiones.
El empirismo derriba con facilidad conceptos, visiones doctrinales, religiosas y teóricas, reduciéndolas a nada, porque no son fruto de las sensaciones.
El hombre de hoy definitivamente es muy empirista, y esto lo ha llevado a sentirse protagonista de su propia historia, a descubrirse capaz, a valorarse y a creerse. El poder experimentar y descubrir el mundo a través de los sentidos es mucho más llamativo que hacerlo a través de lo que la tradición ha enseñado.
El empirismo acaba con las prohibiciones, los dogmas, los métodos científicos preestablecidos y se reafirma en la persona como sujeto capaz del conocimiento.














 ACERCA DE LA “CONCEPCIÓN CIENTÍFICA” Y SUS OBJETIVOS
· El objetivo principal del Círculo de Viena, como decíamos, consistió en la clarificación del lenguaje científico, que implicaba, por un lado, la eliminación de la metafísica –tal como ellos la concebían–, y por otro, la elaboración de un lenguaje universal artificial diferente del lenguaje natural o cotidiano.
· La meta ulterior de la clarificación del lenguaje de la ciencia era colaborar tanto con la comunicación entre científicos así como con la comunicación de la ciencia a la sociedad. Pues, el conocimiento científico sería aquel que llevaría al progreso social y económico.
· Los empiristas lógicos tenían una fuerte tendencia anti metafísica. Los empiristas lógicos consideraban que los únicos enunciados con significado cognoscitivo (es decir, que constituían conocimiento) eran los que proporcionaba la ciencia fáctica, es decir, aquellos que podían relacionarse de algún modo con la experiencia, y los enunciados analíticos de las ciencias formales, como la matemática o la lógica. Un enunciado es analítico si su verdad depende del significado mismo de los conceptos que figuran en él, como en el caso de las definiciones (“los solteros no están casados”) o bien en virtud de su propia forma, como en el caso de las tautologías. Los enunciados de las ciencias fácticas además de significado cognoscitivo, tenían significado empírico. “Un enunciado tiene significado cognoscitivo si es analítico o contrastable con la experiencia
· Frases como “El universo de esta noche tiene la vastedad del olvido y la precisión de la fiebre”, en este sentido, no tendría significado cognoscitivo, pues, no serían contrastables por medio de la experiencia. Su objetivo no es describir un hecho del mundo, sino expresar las emociones de la persona que la emitió.
· Consideraban, en este sentido, que existían dos tipos de juicios de valor: los absolutos y los instrumentales. Los juicios de valorabsoluto eran aquellos en los que se afirmaba la deseabilidad de cierto valor u objetivo –por ejemplo, “la sociedad debe tender hacia una mejor distribución”– mientras que los juicios de valor instrumental afirmaban los medios para obtener tales objetivos –por ejemplo, “para lograr una mejor distribución, los impuestos deben ser progresivos”–. Los primeros carecían de significado empírico, y por no ser analíticos, de significado cognoscitivo. Los segundos, en cambio, sí tenían significado empírico.




¿EXISTE UN ÚNICO MÉTODO EN LA CIENCIA?
1. Homotéticas (ciencias que buscan leyes y comportamientos universales en objetos del mismo tipo) e ideográficas (ciencias que se centran en lo particular, irrepetible y biográfico).
2. Explicar y comprender: los objetos de las ciencias sociales tendrían una subjetividad interna que el investigador debe comprender.
3. Causa y razón: frente a las ciencias naturales, la intención sería dar con las razones.
Estas distinciones son interesantes para distinguir entre diversos objetivos y métodos entre las diferentes disciplinas, pero no es adecuado pensar que permiten diferenciar los métodos de las ciencias sociales y los de las naturales.
LECTURA
· “Comprensión” es la tarea de reconstruir la dimensión subjetiva de la acción humana y social. Y “explicar”, consiste en reducir lo estudiado a leyes generales.
· Surge aquí un problema que preocupaba a Dilthey: ¿cuál es la objetividad que puede tener un análisis basado en la empatía? ¿Cómo pueden valorarse y validarse estás hipótesis acerca de la subjetividad de otros sujetos? Un método es un conjunto de reglas y procedimientos pasible de control intersubjetivo ¿Existe esto para la comprensión?
· El método que Dilthey propone es la “hermenéutica”. La hermenéutica se refería hasta el momento a la interpretación de los textos.
· El círculo hermenéutico consiste básicamente en el proceso por el que interpreta un texto en el que el sentido de las partes depende del todo, pero la comprensión del todo depende de la comprensión de las partes.
· La hermenéutica será aquella disciplina que nos proporcione las reglas para la interpretación haciendo que la comprensión se vuelva intersubjetiva y corregible. La hermenéutica no se restringe a los textos, se aplica también a obras de arte, etc.


3.2..Epistemología Sociologista







o    Las relaciones entre la sociología del conocimiento científico y la epistemología o filosofía de la ciencia han sido largas y conflictivas. Tal vez por el hecho de que ambas se centraban en lo mismo: cómo explicar el conocimiento de un modo adecuado.
La sociología del conocimiento científico -SCC-, de acuerdo con los principios del Programa Fuerte y de sus sucesores, ha desarrollado análisis interesantes sobre el funcionamiento interno de las prácticas científicas reales, pero ha puesto poco interés en las cuestiones normativas.

Por otra parte, la naturalización de la epistemología en clave sociológica ha dado lugar a la epistemología social -ES-, un enfoque naturalista de los problemas normativos que rodean la organización de la producción del conocimiento. Si consideramos el conocimiento como intrínsecamente social, es posible poner a trabajar conjuntamente la ES y la SCC en la reconstrucción de los problemas epistemológicos. De este modo podemos contemplar la ES como un ámbito interdisciplinario para proporcionar orientaciones y foros democráticos en los que se discutan los objetivos de la ciencia y la tecnología.

La sociología es una ciencia que tiene su origen en los albores de la Primera Revolución Industrial, esta ciencia nace como producto de la transición en el mapa demográfico. 
Esta transformación llevó al hombre a encontrarse en un entorno diferente; viéndose frente a problemas que a lo largo de su existencia le habían sido desconocidos y con nuevos actores sociales que protagonizan su interacción; con nuevas formas de producción que conllevan a su alienación y con la novedad del plusvalor. 
Este nuevo modelo en el proceso productivo responde a que las reglas de juego han cambiado tal como las conocía el hombre. Surgirá de esta transformación una nueva clase social que se encontrará en un epicentro conflictivo; el proletario tendrá una particular forma de relacionarse con el medio, que difiere en demasía con la conocida por el campesino. Como señala Jürgen Habermas, el hombre de la industria estará imbuido en un estado de anomia como un extraño entre extraños. 
Volviendo a las primeras líneas, este será el marco de desarrollo de la sociología como ciencia. No obstante lo que aquí debemos formularnos son preguntas como: ¿Cuál es el particular interés se explicita en el surgimiento de la sociología como ciencia?¿Cuál es la relación que tiene la sociología con el hombre? ¿Qué aspectos de éste abordara la sociología? ¿Cómo definirá dichos aspectos para ser abordados? 
Las respuestas a estos interrogantes tendrán como objetivo arrojar luz sobre como a través de la generación arbitraria de una matriz de conocimiento reconocido como ciencia sociológica, una clase particular modela a la sociedad mediante la normalización ejecutada por un poder-saber, haciéndola funcional a una determinada batería de intereses. 
Marco Teórico: 

El discurso de la génesis de la sociología que se comprenderá para su indagación desde las perspectivas teórico-epistemológicas aportadas por Friedrich Nietzsche y Michel Foucault, siendo la argumentación elaborada por Jürgen Habermas la que tendremos en cuenta para efectuar el análisis que emprenderemos, el cual argumenta el desarrollo de la ciencia particular que hemos recortado como fruto de una crisis: 

La sociología es dentro de las ciencias sociales la que mejor se conecta con el problema de la racionalidad, en el plano meta teórico, metodológico y empírico, las razones de esto se relacionan con la historia de la sociología y con razones sistemáticas, es la única ciencia que ha mantenido su relación con los problemas de la sociedad global. Los temas de la sociología son las transformaciones de la integración social por el surgimiento de estados modernos y por la diferencia del sistema económico que los regula por medio del mercado. La sociología es una ciencia de la crisis se ocupa de los aspectos anomicos de la disolución de los sistemas sociales tradicionales y de la formación de los modernos. 
Jürgen Habermas 

Para el abordaje del problema planteado emplearemos en primer lugar una perspectiva nietzscheana, correspondiente con la aportada por él en “Sobre verdad y mentira en sentido extra-moral”, en estos escritos Nietzsche comprenderá el conocimiento como una invención, una artimaña a la que apelará el hombre cuyo fin será la obtención del refugio frente a la anomia y un universo en caos. El conocimiento operará como un salvoconducto hacia un tratado de paz impulsado por los más soberbios y débiles de los hombres. El hombre estoico, el hombre carente de verdades esenciales y desbordado por una red de conceptos, los cuales mediante la contaminación de unos con otros operaran como mallas que contienen y aprisionan, que agrupan y separan. El hombre encontrara aquí su condición de amo-súbdito. Reglas de juego por él fijadas que simultáneamente lo condicionan, verdades que configuran la realidad subjetiva y permiten escapar del estado del caos mediante normalizaciones arbitrarias. 

Otro aspecto teórico que se tendrá en cuenta para la elaboración del presente trabajo, es el aportado por Michel Foucault a partir de la existencia del hombre como objeto desgarrado de la ciencia, siendo este abordado por las epistemes a través de sus dobles, tal como lo hiciera la biología como ser viviente, la economía política como ser trabajador y la lingüística como ser parlante. El hombre en esencia como categoría teórica ha sido relegado. 




  3.3..Enfoques etnológicos y de análisis de discurso.

 Enfoques etnológicos y análisis del discurso
  1. 1. Enfoques etnológicos y análisis del discurso ES UNA CIENCIA DE LAS CIENCIAS HUMANASY SOCIALES QUE ESTUDIA SISTEMÁTICAMENTE EL DISCURSO ESCRITOY ORAL COMO UNA FORMA DEL USO DE LA LENGUA, COMO EVENTOS DE LA COMUNICACIÓNY COMO INTERACCIÓN, EN SUS CONTEXTOS COGNITIVOS, SOCIALES, POLÍTICOS, HISTÓRICOSY CULTURALES.
  2. 2. antecedentes  Para la lingüística, el texto es la unidad superior de la comunicación y de la competencia organizacional del hablante. Su extensión es variable corresponde a un todo comprensible que tiene una finalidad comunicativa en un contexto dado. El carácter comunicativo, pragmático y estructural permite su identificación.
  3. 3. El análisis critico del discurso  El análisis critico del discurso es un enfoque especial que toma posición política y analiza el papel del discurso en la reproducción de la dominación (como abuso de poder),así como en la resistencia contra la dominación. Es un enfoque interdisciplinar del análisis del discurso que considera “ el lenguaje como una forma de practica social”,(Fairclough, 1989, p.20) y analiza como la dominación se reproduce y se resiste con los discursos. El ACF se desarrollo alrededor de 1980 desde la lingüística critica, y se fundamenta en el acceso desigual a los recursos lingüísticos y sociales, que son controlados por las instituciones. Los patrones de acceso al discurso y a los eventos comunicativos son un elemento esencial para el ACD.
  4. 4. ELEMENTOS GENERAFDORES DEL DISCURSO EN EL ACD  El ACD propone las estructuras de actitud y los modelos mentales como elementos generadores del discurso, ya que cada uno de los individuos se refiere a estos en los deferentes contextos de interacción.
  5. 5. ESTRUCTURAS DE ACTITUD  Teun van fijk(1998) elabora una teoría comprensiva de la ideología en el marco de las relaciones que se dan entre cognición, discurso y sociedad; desde ente punto de vista, las ideologías se entienden como sistemas de creencias, lo cual implica que pertenecen al campo simbólico y del pensamiento, e decir, al nivel cognitivo. Su carácter social proviene de la manera como se relacionan con los conflictos, los intereses y las expectativas de grupos, organizaciones e instituciones.
  6. 6. MODELOS MENTALES  Según el concepto de ideología trabajado anteriormente, las ideologías, con el conocimiento, las actitudes y los valores , son representaciones sociales compartidas por miembros de un grupo(Garton, 1994; van Fijk, 1998; pardo 1999) pero las personas las utilizan de modo individual, tal como hacen con su conocimiento del lenguaje o las actitudes de su grupo o cultura. Por lo tanto, las ideologías se adquieren gradualmente, se desarrollan y cambian en y por practicas sociales situadas, y se reflejan especialmente en el discurso gracias a los modelos mentales.
  3.4..Pluralismo metodológico de la ciencia.

En la metodología para la recopilación de la información que sustenta el fenómeno de estudio de esta investigación, los estudios de caso, se utiliza el principio de pluralismo metodológico debido a que el fenómeno de estudio no se puede comprender desde una ciencia social particular, los estudios de caso generalmente muldisciplinarios generan información que no puede ser estudiada desde un punto de vista monodisciplinar. La tesis central de Jean Claude Passeron es que “a pesar de la diversidad, los hechos sociales que constituyen el objeto propio de las ciencias sociales comparten una característica común […] no pueden disociarse nunca de un determinado ámbito espacio-temporal” (Giménez, 2004:23) a esta característica común la llama propiedad deíctica la cual tiene dos consecuencias: 1) No existe una única teoría general que explique la complejidad social y 2) las teorías no pueden enunciar leyes transhistóricas y universales.
La propiedad deíctica también ha desembocado en una revaloración de los estudios de caso, “la revisión contemporánea de la epistemología de las ciencias sociales ha sido, precisamente, la revalorización de los estudios de caso y, en consecuencia, de los trabajos de campo, tan devaluados por la concepción positivista-nomológica de la ciencia, que sólo reconoce como científicas las investigaciones basadas en amplios muestreos de poblaciones de gran tamano” Giménez, 2004:26)
El pluralismo metodológico se encuentra en contra posición de las discusiones que han dado origen a la especialización y la hibridación o amalgamiento de disciplinas. La especialización segmenta los objetos de estudio según criterios de escala, instituciones, etc. Por ejemplo, hoy se pueden contar entre 30-40 sociologías sectoriales que tratan de explicar aspectos particulares de relaciones en diferentes ámbitos. La hibridación o amalgamiento se genera por la unión de disciplinas entorno a un objeto de estudio pero no abarca la disciplina completa. “Según autores como Mattei Dogan y Robert Phare (1991) la pluridisicplinaridad así entendida ha resultado más bien estéril para la investigación y las supuestas virtudes que les suele atribuir la academia son míticas” (Giménez, 2004:16)
La utilización de esta propuesta metodológica surge de los elementos metodológicos que la EE posiciona como fundamentales en la investigación de fenómenos ecológicos, el pluralismo metodológico y la apertura histórica. Para Passeron, el ámbito de estudio puede variar en tamaño, pueden ser microrregiones, localidades, etc., pero la descripción o teorización siempre se encuentra inmersa en las condiciones socio-históricas. Por tanto, descarta la epistemología monista para la que la ciencia es un modelo único monológico-predictivo. “Tratándose de hechos sociales, impregnados siempre de valores e intereses y penetrados por el poder, el conocimiento contextual no sólo es igualmente válido como ciencia, sino también es el único conocimiento posible”

Recientemente, diversos autores especializados en la metodología de la Ciencia Económica, encabezados por Bruce Caldwell, (64) han concluido que la economía actualmente está atravesando por un momento de intensa producción, recibiendo muchas aportaciones que continuamente suscitan la polémica. Esto está haciendo que se reconozca cada vez con más facilidad que tanto la actuación de los agentes económicos como la realidad que generan es muy cambiante, por lo que la respuesta que la Ciencia Económica dé a los nuevos desafíos puede y debe ser muy variada. Se concluye, pues, que hay que defender en el campo de la metodología una postura pluralista, según la cual hay que evitar el peligro de caer en la tentación de tratar de imponer y limitarse a un consenso restrictivo, puesto que no existe un único tipo de verdad que tenga con carácter evidente la exclusividad en el análisis fructífero de todos los problemas económicos. El ámbito y método de nuestra materia necesita, pues, ser definido en todo momento en relación con las teorías pertinentes habiendo lugar, por tanto, para más de un programa de investigación científica, si bien la potencialidad de los distintos programas para plantear nuevas preguntas (65) y solucionarlas es muy distinta.
Estos autores también mantienen que la actitud abierta y tolerante frente a los otros paradigmas y, en especial, a los que no forman parte del núcleo dominante, debería prevalecer en el campo metodológico de la Ciencia Económica. Además, la multiplicidad de puntos de vista metodológicos supone también la multiplicidad de autoridades, cuya pluralidad parece conveniente para dividir las lealtades de quienes se sientan tentados a una adscripción esclava o automática a un determinado sistema o escuela. Y es que la variedad debilita la fuerza particular de cada polo de atracción y facilita la contrastación y la crítica, manteniendo el vigor y frescura con que se deben enfrentar los economistas ante el planteamiento de nuevos problemas, la solución de los ya planteados pero aún no resueltos y la reconsideración de las viejas respuestas.
Personalmente, soy partidario del pluralismo metodológico pero, más que por las razones que exponen los autores citados, porque considero que, de la misma manera que en el mercado se prueban múltiples soluciones empresariales a los distintos problemas que rivalizan y compiten entre sí por preponderar, es muy sano que el mismo esquema se reproduzca en el mundo de las teorías e ideas científicas. Mantengamos, pues, “un mercado libre de ideas y teorías”, en el que cada escuela y corriente pueda y deba defender sus puntos de vista, con tanto ahínco y convicción como estime conveniente, pero reconociendo, en todo caso, que la competencia entre las diferentes posiciones metodológicas dará lugar a resultados variados y, en muchas ocasiones, imprevisibles. Esta extensión de la concepción del libre mercado al mundo de la investigación científica ha sido defendida, entre otros, por Michael Polanyi en su fascinante artículo “The Republic of Science: Its Political and Economic Theories” (66) .








Para hablar de una filosofía de la ciencia no basta con tener una visión panorámica de lo que es filosofía y de lo que es ciencia. Tampoco es suficiente el seguimiento histórico de las opiniones y conceptos emitidos por los pensadores del pasado. Es necesario ubicarse en el pensamiento actual de los científicos más avanzados y respetar sus conceptos sobre lo que ellos consideran como ciencia, y es necesario entender que el dominio de la filosofía son los conceptos universales y abstractos que nunca pueden llegar a ser objeto de la ciencia.
Es extremadamente complejo (y, posiblemente, todavía falta algo más de perspectiva temporal) presentar un panorama completo de la filosofía de la ciencia de los últimos treinta o treinta y cinco años. Así como todos los autores anteriores ya han muerto, la mayoría de los que vienen a continuación no. Aquí se intentará presentar un bosquejo de la gran variedad de enfoques actuales pero teniendo en mente que, dentro de pocos años, algunas de las corrientes mencionadas pueden haber pasado al olvido, y que destaquen otros pensadores que hoy tienen una repercusión menor.
Así como anteriormente se podía hablar de "el método" de la ciencia, el gran desarrollo de muchas disciplinas científicas ha hecho que los filósofos de la ciencia comiencen a hablar de "los métodos", ya que no es posible identificar un método único y universalmente válido. La idea heredada de la física clásica de que todo es reducible a expresiones matemáticas ha cedido terreno ante situaciones nuevas como la teoría del caos o los avances de la biología. Por otro lado han desaparecido cuestiones que llegaron a cubrir cientos de páginas y generaron grandes controversias. Quizás el caso más flagrante sea el del problema de la demarcación, centrado en la distinción (demarcación) entre ciencia y otros conocimientos no científicos. Prácticamente el tema desaparece después de Popper y es seguido en España por Gustavo Bueno en su teoría del cierre categorial.

Concepciones estructuralistas y semánticas[editar]

Frente al intento de los anteriores empiristas lógicos de formalizar las teorías de la física en el lenguaje de la lógica de primer orden, que resultaba un tanto forzado e innecesariamente complicado, Patrick Suppes fue el primero en proponer una concepción semántica y estructural de las teorías, caracterizadas como familias de estructuras conjuntistas identificadas con los modelos de la teoría.4 Esta manera de presentar las teorías en el lenguaje informal de la teoría de conjuntos resultaba así más intuitiva y familiar. Suppes ha elaborado sus ideas mediante el desarrollo de teorías cada vez más potentes sobre las estructuras teóricas, incluyendo sus importantes teoremas de representación e invariancia.5
En filosofía de la ciencia se conoce a veces como estructuralismo el programa de reconstrucción de las teorías físicas propuesto por Joseph D. Sneed (1938) en 19716 como una síntesis del aparato formal de Suppes, del racionalismo crítico y del positivismo lógico con la corriente historicista de la ciencia. El estructuralismo fue reelaborado y divulgado por Wolfgang Stegmüller (1923-1991) y Carlos Ulises Moulines (1946). De la consideración de las teorías como estructuras le viene a esta propuesta metodológica el nombre de estructuralismo, que no tiene nada que ver con el estructuralismo lingüístico de Saussure.
Junto con las restricciones empíricas, una teoría consta de una estructura conceptual y de un ámbito de aplicación. Puesto que las teorías no se presentan aisladas sino interrelacionadas también es necesario estudiar las relaciones entre teorías, las redes teóricas. Entre estas relaciones encontramos la de reducción, quizá la más destacada por su papel en la unidad de la ciencia. A pesar de las múltiples teorías que puedan coexistir para explicar los mismos hechos, la unidad ontológica de la ciencia puede salvarse si todas ellas son reductibles a una sola teoría (o a unas pocas no inconmensurables entre sí). Esta relación interteorética desempeña un papel fundamental, por ejemplo, en el trabajo de los físicos en su búsqueda de la Teoría del todo. Moulines propone una definición recursiva de la filosofía de la ciencia como teorización sobre teorizaciones, cuya epistemología no es descriptiva ni prescriptiva, sino interpretativa. Las teorías de la ciencia son construcciones culturales, pero ello no implica que la filosofía de la ciencia sea sustituida por una sociología de la ciencia.
Aparte del estructuralismo de Sneed y sus seguidores, también otros desarrollos de la filosofía de la ciencia contemporánea han sido influidos por las ideas y métodos conjuntistas y probabilistas introducidos por Suppes. Bas van Fraassen ha aportado su conocida concepción semántica de las teorías, que ha aplicado al análisis de la mecánica cuántica. Jesús Mosterín7 y Roberto Torretti8 han hecho contribuciones en esta dirección, que asimismo aflora en el diccionario conjunto de estos dos autores.9

  3.5..Tecnología en la filosofía de la ciencia.

La ciencia y la tecnología se han vuelto determinantes del desarrollo económico y cultural de las sociedades actuales, y de ellas depende en forma creciente el bienestar de un país y de sus ciudadanos.
Hoy más que nunca la ciencia y la tecnología están produciendo impactos positivos y negativos en la sociedad y en el ambiente, al tiempo que constituyen uno de los principales recursos para la solución de problemas. A la vez, para su desarrollo dependen de que las sociedades inviertan en ellas sumas considerables de fondos públicos y privados.
Estos procesos han dado lugar a un modelo de sociedad que ha venido imponiéndose en las últimas décadas: la llamada “sociedad del conocimiento”, donde la generación de riqueza estaría principalmente basada en el control y el desarrollo de nuevas formas de producción y aprovechamiento del conocimiento.
Uno de los principios rectores de la sociedad del conocimiento es que la ciencia y la tecnología son indispensables para lograr las condiciones materiales, ambientales, sociales y culturales, necesarias para garantizar el bienestar, una vida digna y una organización social justa para las presentes y futuras generaciones. Pero el fortalecimiento y el desarrollo de la ciencia y la tecnología por sí solos no son suficientes, es necesario articular estos sistemas con el resto de la sociedad con el fin de que puedan atenderse los problemas tal y como son percibidos y definidos por los afectados, y de manera que las soluciones sean aceptables para ellos, y no a partir de determinaciones que se hagan parcialmente y al margen de los interesados.
El propósito de esta línea de especialización es la formación de expertos capaces de ofrecer a los diferentes sectores sociales —las agencias del Estado, las empresas, los propios científicos y tecnólogos, y el ciudadano en general—, una visión integral de la ciencia y de la tecnología que permita su mejor comprensión, evaluación y aprovechamiento. Para ello contarán con sólidos conocimientos filosóficos y científico-sociales sobre los procesos cognitivos y epistemológicos de la ciencia y la tecnología, sobre su estructura normativa y valorativa, sus aspectos lógicos, su desarrollo histórico, el diseño, gestión y evaluación de políticas científicas y tecnológicas, la problemática de su comunicación pública, así como sobre la adecuada formación de profesores y de instituciones capaces de educar a los nuevos ciudadanos en una apropiada cultura científica y humanística.
Para lo anterior, los alumnos adquirirán el instrumental básico y actualizado de la filosofía, la historia y las ciencias sociales para comprender críticamente a la ciencia y la tecnología; sus condicionantes y sus implicaciones políticas, económicas, sociales, culturales, éticas y ambientales; para comprender y evaluar el papel de las instituciones de enseñanza y de investigación científica y tecnológica, de las instancias encargadas de promover la ciencia y la tecnología, así como para evaluar las políticas científicas y tecnológicas, su gestión y sus resultados.
Tendrán también la preparación para debatir sobre los problemas axiológicos del desarrollo científico y tecnológico y sus aplicaciones, en particular, sobre cuestiones éticas y sobre el papel de la ciencia y de la tecnología en la generación, evaluación y gestión del riesgo, así como para discutir sobre la necesidad de abrir la ciencia y la tecnología a la comprensión ciudadana, a la participación social, y a la discusión pública y constructiva de los valores que en ellas entran en juego.

Empezando por la filosofía el término se interpreta como "amor a la sabiduría". En la práctica la filosofía estudia casi que cualquier problema que el ser humano tiene (e incluso abarca temas que muchas ciencias no tocan como el misticismo y la mitología) pero utilizando básicamente argumentos racionales. 

Tiene su sistemática también aplicando el método científico en ese sentido, la razón antes que nada debe decirnos que es la verdad. En esto la filosofía es la madre del método científico y de todas las ciencias. Por ello las mismas ciencias tienen su propia filosofía y método de estudio, más drásticas en cuanto a la experimentación, que en filosofía solo se utiliza como referencia de otras ciencias. 

La tecnología al ser una aplicación de los conocimientos científicos también tiene su filosofía pero en el sentido práctico. Diríamos que hace un énfasis en como podemos aplicar racionalmente tal o cual conocimiento. 

Ósea que generalizando , la filosofía es la parte pensante y deductiva basada en las racionalidades, llevadas a cabo por los distintos conocimientos o experiencias; las ciencias son la parte experimental, la que esta mas basada en conocimientos estructurados sistemáticos, siempre se suelen basar en leyes formuladas o hipótesis sobre distintos temas; y la tecnología es la seria la parte donde todo esos conocimientos y técnicas son llevados a cabo. 


Filosofía de la ciencia: 

La filosofía de la ciencia investiga el conocimiento científico y la práctica científica. Se ocupa de saber, entre otras cosas, cómo se desarrollan, evalúan y cambian las teorías científicas, y de saber si la ciencia es capaz de revelar la verdad de las "entidades ocultas" (o sea, no observables) y los procesos de la naturaleza. Son filosóficas las diversas proposiciones básicas que permiten construir la ciencia. Por ejemplo: 
• La realidad existe de manera independiente de la mente humana (tesis ontológica de realismo). 
• La naturaleza es regular, al menos en alguna medida (tesis ontológica de legalidad). 
• El ser humano es capaz de comprender la naturaleza (tesis gnoseológica de inteligibilidad). 
Si bien estos supuestos metafísicos no son cuestionados por el realismo científico, muchos han planteado serias sospechas respecto del segundo de ellos1 y numerosos filósofos han puesto en tela de juicio alguno de ellos o los tres.2 De hecho, las principales sospechas con respecto a la validez de estos supuestos metafísicos son parte de la base para distinguir las diferentes corrientes epistemológicas históricas y actuales. De tal modo, aunque en términos generales el empirismo lógico defiende el segundo principio, opone reparos al tercero y asume una posición fenomenista, es decir, admite que el hombre puede comprender la naturaleza siempre que por naturaleza se entienda "los fenómenos" (el producto de la experiencia humana) y no la propia realidad. 
En pocas palabras, lo que intenta la filosofía de la ciencia es explicar problemas tales como: 
• la naturaleza y la obtención de las ideas científicas (conceptos, hipótesis, modelos, teorías, paradigma, etc.); 
• la relación de cada una de ellas con la realidad; 
• cómo la ciencia describe, explica, predice y contribuye al control de la naturaleza (esto último en conjunto con la filosofía de la tecnología); 

La Filosofía de la Tecnología: 

La filosofía de la tecnología es una rama de la filosofía dedicada a estudiar la naturaleza de la tecnología y sus efectos sociales. 
Considerada bajo la rúbrica del término Griego téchne (arte, artesano), la filosofía de la tecnología va a las mismas raíces de la filosofía occidental. En la República, Platón ve téchne como la base para el adecuado gobierno de la ciudad. En la Ética a Nicómaco (Libro XI), Aristóteles describe téchne como una de las cuatro formas de conocer el mundo. Los Estoicos argumentaron que la virtud es una clase de téchne basada en una adecuada manera de entender el universo. 
Considerando que filósofos del siglo XIX tales como Karl Marx tuvieron un interés filosófico en herramientas y técnicas, los más prominentes filósofos del siglo XX en pronunciarse directamente acerca de la tecnología moderna fueron John Dewey y Martin Heidegger. Aunque ambos vieron la tecnología como eje central de la vida moderna, Dewey fue optimista acerca del rol de la tecnología, mientras Heidegger fue un poco pesimista. Esta es una muy breve alusión a sus ideas, sin embargo, Heidegger puede ser visto como un crítico pero a su vez abierto a la tecnología. Para Heidegger, la esencia de la tecnología, Gestell o Enframing, es a su vez el más grande peligro y la más grande posibilidad para la humanidad. El trabajo de Dewey acerca de la tecnología se encuentra disperso a través de sus obras, mientras el de Heidegger puede ser encontrado en La pregunta por la Técnica (1954). 
Otros dos pensadores más recientes fundamentales son el francés André Leroi-Gourhan y el norteamericano Lewis Mumford. Para ambos autores la tecnología debe ser remitida, no sólo a los estudios de los sucesos modernos, sino también y sobre todo a las culturas ancestrales, incluso primitivas, que es donde según ellos se gestaron las prácticas sociales que explican el origen de las tecnologías como su propia permanencia hoy (armas, herramientas, arquitectura, política). 






IV.  DE LA FILOSOFÍA DE LA TECNOLOGÍA A LAS TEORÍAS SOCIOLÓGICAS DE LA TECNOLOGÍA


 4.1..Filosofía humanista de la tecnología

En el índice de casi sesenta páginas de la Encyclopedia of Philosophy editada por Paul Edwards no figura ninguna entrada con el término «técnica» ni «tecnología».' Esta ausencia, en una obra bien conocida, ilustra claramente la notable ignorancia y marginación con la que la tradición filosófica ha tratado, hasta nuestros días, todo lo referente a las técnicas. De hecho las relaciones entre técnica y filosofía quedaron ya sentenciadas en los mismos orígenes de la tradición filosófica. Platón y Aristóteles construyeron la división teórica entre techne y episteme y entre poiesis y praxis, es decir, entre las técnicas de producción material, por un lado. y el conocimiento teórico, la filosofía y las actividades no productivas, por otro. La separación teórica de la técnica respecto a la ciencia y las humanidades configura los prejuicios filosóficos que han acompañado la larga historia de la fílosofía y sus relaciones con la técnica,llegando incluso a marcar la moderna filosofía de la tecnología y a enfrentar distintas corrientes dentro de la misma.La superación de dichos prejuicios,tanto en la filosofía de la tecnologíacomo en la filosofía de la ciencia.pasa por la integración de ambas enuna filosofía de la tecnociencía, dentrode los actuales estudios interdiscíplínaresde ciencia y tecnología.Los prejuiciosde la (i.loso{fa tradicionalLa originaria interpretación filosófica de la técnica partió del supuesto de que el conocimiento predicativo (<<saberqué») representaba el conocimiento propiamente dicho, mientras queel conocimiento operativo (esabercómo») quedaba relegado como meraempeiria? Por este camino se llegóal conocimiento teórico «{saber por
qué») o episteme como la forma superíor de conocimiento, centrada en la explicación teórica o deducción a partir de primeros príncípíos.' Para Platón (Gorgias) al igual que para Aristóteles (Metaftsica y Ética a Nicómaco) las technai tenían que ver con logoi, es decir, con la verdad de enunciados. Según esta interpretación epistemológica, las technai correspondían a un conocimiento verdadero pero contingente, o sea, doxa que nunca podía alcanzar la categoría de conocimiento teórico, necesariamente verdadero e inmutable, representado por la episteme o ciencia. Los diversos tipos de técnicas se distinguían conforme a una gradación epistemológica según estuvieran más relacionadas con objetos simbólicos (de orden superior) corno la aritmética, o con la producción de objetos materiales (de orden inferior) corno la escultura.







La crítica de Mumford en su artículo "Tecnics and the nature of man" es profunda y plantea una sugestiva interpretación de la naturaleza del hombre y su evolución. Para éste, estamos en una etapa en la que se ha pasado de la invención o uso de herramientas (en busca del dominio de la naturaleza) a una etapa en la que el hombre se ha separado de su hábitat orgánico (Mumford: 1972; 77). Se trata de un salto cualitativo. Advierte que el hombre se va convirtiendo en un animal pasivo, ligado al servicio de máquinas, limitado y controlado "para el beneficio de organizaciones colectivas despersonalizadas" (Mumford: 1972; 77). Para él, se ha exagerado el papel jugado por las herramientas del hombre en su evolución e historia. Al hombre se le define como aquel que hace y usa instrumentos; se lee tendenciosamente en la historia esa determinación e, incluso, se divide la misma a partir del uso de tal o cual técnica o material. Según Mumford: "No había nada exclusivamente humano en la tecnología temprana hasta que fue modificada por símbolos lingüísticos, organización social y un designio estético" (Mumford: 1972; 78). La "herramienta" central del hombre era, entonces, su propio cuerpo activado mentalmente, usado para todo tipo de propósitos. Mumford establece aquí un criterio metodológico que podemos caracterizar como biocentrista en las tempranas fases de la evolución humana: ."Opuesto al estereotipo de la dominancia de las herramientas, la presente visión sostiene que el hombre es preeminentemente un animal que usa la mente, confecciona símbolos y se autocontrola, y el lugar primario de todas sus actividades descansa en su propio organismo"(Mumford: 1972; 80). La visión de Mumford pone de manifiesto el papel activo de las acciones vinculadas a la cultura y organización social en el decurso humano. Esto es central en la comprensión de la naturaleza del hombre y plantea una crítica profunda a los determinismos tecnológicos o económicos (Ruiz: 1991 b, y 1993), como, por ejemplo, sucede en el marxismo, donde la base económica determina el resto de la sociedad; más aún los medios del producción (las fuerzas productivas) se desarrollan y entonces provocan 6 conflictos en la esfera de las relaciones de producción (Zvorikine: 1965; 65- 66). La tecnología para la mayor parte de la tradición marxista es una "esfera independiente de fenómenos" (Zvorikine: 1965; 65). La visión de Mumford conduce a enfatizar como determinantes elementos no económicos en el proceso de la evolución humana: si se quiere, culturales . Para el marxismo, no sólo la economía es determinante sino que especialmente los medios de producción y, en particular, el tipo de técnicas y herramientas usadas. Para Engels, por ejemplo, el trabajo productivo es lo decisivo en la "transformación del mono en hombre"; las actividades no productivas son secundarias. Mumford apunta hacia otras dimensiones decisivas. Las actividades simbólicas como el lenguaje y el control de su organización psicosocial, fueron muy importantes en la evolución humana, pero la satisfacción de las necesidades materiales estaban profundamente integradas en toda la realidad humana. No es posible separar en cajones estancos técnicas y lucha por la existencia por un lado y, por otro, acciones simbólicas y control psicosocial. Es volver a caer en otro determinismo unilateral. Como señala V. Ferkiss en Technological man: the myth and reality: "Herramientas, caza, fuego, la compleja vía social, el habla, el camino y el cerebro humanos evolucionaron juntos para producir el hombre antiguo del gene homo hace cerca de medio millón de años" (Ferkiss: 1969; 69). En la satisfacción de sus necesidades materiales el hombre abordó la construcción de recursos sociales; la organización de los hombres con propósitos comunes fue lo decisivo en su evolución, que incluía desde elementos políticos, simbólicos, vivencias religiosas, hasta técnicas y herramientas.




 4.2..Construcción social de la ciencia y la tecnología.

Como respuesta a lo que denuncian como las visiones lineales y deterministas" de la mayoría de los estudios en Historia y Sociología de la Tecnología, un grupo de intelectuales norteamericanos y europeos ha venido trabajando, desde finales de los años sesenta, en la consolidación de un nuevo conjunto de herramientas teóricas que permitan repensar esta historia. Una de las obras cumbres de este grupo de intelectuales es The Social Construction ofTechnological5ystems: New Directions in the50- ciology and History ofTechnology, editado por Wiebe Bijker, Trevor Pinch y Thomas Hughes (Bijker, Hughes y Pinch, 1987). En el libro mencionado, Bijker y Pinch realizan una reevaluación de la historia de la bicicleta aplicando nuevas herramientas metodológicas. La historia popular y heroica de la bicicleta se desarrolla en Estados Unidos y se puede resumir en una evolución del artefacto que poco a poco va pasando de diseños pobres e inapropiados a uno que finalmente se consolida como el mejor gracias a sus ventajas técnicas. Se trata del diseño que hoyes el más común de las bicicletas: aquel que tiene dos ruedas del mismo tamaño, neumático de caucho, cadena de transmisión y un marco que los une. Este diseño ha cambiado muy poco en los últimos cien años. Como en toda historia mítica, el héroe de ésta es un fabricante único que, contra viento y marea, logró apropiar el conocimiento de diseño, fabricación y comercialización de la bicicleta de fuentes europeas y consolidar su negocio: Alexander Pope (Hounshell, 1984: 189 y ss). En esta versión tradicional y determinista de la historia, el paso significativo por la bicicleta de rueda alta es un mero paso en la "evolución natural" del diseño de las bicicletas. Los autores de este nuevo análisis deconstruyen la versión lineal antes mencionada y asumen el reto de "abrir la caja negra" para entender cómo el diseño mismo de la bicicleta es el resultado de procesos de negociación de interpretaciones entre grupos sociales. Para ello adaptan los logros de un programa sociológico de aná- lisis del desarrollo de la ciencia. Se trata del Empirical Programme of Re1ativism -

AJ aplica r este análisis ;¡J surgimiento de la bicicleta, los autores distinguen cinca he rramientas: p rim ero . 12 existencia de grupos sociales q ue ~~nt:il.n visiones parucclares de acuerdo a su s in tereses . Segundo , el fen ómeno de flexibilidad ínterp retauva con relación ;1 problemas 'f so luciones. es decir, la existencia misma de problemas y de soluciones es relauvs al grupo social Tercero, existen mecanismos sociales q ue permi ten el cierre de las conrrovcrsras uuciadas, que a veces pcede loh'TUSC pur demostraci ón de la ventaja tét:nio C1l si, O por retórica y/u mediante propaganda. entre muchos otros. Cuarto. exrste un marco tecoclógicc o co njunto de cC"lnccptos y técnicas empleados por una cc murudad para la soluci ón de pro· hlernas (Bijke r, 1997: p. 111). Este último concepto es muy similar al paradigma de Thcrnas Kuhn (K uhn.. 1971). y .. finalmence, hay distintos grados de inclusión dentro del marco tecnológico : 4wenc !o están mas menudos cenden a operar denc-o de la lógica lid marco l ógico: quienes están me nos centrados, en al¡.:uno:o! casos, uen den a producir cambio s radicales . A continuación presen to algunos detalles del anilisi! de la bicicleta de Biiker y Pinch p:an iJu:\[ur el poder CXpliC2 tS\'O lle cun berramienras. 1....0 p rimero e1. que en su an álisis distingcen lo s SIgu ientes grupos socia les: los hombres. la:\ rncieres.. los niños. los viejos, los fabricantes de bicicletas. varios grupos de ingenieros, en tre otros. Cada grupo es caracterizado teniendo en cuenta las condiciones de IJ. época. asi, 10lS muj eres vest ían (le un modo espec ial, con faldones largos. llue teman una dirceo. rela ci ón con la dificultad p:.ua montar en brcicleta y que K' tenia en cuenta p:ar':.l cierta s p ropuest015.

En segundo lugar, con referencia a la flexibilidad interpretativa. los autores
muestran en su aruculo cómo un diseño podía ser pe rfec to p3.l'2 determinad o
grupo social. fl('ro presentar problemas so lamente reconocidos por OtrOS f,'TUpO
sociales. Asi, la bicicleta de rueda alta, que se popularizó po r algún tiempo y se
negóa conocer como el modelo "ordina rio" (en elscnudo de com ún.gcocrahesdo),
fue de gran valor p<lnl el gru po soci al de hombres adulto s y sanos para quienes t:
convirtió en un símbolo de vmlldad y de poder. Sin embargo, grupos sociales
como las mui eres. Jos ni ño s y los viejos veían en ese diseño problemas,
principalmente asocia do s a la dificul tad de montar estos ap:uatos: veían problemas
de seguridad que por supuesto, no eran reconoci dos po r las asociaciones, casi
logias, de usuarios de la bicicleta de rueda alta. Las mujeres percibían problemas
de acceso :a estas tecnologías debido a la vestimenta de la épOC2.
Gracias a la percepció n de los discñ..do res de bicicletas y a la presión de lo s
diferentes grupos sociales, se propuso el diseño de múltiples versio nes de bicic le tas
que atendían diferentes requerimien tos de segun dad y de acceso en mayor (1
menor medida. Prueba de ello son los diseños 'lue se vinieron a conocer como
Lawson's Bicyclene (G ráfic a t), la "ordinaria" adaptada (G d fica 2), o la \'(:n ip pe r
spring framc (G ráfica 3), entre muchísimos OtrOS diseños.




La tesis de la visión tradicional del conocimiento científico era que éste evolucionaba independientemente de los intereses políticos, sociales o económicos y que la investigación científica era neutral, en cuanto la realidad era alguna cosa que se hallaba “allá afuera” y los científicos tan sólo se limitaban a descubrirla. También la tecnología evolucionaba de forma lineal e inexorable y cada nueva aplicación tecnológica producía unos impactos sobre la sociedad, la cual recibía ese nuevo invento de forma pasiva y sin posibilidades de intervenir en su configuración.
Aunque los métodos aplicados son similares, (estudio de casos, de laboratorio, análisis de controversias, etc.) tanto la ciencia como la tecnología han aplicado programas diferentes para investigar de qué forma se construye socialmente el conocimiento científico y la evolución de la tecnología.

Construcción social de la ciencia



La Sociología clásica del Conocimiento consideraba que el conocimiento científico era el único que no estaba sometido a las variaciones socioculturales a las que están sujetas otras instituciones como la religión, la política, el derecho o el arte. Por lo que la ciencia ha sido el único campo de conocimiento que escapaba a los análisis de los sociólogos del conocimiento, centrándose estos únicamente en la investigación de las relaciones organizativas y sociales entre científicos. Se consideraba, también, que las causas sociales estaban detrás de la generación de conocimiento científico deficiente o erróneo siendo inmune el conocimiento verdadero a cualquier tipo de manipulación social.

La principal consecuencia de las sociologías de la ciencia que adoptaron la concepción heredada de los fundadores de la sociología clásica del conocimiento –DurkheimMarxKarl Mannheim- era que no centraban sus estudios en la naturaleza y en la estructura del conocimiento científico. La visión tradicional de la sociología de la ciencia era asimétrica ya que consideraba que las ciencias sociales sólo podían dar cuenta de los errores de la ciencia, ya que, pensaba, estos eran producidos por causas externas a la ciencia actuando en contra de la racionalidad del método científico. El conocimiento verdadero -el que proporcionaba la ciencia- por el contrario, únicamente era atribuible a causas lógicas y naturales. Este era el pensamiento de la Sociología del error, que además consideraba la generación de conocimiento científico correcto como una caja negra,[1] la apertura de la cual no reportaría nada al estudio sociológico y lo alejaría de su función principal, visión cuestionada por los sociólogos constructivistas.



Construcción social de la tecnología






De la misma forma que la ciencia, la visión tradicional de la tecnología también consideraba que esta tenía un desarrollo totalmente autónomo. Se pensaba que la innovación tecnológica había producido cambios sociales a lo largo de la historia, pero las personas no podían actuar sobre estos cambios, sino tan sólo limitarse a recibirlos de forma pasiva. Esta tesis es conocida con el nombre de determinismo tecnológico.

Los primeros estudios sociales sobre tecnología, por tanto, estaban encaminados a analizar los impactos que la innovación tecnológica causaba sobre la sociedad con el fin de prever sus consecuencias negativas. Estos estudios llamados de Evaluación de Tecnologías, llevaron en el año 1972 a la fundación de la primera agencia gubernamental en los Estados Unidos, la Office of Technology Assessement (OTA), inducida por ciertos movimientos sociales y ecologistas preocupados por el impacto de ciertas tecnologías sobre el medio ambiente y los derechos sociales de los ciudadanos. Posteriormente, gobiernos de otros países procedieron a la creación de sus propias oficinas de Evaluación Tecnológicas.

A partir de la década de 1980, sin embargo, este tipo de estudios sobre impactos entra en crisis, ya que los informes fueron ineficientes la mayor parte de las veces al no cumplirse las predicciones y no influir sobre el diseño de la política científica y tecnológica de los gobiernos, ya que el impacto de ciertas tecnologías no fue el mismo en diferentes contextos sociales. Por este motivo, hay un interés creciente en estudiar de qué manera los agentes sociales intervienen en el avance tecnológico. Se pasa a una Evaluación constructiva de las tecnologías, en cuanto que se considera que la innovación tecnológica en realidad no sigue una lógica autónoma propia, sino que en realidad es producto de una interacción entre diversos factores sociales, económicos y culturales.[6] Por tanto, la innovación tecnológica, de la misma forma que la ciencia, también se construye socialmente.

Esta perspectiva constructivista, se dotará de la misma metodología que utilizará el Programa Fuerte en la sociología del conocimiento (empirismo, análisis de todo el proceso creativo, análisis de controversias y el principio de simetría, que atribuye tanto el éxito como el fracaso a factores sociales) pero esta vez aplicada a la innovación tecnológica.

La versión radical del constructivismo tecnológico[7] dio lugar al llamado modelo SCOT, originado en el estudio que los profesores de Ciencia y Tecnología Trevor Pinch y Wiebe Bijke llevaron a cabo sobre la bicicleta. Al analizar este artefacto observaron que en la adopción del diseño definitivo toman parte diversos factores, como por ejemplo:

  1. Grupos sociales relevantes (GSR): Grupo de individuos que tienen en común la misma visión del artefacto, la cual es diferente para cada grupo. Estos grupos, cada uno con sus propios intereses, interaccionan dentro de una estructura que conforma un marco tecnológico, hecho que marcará el futuro tanto del artefacto como del grupo social en cuestión.

  1. Flexibilidad interpretativa: Un mismo artefacto no tiene el mismo significado o valor en contextos socio culturales diferentes, es decir, no existe un único artefacto, sino diversos en virtud de la visión que de él tienen los grupos sociales relevantes. Esto dará lugar a controversias que se resolverán con la imposición de un modelo sobre los otros, por la cual cosa la controversia se clausurara y dará lugar a la estabilización del artefacto en la versión que acabará siendo la definitiva.

  1. Entramados o sistemas sociotécnicos: redes donde juegan y se combinan intereses, valores, conocimientos y todo tipo de factores socioculturales que provocan el carácter heterogéneo de la tecnología y su evolución multidireccional demostrando de esta manera que la innovación tecnológica se halla configurada y construida socialmente.



S. H. Cutcliffe ve también en el aumento del interés por las publicaciones de temas científicos y tecnológicos por parte del público en general esta necesidad de entender un proceso en el cual se participa activamente y no de manera pasiva como se creía antes.[8]
Finalmente es observable también como el género ha influido en la construcción de ciertas tecnologías, básicamente de dos maneras:
  1. Mediante la exclusión de la participación de la mujer en el desarrollo científico y tecnológico.[9]
  1. Con la perpetuación de estereotipos sexistas en el diseño por parte de los hombres de los artefactos considerados tradicionalmente de uso femenino en detrimento de una mayor eficacia.




















4.3..Teoría de la red de actores.


 teoría del actor-red[2] -fundada y difundida, entre otros, por Bruno Latour- trata de describir la acción conjunta, inextricable, de los seres humanos y de las tecnologías. Es una teoría de la acción y de la estructura social que integra -sin separar a priori-personas y máquinas (o artefactos técnicos), y, por tanto, no distingue entre “lo social” y lo “no-social”. Y es, al mismo tiempo, una teoría sobre el movimiento de montaje o ensamblaje de los elementos de la sociedad que llevan a constituir conjuntos y colectivos. Se entiende, desde esta teoría, que el movimiento de ensamblaje de la sociedad, y de las acciones de los seres humanos, es un continuo en el que tecnología y personas se alían y se funden.
Latour reclama, en consecuenica, un nuevo punto de vista sobre las sociedades humanas que sea capaz de describir el movimiento constante de ensamblaje que se produce en el escenario sociológico y tecnológico: “the social is further detected through the surprising movements from one association to the next; those movements can either be suspended or resumed; when they are prematurely suspended, the social as normally construed is bound together with already accepted participants called ‘social actors’ who are members of a ‘society’; when the movement toward collection is resumed, it traces the social as associations through many non-social entities which might become participants later; if pursued systematically, this tracking may end up in a shared definition of a common world, what I have called a collective; but if there are no procedures to render it common, it may fail to be assembled” (p. 257).
Tecnologías y personas
Según José van Dijck, la teoría del actor-red “aims to map relations between technologies and people an tries to explain how this relations are both material and semiotic”. De este modo, la teoría del actor-red ofrece “the analytical armamentarium necessary to understand both the technology itself and the integration with human interaction” -Van Dijck, J., (2013:27).
Lo que diluye este enfoque es la antigua visión de la tecnología como mero instrumento de una acción humana pre-existente. Por el contrario, propone una visión integrada. No se puede comprender la acción humana sin entender cómo ésta viene modificada, condicionada y posibilitada por una tecnología que, al mismo tiempo, es cambiada y alterada –en un flujo continuo- por la misma acción de las personas.
Así pues, el nuevo agente social es un híbrido de relaciones y sustancias entre seres humanos, máquinas, lenguajes, semióticas y programaciones.
El momento de la teoría del actor-red
¿Por qué en los últimos tiempos la teoría del actor-red está siendo tan influyente en las ciencias sociales y en el estudio de la comunicación?
Las causas son diversas. La primera de ellas tiene que ver con la epistemología y con la absoluta y, al mismo tiempo, vieja necesidad de disponer de enfoques holísticos y organizados ante un escenario social tan complejo y difícil como el actual.
Cuando la variedad de fenómenos, procesos y situaciones es tan amplia, solo las teorías que son capaces de organizar una visión sistémica y, a la vez, integradora, pueden ser útiles.
En este sentido, la teoría del actor-red se basa en los principios de la epistemología estructural y reconoce la importancia de la noción de sistema, por la cual, un elemento concreto e individual no tiene significado si no se entiende en el conjunto de relaciones que contrae con otros elementos del contexto. Aquí, por tanto, la teoría del actor-red guarda estrecha relación con el estructuralismo, la teoría de sistemas e, incluso, con la teoría de las formas emergentes o de la Gestalt.
Por otro lado, tiene que ver con el desarrollo de las ciencias sociales y humanas que se han apoyado recientemente en las teorías de las redes. Hace casi dos décadas que este enfoque ha cobrado fuerza en el análisis de la sociedad[3]. Esta aproximación, de la cual forma parte el punto de vista de Latour, ha venido explicando – desde hace décadas – la sociedad en términos de relaciones reticulares y de conjuntos estructurados. En ella han confluido y confluyen desde la teoría de la Gestalt hasta el estructural-funcionalismo, pasando por la sociometría, la teoría de los grafos, la antropología cultural y muchas otras aproximaciones a los fenómenos que subrayan la idea de estructura y sistema.
Finalmente, se trata de un fenómeno comunicativo. Es Internet y su impacto en la comunicación lo que ha dado fuerza y visibilidad al fenómeno de estructuración en forma de red. Los medios ya no son de diseminación y masificación, sino complejas estructuras de redes que se articulan y se solapan unas a otras, imbricándose continuamente.
De modo que el terreno se halla abonado para avanzar en un enfoque de análisis que trate de reunir en un mismo plano la comunicación en red, la generación de estructuras y de conjuntos holísticos, la inseparabilidad de la acción humana y no humana, el rol creciente de los artefactos tecnológicos y las infraestructuras derivadas y los lenguajes de programación, las normas, códigos y reglas sociales y hasta las semióticas sociales los discursos. Y es esto lo que, precisamente, pretende amparar y recoger organizadamente la teoría del actor-red.




Conceptos de la Teoría del Actor-Red



  • Actantes: término neutro para denominar cada elemento que infiere en una red; entidades no diferenciadas por ser personas o artefactos, objetos o cualquier forma física o intangible que dialogue en un colectivo.
  • Colectivo: conjunto de múltiples actantes que interaccionan y consiguen aportar una definición compartida para un mundo común.
  • Descajanegrización: se aborda la importancia de que todos los actantes que forman parte de un proceso, es decir no estudiar simplemente el producto terminado, sino también el cómo se ha llegado hasta él [anacoluto, frase ininteligible]. En el laboratorio por ejemplo, a esto se refiere la idea desarrollada como seguir a los investigadores en el proceso constructivo, observando las negociaciones y los actantes que participan en este proceso.
  • El quehacer científico se caracteriza por las referencias circulantes. Los científicos no crean la realidad ni describen algo que "está ahí". Lo que hacen es crear sistemas de referencias (podríamos decir aproximadamente, "representaciones") que permiten referirse a un fenómeno generando un esquema descriptivo. Estos esquemas, que una vez consolidados sirven de base a la creación de nuevas representaciones, permiten transitar entre el fenómeno y sus sucesivas representaciones, en ambos sentidos, y son parte fundamental del campo de operación de las disciplinas.2
  • La estructura social no es un sustantivo sino un verbo. La estructura no es independiente de la sociedad que sustenta, si no que a la vez genera y regenera. "Ninguna versión del orden social, ninguna organización, y ningún agente resulta jamás completo, autónomo y final" (Law, 1992: 385-386).
  • Rompe la dicotomía micro y macro: propone seguir y examinar a los actores y productos de la tecnociencia en el momento mismo de sus acciones.
  • Rompe la dicotomía dimensión social-dimensión cognitiva: la sociedad es producto de un entramado de relaciones heterogéneas.
  • Los elementos sociales en el pensamiento social no son dimensiones causales, son otro producto de las interacciones entre los actores. Por lo tanto son un problema, no una solución.



Ideas clave






El elemento distintivo de esta teoría es que considera actante tanto a humanos, como a objetos ("no-humanos), y discursos. Propone una visión simétrica y monista del mundo. Señala la importancia de lo tecnológico en la explicación del mundo, tratándolo de una manera equivalente a la manera en que se trata lo social. Esta teoría pone atención en las redes que se establecen en la producción de conocimiento, estudiando y observando el entorno de los ingenieros y científicos cuando llevan a cabo sus proyectos, enfatizando que nadie actúa solo y que hay un gran número de actantes que influyen. En contraste con la mayoría del trabajo en sociología, la ANT no distingue entre humano y no-humano para identificar la agencia. Devuelve la mirada hacia la participación que tienen recursos como el equipo, dinero, datos, publicidad o poder.

El término actante es utilizado como una forma neutral de referir a actores tanto humanos como no-humanos, ya que sus principales autores han considerado que la palabra actor tiene una carga simbólica ligada al "ser personas".

Según Latour, las personas y las máquinas deberán ser tratadas como iguales para hacer estudios sociales, esto se refiere al principio de simetría. Es decir que considera un error plantearse explicaciones que hacen referencia a dualismos como naturaleza-social o, como ya hemos mencionado, lo humano de lo no-humano. Son elementos indisociables y podrían, más aún, deberían ser descritos en los mismos términos.

«El actor-red no es reductible ni a un simple actor ni a una red. (...) Un actor-red es, simultáneamente, un actor cuya actividad consiste en entrelazar elementos heterogéneos y una red que es capaz de redefinir y transformar aquello de lo que está hecha» (Callon, 1992/1998: 156). Los actores pueden ser representados siempre mediante redes de palabras. Para ello se emplea el análisis de palabras asociadas que pone de manifiesto las redes, su posición estratégica y su evolución o traducción.

Latour, en su libro “Reensamblar lo social”, redacta un párrafo que recoge de forma muy explicativa las características principales de su teoría de ensamblaje:

«Lo social se detecta además a través de los sorprendentes movimientos de una asociación a la siguiente; esos movimientos pueden ser suspendidos o reiniciados; cuando son suspendidos prematuramente, lo social, tal como se lo concibe normalmente, aparece compuesto por participantes ya aceptados llamados "actores sociales", que son miembros de una "sociedad"; cuando el movimiento hacia la recolección se reinicia, rastrea lo social en tanto asociaciones a través de muchas entidades no sociales que podrían convertirse en participantes mas adelante; si se lo realiza sistemáticamente, este rastreo puede culminar en una definición compartida de un mundo común, lo que he llamado un colectivo; pero si no existen procedimientos para lograr que ese mundo sea común, puede ocurrir que no sea ensamblado y, por ultimo, la mejor definición de la sociología es que se trata de la disciplina en la que los participantes explícitamente se ocupan de reensamblar lo colectivo».1

La fuerza de la Teoría del Actor-Red en la actualidad






Según Pérez Tornero, la vigencia de la Teoría del Actor-Red es propiciada por las características del mundo contemporáneo: “necesitamos un marco conceptual que pueda dar cuenta del continuo movimiento de reticulación, ensamblaje y organización que se produce con los nuevos medios. Y requerimos que este marco sea global, explicativo y sostenga la idea de conjunto”.6

Con ello relaciona la potencialidad explicativa de la teoría del actor-red como una forma de abordar la sociedad que propone puntos de vista mucho más certeros, teniendo en cuenta el inmenso impacto de Internet en la comunicación, que intrínsecamente “ha dado fuerza y visibilidad al fenómeno de estructuración en forma de red”. En este contexto, donde la concepción de interrelación es mucho más explícita, la teoría del actor-red consigue identificar en un mismo nivel y a la vez unificar los artefactos tecnológicos con lenguajes de programación y actos humanos, todos ellos actantes en conjuntos holísticos.

La fuerza de esta teoría reside también en la aplicación parcial o total, explícita o encubierta, de sus fundamentos en teorías de otros autores que “reivindican el papel fundamental que tiene hoy en día las redes y las conexiones”. Tal como indica José Manuel Pérez Tornero, éstas pueden ser el conectivismo, el constructivismo, la semiótica, la antropología cultural o la economía política.








4.4..Tecnologías que modifican las relaciones sociales.

Las relaciones entre los seres humanos tienen un nuevo campo donde generarse, regenerarse, crecer, transformarse. No sólo en lo que más se identifica ahora como “redes sociales” (Facebook, Twiter, Tuenti, etc.) sino también en otros muchos espacios de intercambios informativos abiertos por Internet y la telefonía celular. Ello no significa que se derrumben o se sustituyan las relaciones anteriores; sino que se están implantando nuevas formas de informarse, producir, divertirse, comprar, etc. que modifican el conjunto de las relaciones sociales, entendidas aquí como modos de actuar unos con otros que mantienen una cierta regularidad. Se trata de una transformación en los procesos de producción y recepción de informaciones cuyo sentido más general y cuyas consecuencias en la socialización de los niños, adolescentes y jóvenes se desconocen y generan incertidumbre y preocupación (como en su día ocurriera con la emergencia de la imprenta, la radio o la televisión). En general, son los adultos, más que los jóvenes, quienes se refieren a “nuevas tecnologías”, “nuevas interacciones” o “nuevas relaciones sociales”. Parece natural que quienes tengan más conciencia de las transformaciones que se producen en las formas de vivir (de trabajar, comunicar, relacionarse con otros) sean los sujetos de mayor edad en tanto que han conocido las situaciones anteriores a esos cambios; y que estas modificaciones sean más difíciles de identificar por parte de los jóvenes, en tanto han crecido con los  mismos dispositivos tecnológicos que para sus padres y abuelos representan innovaciones espectaculares. Para los jóvenes actuales, usar Internet o el sms es algo tan natural como para sus padres ver televisión o para sus abuelos escuchar la radio. Sabemos que cada generación y cada grupo social “naturaliza” las tecnologías que tiene a su alcance e intenta sacarles partido. Pero queda mucho por descubrir acerca de los usos tecnológicos en los que se ocupan nuestros jóvenes y, aún más, acerca de la trascendencia de tales usos en el conjunto de las relaciones sociales y los procesos de socialización.

Los usos de las TIC y la menor dedicación a otras cosas, como consecuencia a corto plazo.

Hay sobradas razones para referirse a los usos -y no al consumo- de las Tecnologías de la Información y Comunicación por parte de los jóvenes. La principal de ellas es que muchas veces son creadores de tecnología, con independencia de que sean también consumidores. (2) Una parte de nuestros jóvenes son usuarios altamente participativos, con un intenso uso del medio Internet, para quienes la tecnología es una parte natural de su vida. De las investigaciones acerca de los usos, cabe esperar que indaguen sobre cuáles son los objetivos: para qué se usa (trabajo, ocio, estudio, etc.) y qué necesidades se satisfacen, qué se resuelve o qué se obtiene. Por ejemplo, sentirse en contacto con amigos, pareja, familia, etc.; sentirse perteneciente a un grupo social, con la valoración que le dé a esa pertenencia; consolidar y ampliar del círculo de relaciones sociales, etc. Además de los objetivos y las gratificaciones, si se pretende abarcar las consecuencias que tales usos tienen a corto plazo, debe indagarse sobre qué cosas se hacen o se dejan de hacer por convertirse en usuarios de unas u otras TIC: se estudia menos, o se duerme menos, se ve menos televisión, se hace menos deporte o se visita menos a los familiares porque la duración de los días o las semanas no es elástica.

En este artículo nos centramos en un tipo de consecuencias que probablemente están teniendo ya los usos de las TIC, pero que no cabe observar más que a largo plazo: los posibles cambios en las relaciones sociales de los jóvenes y, por tanto, en su socialización, en lo que ésta depende de las interacciones con otros agentes sociales: familiares, docentes, compañeros de trabajo, de estudio, de juegos, etc.










El cimiento de toda relación entre las personas se basa en "motivos económicos y sociales" y, en este sentido, no hay diferencias "notables" entre las ciudades del siglo XXI y las de siglos anteriores, según afirma el sociólogo, Ingo von Sundah; en cambio- matiza que- lo que sí ha cambiado y está sujeto a una "constante modificación" son las formas de comunicación y su velocidad aunque lamenta que "el acceso a la comunicación no es igual para todo el mundo sino depende en gran medida de la clase social. Hoy en día no todos tienen acceso a Internet y a las aplicaciones móviles".


En este sentido, recuerda que el padre de la sociología alemana, Max Weber en su obra referencia 'Economía y #Sociedad' sostiene que "las relaciones entre las personas sea en las ciudades o en las zonas rurales, igualmente, están basadas en la economía y en las relaciones sociales"; por tanto, este aspecto "no ha cambiado a lo largo de la historia humana"..


El sociólogo recalca que la forma de interactuar unas personas con otras en las diferentes épocas de la historia de la humanidad "está sujeta a las posibilidades de relacionarse" y se estructura por las clases sociales, comunidades religiosas o políticas que "pueden ser más o menos abiertas o cerradas". Así, comenta que las grandes ciudades de la modernidad y sobre todo del primer mundo "dan al individuo la posibilidad de vivir en el anonimato fuera de los enlaces clásicos de la familia y la pertenencia a la clase social".




Tribus urbanas


Von Sundah explica que las tribus urbanas es un "término prestado de la antropología clásica que se usa para describir grupos de personas identificables y heterogéneas en cuanto a los atributos exteriores pero homogéneos al principio de organización interna". En este sentido, puntualiza que estos colectivos tienen "jerarquías muy bien definidas y sistemas legales propios con mecanismos sancionadores eficaces".
La pertenencia al grupo se consigue y se mantiene en base normas establecidas y conocidas,- sostiene el sociólogo- y, en esta línea, afirma que "las tribus son por este motivo uniformes".
Por esta razón, la influencia de las redes sociales en estos grupos urbanos- indica el sociológo, -"pueden acelerar la comunicación entre ellos como entre todo el mundo con acceso a ella pero no cambia las normas establecidas".

Por otra parte, Von Sundah explica que diversos estudios realizados para conocer el uso de las redes sociales entre distintas generaciones constatan que" la franja de edad de las personas que más uso hace de los dispositivos modernos y de las redes sociales pertenece a los jóvenes".





Puntaliza que los datos disponibles son "bastante fiables" porque esta información está generada por prestigiosos institutos de marketing "con el fin de identificar posibles grupos de clientes". Estos resultados evidencian que el uso de las redes sociales "no es homogéneo entre las diferentes generaciones" y, por tanto, hace difícil que estas herramientas de comunicación sirvan "para acercar a personas de diferentes edades".




V. ALGUNAS CRITICAS AL CONSTRUCTIVISMO SOCIAL DE LA TECNOLOGÍA: EL INTERÉS POR LA EVALUACION DE LAS TECNOLOGÍAS

 5.1..Tradición constructivista de la tecnología

La imagen académica y social de la ciencia y la tecnología ha sufrido profundos cambios a lo largo de este siglo. La concepción clásica de la ciencia como conocimiento verdadero y libre de valores sobre la naturaleza quebró con las tesis de Kuhn, a partir de las cuales se instauró una tradición que rompe no sólo con la filosofía positivista, sino con la sociología mertoniana centrada en el análisis de la comunidad científica. En este trabajo se repasan diversas corrientes de los estudios sociales de la ciencia y la tecnología (CTS), incluyendo los programas relativistas de la sociología del conocimiento científico y los enfoques etnometodológicos. A partir de la crítica filosófica y cultural, se desemboca en las actuales propuestas de evaluación constructiva de tecnologías, con su énfasis en la necesidad de diseñar estrategias políticas que permitan el control democrático de la innovación, y en el aprendizaje social que admita la discusión de los supuestos implícitos en cada alternativa, de modo que las tecnologías sean un reflejo de decisiones conscientes al servicio de valores sociales y ambientales ampliamente compartidos.


Algunas críticas al constructivismo social de la tecnología: el interés por la evaluación de las tecnologías

La tradición constructivista de la tecnología ha recibido críticas desde sectores adscritos a tradiciones más pragmáticas y preocupadas con las consecuencias del desarrollo tecnológico, que la han acusado de un casi total descuido de las consecuencias sociales de la elección técnica. Igualmente se ha criticado la concepción de actores o grupos sociales relevantes, ya que no queda claro quién dice o decide qué grupos o intereses son los relevantes. Hay una preocupación por los sin voz, pero que se verán afectados por los resultados del cambio técnico. Es importante dar cuenta de las decisiones que se adoptan y cómo se adoptan, pero también del "programa oculto" que influye en tales decisiones, y que nunca se hace explícito. Se trataría de desvelar intereses y procesos sociales más profundos que pueden estar en la base de las elecciones sociales de la tecnología. Finalmente, se critica el aparente desdén hacia todo lo que suene a postura evaluativa, sea de tipo moral o político, que podrían servir para juzgar las posibilidades que ofrecen las tecnologías desde el punto de vista del bienestar y desarrollo de la humanidad.

La "escuela" americana de críticos culturales, tradicionalmente preocupada con los aspectos valorativos de la tecnología, su atención a posibles impactos y su interés por la renovación educativa ha incidido especialmente en la posibilidad de evaluar y controlar el desarrollo tecnocientífico. Autores como Langdon Winner resaltan el hecho de que la tecnología modifica la imagen que tenemos de nosotros como individuos y el papel de la sociedad de modos sutiles y frecuentemente inadvertidos. Para Winner, al aceptar acríticamente una tecnología estamos firmando un contrato social implícito cuyas condiciones sólo advertimos a menudo mucho después de su firma. Este "sonambulismo tecnológico" permite que se vayan remodelando las condiciones de vida humanas de modos no deseados y con consecuencias negativas para amplias capas de la población y para el futuro del planeta. Lo que aparentemente son elecciones instrumentales (elección de técnicas) se revela en realidad como opciones hacia formas de vida social y política que van construyendo la sociedad y configurando a las personas, pero sin que se plantee un momento valorativo y reflexivo que introduzca cuestiones sobre las posibilidades de crecimiento de la libertad humana, de la creatividad o de otros valores. Para Arnold Pacey, la definición de Tecnología debe abarcar no sólo su aspecto material (técnicas en cuanto a artefactos), sino que debe incluir los aspectos organizativos (actividad económica e industrial, actividad profesional, usuarios y consumidores) y los culturales (objetivos y valores afectados por la tecnología y los que deberían ser respetados por ella). Otro influyente crítico cultural americano es Carl Mitchan, que ha elaborado una filosofía de la tecnología que bebe en buena parte de Jacques Ellul, y que reclama el primado de la filosofía y las humanidades para rescatar valores humanos y sociales frente al rodillo tecnológico.

La ciencia y la tecnología se han convertido en recursos estratégicos políticos y económicos tanto para los Estados como para las industrias. Pero aunque los ciudadanos son conscientes de las ventajas que a su bienestar puede aportar el desarrollo tecnocientífico, hay igualmente (sobre todo desde finales de los años 60) una conciencia acentuada de que el cambio tecnológico está en la base de muchos de los problemas ambientales y sociales.
En respuesta a este dilema, muchos países han buscado una solución mediante un enfoque consistente en separar las actividades de promoción de la innovación técnica respecto de las de control y regulación. La creación en 1972 de la Oficina de Evaluación Tecnológica (OTA), con labores de asesoría al Congreso de los EEUU, marca el inicio "oficial" de esta tendencia, que fue adoptada más tarde por otros países. Sin embargo, su objetivo de suministrar alertas tempranas y perspectivas de futuros impactos sirvió sólo para corregir en todo caso ciertos desajustes una vez que la tecnología se implantaba. Además, se ha denunciado su "retórica tecnocrática" al servicio de intereses políticos y económicos. La consecuencia ha sido la mera legitimación a posteriori de las tecnologías introducidas, sin posibilidades de influir en su configuración y aplicación.
Para muchos, este paradigma evaluativo ha llegado, pues, a su límite, y hay que pasar a enfoques en los que se tenga en cuenta la dinámica de la tecnología en la sociedad, considerando que sus efectos sociales no dependen sólo de factores técnicos, sino de la forma en que los impactos son percibidos o evitados por diversos actores sociales. Igualmente se ha visto la necesidad de abrir la "caja negra" del enfoque economicista: los juicios de valor ocultos bajo la preeminencia fáctica de la búsqueda de mayores rendimientos o la excelencia técnica.





Autores reconocidos como Lewis Mumford (1934), Ortega y Gasset (1939), Jacques Ellul (1964) dieron solidez a la corriente americana al considerar que la tecnología tiene carga valorativa intrínseca, rechaza la idea del instrumentalismo y la supuesta neutralidad de los artefactos tecnológicos, el hombre posee la capacidad para reconocer que el orden material de la técnica obedece a procesos ingenieriles por un lado, pero por otro el mismo hombre reclama su derecho de intervención y manipulación de la propia técnica por su creación en beneficio de los sujetos que se sirven de la utilidad del desarrollo tecnológico. Para explicar esta idea es importante recordar que la técnica es una construcción del propio hombre para relacionarse con la naturaleza de la mejor manera. Inventa herramientas útiles para manipular su entorno natural, crea artefactos como ampliaciones de su cuerpo y sus extremidades, le permite percibir su medio natural de diversas formas al ocupar
De otra manera, también la tradición americana reconoce que la tecnología ha favorecido la democratización de proyectos, la apertura para dar voz a los usuarios sociales, interacción a los cibernautas, de cierta manera se participa de un proyecto incluyente y convergente donde el hombre es tomado en cuenta de acuerdo a sus necesidades, como una medida de participación abierta a la sociedad. López Cerezo (1995, pp. 1-9) indica que la CTS en la actualidad ya no muestra gran diferencia entre la tradición europea y americana, de hecho se han integrado en una sola propuesta que trata de estudiar de manera crítica los espacios sociales de la ciencia y la tecnología, tanto en sus condiciones sociales del cambio científico tecnológico como en los impactos sociales de dicho cambio.
Steve Fuller (1995) propuso a la “epistemología social” como uno de las supuestos viables para la consolidación del movimiento CTS. Su idea consistió en abrir un fórum democrático para discutir cuestiones relativas a la producción y distribución del conocimiento en la sociedad, una especie de foro para la filosofía política en el ámbito del conocimiento. La propuesta de Fuller (1995, pp. 1-6) está encaminada en abrir dos foros donde se discutan, por un lado, la normatividad de la epistemología social, en concreto se hablaría sobre la producción y distribución del conocimiento. El otro foro estaría abierto para los investigadores interesados en aportar pruebas empíricas de cómo realmente ocurren las cosas en la sociedad, es decir, cómo se produce y distribuye el conocimiento en ciertas sociedades con casos específicos. La epistemología social tendría la función de tratar de conciliar estas dos perspectivas y emitir recomendaciones para la democratización del conocimiento en la sociedad.

De aquí la ambigüedad de la crítica heideggeriana de la tecnología, que no puede decidir si lo que se necesita es un cambio en la actitud o en el diseño tecnológico. El problema está localizado en algún lugar entre estas determinaciones, en la forma de objetividad en que se revela la tecnología. También es la ambigüedad del paradigma del dispositivo de Borgmann, lo que planea en forma incierta entre la descripción de cómo encontramos a la tecnología y cómo ésta es hecha. Una crítica de la tecnología desarrollada desde este punto persigue las más vastas conexiones e implicancias sociales enmascaradas por el “paradigma”. En esta medida es genuinamente desreificadora. Pero en la medida que falla en incorporar esta escondida dimensión social al concepto de tecnología mismo, se mantiene parcialmente atrapada en las formas de pensar que critica. La tecnología, como por ejemplo los objetos del mundo real así designados, a la vez son y no son el problema, dependiendo de si el acento está puesto en su forma fetichista como puro dispositivo o en nuestra aceptación subjetiva de dicha forma. En ningún caso podemos cambiar la tecnología “en si misma”. Como máximo, podemos esperar superar nuestra actitud hacia ella a través de algún tipo de movimiento espiritual.

En las cuestiones prácticas cotidianas, la tecnología se presenta a sí misma frente a nosotros primero y principalmente a través de sus funciones. La encontramos como esencialmente orientada hacia un uso. Claro que somos conscientes de los dispositivos como objetos físicos que poseen muchas cualidades que no tienen nada que ver con la función, por ejemplo, la belleza o fealdad, pero tendemos a ver esto como no esencial. Lo que distingue a la tecnología de otros tipos de objetos es el hecho de que siempre aparece ya separada en lo que he llamado cualidades primarias y secundarias. Nosotros no tenemos que hacer esa separación como lo haríamos en el caso de un objeto natural ya que pertenece a la propia forma del dispositivo técnico. 


  5.2..Aspectos valorativos de la tecnología.


Aspectos valorativos de la tecnología

  1. 1. Es evidente pues, que algunas prácticas juveniles vinculadas al uso detecnologíabásicamente digital, como la inscripción a las redes sociales, el sexting, elzing y laagrupación flogger, conllevan riesgo, violencia, exhibición del cuerpo,superficialidad y machismo, entre otros.
  2. 2. El psicólogo Manuel González Oscoy,23 académico de la Facultadde Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México(UNAM), hay detrás una exploración de la sexualidad, a lo cualpodríamos agregar que si no hay conciencia de los alcances deesos actos, está indagación es un tanto irreflexiva porque loscoloca en una situación de vulnerabilidad e inseguridad. El o laadolescente no reflexiona sobre la eventual posibilidad real a quese manipule la imagen.
  3. 3. Asimismo, el académico llama la atención sobre la ausencia dediferenciación entre lo público y lo privado. La pregunta aresponder es qué tanto interés hay por parte de los chicos enaprender esta diferencia.
  4. 4. Explica cuán relevante es trasmitir que en efecto, existe cierto tipode información que se puede compartir. Sin embargo, es muyimportante enfatizar que tratándose de aspectos tan personales eíntimos como la sexualidad, es indispensable tener más prudencia.Habría que convencerlos de que lo que empieza como un juegoo coqueteo, puede terminar en arrepentimiento al verse expuestoa un manejo mal intencionado.Con base en lo que recomienda el académico, lo que se requierees “TENER AUTORREGULACIÓN Y ESTABLECER LÍMITES AL USAR LATECNOLOGÍA, PERO SOBRE TODO COMPRENDER QUE ESTASPRÁCTICAS NOS VUELVEN VULNERABLES".
  5. 5. No obstante lo atinado de estas reflexiones, no se puede soslayarque justamente uno de los rasgos característicos de los jóvenes es lapredisposición al riesgo y la exposición a experiencias novedosas,puesto que se encuentran en una etapa de exploración del mundo.Lo que corresponde rescatar es lo relativo a las decisiones asertivas,lo cual significa saber decir abiertamente “no” a la manipulación oinfluencia de otros, tener presente que a veces se elige participar ensituaciones que pueden producir satisfacción momentánea, peroque sin duda, pueden convertirse a mediano o largo plazo ensituaciones vergonzosas y peligrosas.La Asociación Mexicana de Internet (Amipci) revela que en el paísexisten casi 28 millones de internautas. 6 de cada 10 jóvenes (12 a 19años) se conectan a internet. 9 de cada 10 internautas acceden auna red social.
  6. 6. Las redes más utilizadas son Facebook, YouTube, Twitter, Google yHi5. En el primero, están registrados 90% de los internautasMexicanos y 90% de este total accede diariamente. Además, 46%lo hace a través de teléfonos inteligentes. En YouTube estánregistrados 60%, 77% del total accede diariamente y 23% lo haceen teléfonos inteligentes. Twitter es la tercera red social máspopular en el país, 55% de los internautas están inscritos a ella.Además, 61% del total de sus usuarios accede diariamente y 47%lo hace en teléfonos inteligentes.
  7. 7. Si bien hay diferencias entre una fuente y otra en cuantoal registro en las redes sociales de parte de jóvenes, latendencia indica que cada vez es mayor el número deusuarios de internet que:1. Tienen menos de 19 años.2. Pasan mayor número de horas conectados.3. Suben fotos.4. Publican mensajes personales.5. Buscan personas a través de las redes.
  8. 8. Este video en o particular fue de mi agrado ya que es unpoco de lo que hay, hoy en dia para mi el aspectovalorativo en la tecnología.



Los componentes organizacionales, convencionalmente descritos como sociales, también son creaciones de los constructores del sistema. Contribuyen a resolver problemas o requerimientos usando metas para las cuales están capacitados en vías usualmente consideradas como deseables, o al menos empleables para el sistema tecnológico. Sus límites se relacionan con el control ejercido por los artefactos y los operadores humanos y hacen parte de la estructura de gestión, que a su vez puede estar sujeta a controles por bancos, empresas o agencias reguladoras (Hughes, 1987).
Teniendo en cuenta las tres etapas del sistema tecnológico del sector eléctrico estudiado por Hughes, en donde cada estado en el desarrollo de esas tecnologías está caracterizado por aspectos sobresalientes que se oponen al avance tecnológico, así como por aquellos que habrán de resolverlos (inventores-emprendedores como Edison, gestores-emprendedores como Insull, ingenieros-emprendedores como von Miller), Constant (1987), propone que cada fase de desarrollo produce una cultura específica de tecnología, compuesta de distintos valores, ideas, e instituciones. Algunos valores son de tipo general, como la eficiencia técnica, del lado de la ingeniería. Pero otros pertenecen a sistemas específicos, por ejemplo, la importancia de la carga eléctrica en los sistemas de gran tamaño. La tecnología por sí misma es conocimiento sistematizado y es cultura que envuelve una variedad de organizaciones económicas e instituciones sociales. Cultura que se expresa tanto en organizaciones de gran tamaño e instituciones, como en los compromisos profesionales de los investigadores individuales. En este contexto se retoma el concepto propuesto por Hughes, de momentum tecnológico: la propensión de las tecnologías por desarrollar trayectorias previamente definidas, a menos que se desvíen bajo alguna fuerza externa poderosa o por impedimento en alguna inconsistencia interna. Como se ve, este complejo modelo de cambio tecnológico no implica autonomía tecnológica, como en el enfoque artefactual y su determinismo tecnológico. Es la interacción de las propiedades de la tecnología, con un amplio conjunto de contingencias geográficas, económicas, políticas e históricas, lo que permite estilos tecnológicos específicos.










 5.3..Desarrollo tecnocientífico.

¿Qué es la tecnociencia?

Así pues, según Javier Echeverría, en La revolución tecnocientífica, la tecnociencia es una forma de practicar la ciencia y la tecnología que surge en los años 80 en EUA y que se extiende a otros países. La tecnociencia convive con la ciencia y la tecnología convencionales, pero presenta según nuestro autor rasgos característicos:
  • La investigación se organiza y el conocimiento se gestiona de manera industrial o empresarial, como una cadena productiva orientada a la eficiencia y la rentabilidad, con financiación privada en su mayor parte y políticas públicas de estímulo.
  • El sujeto de la tecnociencia es híbrido, plural y complejo; una multitud de agentes participan a través de grandes equipos y amplias redes de investigación: científicos, ingenieros, técnicos, políticos, militares, empresarios, gestores, etc.
  • El conocimiento tecnocientífico no es un fin en sí mismo, tiene una función instrumental, es un medio para la acción, para la realización de intereses y objetivos. La búsqueda de la verdad es sólo uno de los valores en juego.
  • La tecnociencia es una forma, o una fuente, de poder y de riqueza. Sirve para la supremacía política o militar, para el desarrollo económico y empresarial; es un activo estratégico de los estados, las sociedades civiles y los emprendedores.
  • La informática y en general las TIC son las herramientas básicas para el desarrollo de la tecnociencia, su método de trabajo esencial, mediante procesos de simulación, cálculo, etc.
  • En la tecnociencia intervienen una pluralidad de valores. Los valores económicos, militares, políticos, epistémicos o técnicos suelen estar en su núcleo. Pero también actúan, más en su periferia, los valores jurídicos, sociales, ecológicos, morales, etc. Todo ello provoca frecuentes conflictos de valores.
  • El conocimiento deviene empresa, capital y mercancía, objeto de propiedad y comercio, la investigación se constituye como un sector económico decisivo, como forma de negocio y medio esencial del poder. Con la innovación basada en la investigación se busca crear nuevos productos que capten mercados y generen beneficios.
  • La tecnociencia se preocupa por su imagen pública, en busca de legitimidad y consenso, precisamente porque, de hecho, cambia más las sociedades humanas y la vida de las personas que la propia naturaleza.
Podríamos decir que la tecnociencia representa la plena absorción de la ciencia y la tecnología por parte del capitalismo, al que transforma. Actúa como fuerza productiva fundamental y característica de la sociedad informacional que ella misma ha creado en buena medida: una sociedad donde más que ciudadanos hay clientes, usuarios, consumidores.

Las políticas de desarrollo del denominado Tercer Mundo suelen plantearse como una de sus prioridades la transferencia de tecnología con el objetivo de acelerar su progreso. Y la exportación de tecnologías por parte de los agentes del desarrollo conlleva su introducción en un contexto distinto al originario. El intento de transformar sociedades tradicionales según los imperativos de la racionalidad tecnocientífica elaborada por Occidente y la imposición de nuestro modelo cultural generan numerosas contradicciones. Cuanto menos, se ignoran las competencias y conocimientos de las poblaciones destinatarias o se las relega a una posición subordinada. En este artículo se plantean los problemas de la transferencia de tecnología en el marco de las políticas de desarrollo. Partiendo de la idea de que tecnociencia, naturaleza y sociedad no son compartimentos estancos, sino que interactúan conformando una trama sociotécnica compleja, se cuestionan aquellas construcciones más arraigadas del discurso tecnocientífico y se sugieren opciones sociotécnicas alternativas.


El escenario de la tecnociencia

 Una ciencia no es sólo una episteme, ya que también es un conjunto de modos de intervención sobre la realidad reconocida. Mientras que los llamados conocimientos tradicionales pierden su razón de ser fuera del contexto y de la esfera social en que operan, la tecnociencia occidental es capaz en cambio de difundir a otros entornos los sistemas tecnológicos que produce y diseminar las condiciones paradigmáticas constitutivas (es decir, las “condiciones de laboratorio” definidas por los expertos), aun a costa de generar eventualmente incompatibilidades con otros dominios sociotécnicos no tecnocientificados. Cuando los tecnólogos estipulan las características de sus productos realizan necesariamente –en especial si atañen a tecnologías artefactuales– hipótesis acerca de las entidades que configuran el mundo en el que se han de inserir (se determinan actores con gustos específicos, competencias, habilidades, juicios, etc.). En tal sentido, los objetos técnicos definen un espacio que borra a los sujetos particulares de las enunciaciones, diluye las diferencias y sólo considera los rasgos tangibles que los convierten en idénticos (pasan a ser concebidos como una abstracción, como una unidad singular indivisible que confina en su campo de actuación).



















El progreso tecnocientífico suele concebirse, de manera reductora, como una sucesión lineal de artefactos, en la que los más recientes reemplazan, en un encadenamiento de éxitos, a otros anteriores atendiendo a su supuesta mayor eficiencia3 . Esta historia de las innovaciones reconstruye un desarrollo unidimensional4 que subordina lo social a lo técnico: interpreta que las transformaciones sociales son justamente consecuencia directa de la evolución científica y tecnológica5 . Sin embargo, la sucesión de técnicas –y de teorías científicas que las sostienen– no puede ser entendida como una concatenación autónoma –y mucho menos acumulativa– de mejoras6 . Por contra, resulta más adecuado caracterizar el cambio sociotécnico como una sucesión contingente de oportunidades y circunstancias, que presenta múltiples posibilidades electivas. En lugar de referirnos a una trayectoria lineal, cabría hablar de otra que toma formas irregulares y a menudo aleatorias, con bifurcaciones, superposiciones, itinerarios alternativos, opciones disputadas, descartadas o no consentidas… Las razones por las que una variación técnica acaba imponiéndose no deben buscarse en su hipotética superioridad (al menos no económica e instrumental). Más determinante que la calidad del producto (se valora en función del conjunto de necesidades que satisfaga) lo es la fortaleza de los grupos sociales relevantes y las estrategias y alianzas que erijan para imponer sus criterios en las controversias (Pinch y Bijker, 1987). Cabe rechazar la posibilidad apuntada por Habermas (1984) de una legitimidad derivada de un supuesto consenso universal que pudiera nacer del diálogo entre los distintos actores implicados. Aunque éstos puedan pactar en defensa de sus intereses, el consenso que pudiera resultar no sería más que un estado de las discusiones7 .








5.4..Activísimo social progresista.


Influidos por los cambios que se suscitaban en América Latina, el levantamiento y posterior triunfo del Movimiento 26 de Julio dirigido por Fidel Castro en Cuba, así como el renacimiento del movimiento campesino en la sierra sur del país, un grupo de profesionales peruanos fundó, a mediados de la década del 50, el Movimiento Social Progresista (MSP).
Su vocero oficial se llamó "Libertad" y tuvo como secretario general, a Germán Tito Gutiérrez, como secretario de política, a Alberto Ruiz Eldredge, de economía, a Ricardo Llaqui Descalzi, de acción, a Fernando Moncloa, de organización a José Matos Mar, de asuntos laborales, a Guillermo Sheen Lazo, de juventudes a José Luis Villarán. Augusto Salazar Bondy fue uno de sus mayores propaladores y propagandistas a través de "Libertad". En realidad, el MSP era un movimiento crítico de izquierda, de fértil producción ideológica pero sin capacidad para organizar a las masas urbanas y campesinas que fueron ganados por la prédica reformista del belaundismo y no tanto por el lenguaje intelectualizado de los socialprogresistas.
La solución, para nuestro país, según el MSP, consistía en lograr una revolución que devolviera a la colectividad el control de recursos naturales. Sostenían que el capitalismo era el causante del subdesarrollo y dependencia del país. Pero, a diferencia del socialismo stalinista, ellos propugnaban el camino "humanista", que permitía la expansión y desarrollo de las potencialidades del ser humano. Propugnaban igualmente una serie de reformas (Estado, empresa, agraria, crédito y educativa) destinadas a construir una sociedad auténticamente nacional y popular. Este tipo de planteamientos que en parte serán compartidos por sectores de la iglesia y fuerzas armadas permitirán el encuentro posterior y contradictorio de estas corrientes a partir del 68.
El MSP lanzó para las elecciones de 1962 una lista presidencial encabezada por el abogado Alberto Ruiz Eldredge, no logrando ni el uno por ciento de los votos, demostrando de esta manera su poca capacidad de convocatoria y su inexistente organización. Al año siguiente, apoyó críticamente a la lista ganadora de Belaúnde, para posteriormente desaparecer como movimiento pero manteniendo siempre presente el debate sobre la problemática nacional como lo hicieron algunos en la formación del Instituto de Estudios Peruanos (IEP).
Los grupos reformistas plantearon la "socialización" del estado por medio de cambios que se producirían "desde arriba". Los grupos dominantes se enfrentaban, de esta manera, al reto de ampliar la participación económica y social de las masas campesinas y de los sectores populares, sin perder el control sobre el estado.




Procesos electorales



La primera y única participación del Movimiento Social Progresista se dio en el año 1962. El único precedente al golpe militar y donde no se alcanzó el total requerido para determinar un ganador (un tercio de votos a favor del total de la población electoral).

El proceso electoral de 1962 se inició el 1 de abril de 1962 con el cierre de lista o la fecha máxima o como cese del proceso de inscripción de listas. Posterior al cierre, se tuvo un total de 7 candidatos a la presidencia, 12 para la primera y segunda vicepresidencia. Además, se presentaron un total de 125 listas con 165 candidatos para el Senado y 986 candidatos para diputados. La elección del Presidente de la República, para los 55 senadora y 186 diputados tenía que estar definida por el total de la población electoral que ascendía a 2 222 826 millones de peruanos. Las elecciones se llevaron a cabo el día 10 de julio de 1962



Además de no contar con los votos suficientes para la presidencia y vicepresidencia, el partido no obtuvo ningún escaño en el senado ni en la cámara de los diputados a pesar de que varios de sus miembros, incluido José Matos Mar se postuló al Congreso en dicho año.

Las elecciones de 1992 comprendieron un hito singular en la historia electoral del Perú. Dado que ninguno de los candidatos a la presidencia obtuvo más del tercio de votos válidos del electorado, el Jurado Nacional de Elecciones procedió a enviar al Congreso una carta señalando que ninguno de los candidatos a la presidencia había alcanzado la barrera y proponía volver a convocar a elecciones, que se llevaron a cabo, posteriormente, en 1963 y se eligió como presidente a Fernando Belaúnde Terry






Legado



El movimiento no obtuvo mayor popularidad ya que en las elecciones alcanzaron un mínimo porcentaje de votación (0.54%) en la elección presidencial. Sin embargo, cada uno de sus miembros fueron o son muy importante para el campo académico y político nacional, además del impacto social que generaron. Dentro de los miembros más importantes se destacan:

José Matos Mar , reconocido antropólogo peruano. Además, fue gestor, fundador y director del IEP (Instituto de Estudios Peruanos) durante 20 años . Augusto Salazar Bondy, filósofo, educador y periodista peruano. Alberto Ruiz Eldredge, uno de los más grandes constitucionalistas e importante figura de la política peruana. Sebastián Salazar Bondy, una gran poeta, periodista y dramaturgo peruano. Luis E. Valcárcel,3​ parte del grupo fundador del IEP. Importante representante de la corriente indigenista peruana y fundador del Instituto Indigenista Peruano .Jorge Bravo Bresani, otro miembro del grupo fundador del IEP; fue ingeniero y, además, se desempeñó como empresario y docente universitario; y Germán Tito Gutiérrez.

Otros miembros fueron Manuel Jesús Orbegoso4​ Nacido en Otuzco en la región de la Libertad en el año 1923. Fue un reconocido periodista especialista en la redacción de crónicas, testimonios y reportajes de los principales sucesos locales y exteriores. Fue reportero para el diario “El Comercio” por más de 30 años, catedrático en la UNMSM (Universidad Nacional Mayor de San Marcos) de la carrera de periodismo. A lo largo de su amplia trayectoria profesional, se desempeñó como corresponsal del diario en la guerra de Vietnam, Camboya, Líbano, etc. El recordado periodista también entrevisto a un gran número de personalidades mundiales.












VI. EL ENFOQUE TRADICIONAL DE LA EVALUACIÓN DE TECNOLOGÍAS Y SU CRISIS

 6.1..Cambio tecnológico y problemas ambientales y sociales


Cada vez que se aplica una técnica para modificar los procesos humanos se genera un impacto en la naturaleza mismo que puede tener diferentes repercusiones. La naturaleza no es la única que sufren modificaciones por los cambios técnicos también lo hace la técnica en su perfeccionamiento termina por reemplazar la mano de obra generando empleo y esta vez inseguridad pobreza y carestía en general.
Las consecuencias sociales termina por repercutir en economía. La misma técnica para proporcionar una competencia desleal cuando no se comparte y también empobrecimiento algunas regiones si termina por aceptar la fuente de trabajo de una comunidad.

El cambio tecnológico más importante que se ha registrado en el cultivo del sorgo desde los años sesenta es el desarrollo y utilización de semillas híbridas,que se emplean en muchas zonas del mundo. Toda la superficie destinada al cultivo del sorgo en los países del grupo II y extensas zonas del grupo I (con la excepción de Africa) están ocupadas por híbridos. Debido a ello han aumentado la productividad y la uniformidad por lo que respecta a la maduración y calidad del grano. A su vez, esto ha impulsado la mecanización y una mayor utilización de fertilizantes y de otros insumos adquiridos. En la India, en donde el 55 por ciento de la superficie del sorgo está ocupada por variedades híbridas, los rendimientos se han duplicado prácticamente en los treinta años transcurridos desde que se introdujeron.
Las cuestiones relativas a la sostenibilidad y el medio ambiente revisten cada vez mayor importancia. La presión demográfica que sufren la mayor parte de los países del grupo I, en especial los del continente africano, han llevado a acortar los períodos de barbecho y a cultivar tierras más marginales, sin apenas fertilizantes, lo que conduce a la degradación del suelo. Por otra parte, el cambio climático (que se traduce en precipitaciones más escasas y temperaturas más elevadas) y las sequías periódicas suponen un mayor factor de riesgo para el cultivo y obligan a los agricultores de algunas zonas de Africa a adoptar prácticas de producción inadecuadas. La consecuencia de todo ello es el descenso de la producción y de la productividad y la aplicación de unas técnicas de cultivo que no son sostenibles a largo plazo.
Otra cuestión de importancia relacionada con el medio ambiente es la infestación por Striga, una hierba parasitaria, varias especies de la cual viven en Asia y Africa. La infestación de fincas cultivadas ininterrumpidamente es una limitación importante para la producción en muchas regiones de Africa. Los años de sequía del decenio de 1970 y la disminución de la fertilidad del suelo han hecho aumentar la superficie afectada y los niveles de infestación. Cuando este fenómeno es intenso puede impedir completamente el cultivo y en las zonas más gravemente afectadas se han abandonado las fincas. Se estima que en la actualidad Striga afecta en Africa a 8 millones de hectáreas -casi el 40 por ciento de la superficie total destinada al cultivo del sorgo-, con unas pérdidas de rendimiento anual valoradas en más de 90 millones de dólares. Previsiblemente, los efectos serán duraderos porque las plantas de Striga producen muchos millones de semillas que pueden permanecer latentes en el suelo durante 15 o 20 años6. La lucha contra Striga (mediante una combinación de métodos genéticos y de otro tipo) es una importante línea de investigación que hasta ahora no ha dado frutos. Aunque se han puesto a punto varios sistemas de lucha, resultan demasiado costosos o presentan otros inconvenientes para su adopción por los pequeños agricultores.
















Los neoclásicos rechazan toda conexión entre la explotación y el cambio tecnológico, entendiendo que en los mercados competitivos los "factores" son retribuidos según la productividad aportada. La libertad de elección del "trabajo" -entre el ocio y el esfuerzo laboral- y del "capital" -entre la inversión o el ahorro- corregiría cualquier anomalía de pagos inequitativos. Ningún agente racional "sub-optimizaría" su conducta aceptando ser explotado, o tolerando que su contribución marginal sea sub-remunerada.
Pero en este universo de libre albedrío la dinámica compulsiva de la innovación es totalmente inexplicable. Si cada uno hace lo que desea y le conviene, no se entiende porqué el cambio tecnológico es una exigencia de la acumulación. Suponer que explotar o ser explotado constituye una decisión personal es tan absurdo, como divorciar la utilización de las máquinas del objetivo del beneficio. Los neoclásicos, deben recurrir al artificio del "progreso técnico exógeno", porque no aciertan a explicar su carácter obligatorio de la innovación en la reproducción, ni su conexión con la extracción de plusvalía.
Otra crítica es el hecho de que las teorías neoclásicas postulan de manera fehaciente la no intervención del Estado. Sin embargo se puede apreciar a través de la historia, que en las mayores épocas de innovación tecnológica estuvo presente la intervención estatal, como en las guerras mundiales del siglo XX. Desde el inicio del capitalismo el factor central de la innovación tecnológica son las guerras, la tensión social, las luchas imperialistas, etc. provocan un mayor interés en la innovación tecnológica, hecho que es organizado por lo estados.
HETERODOXOS
Reconocen que el mercado tiene un rol subordinado al Estado y sus instituciones, en este marco, el cambio tecnológico depende de cómo está estructurado el sistema social y político particular de cada sociedad. Hay distintos modelos de capitalismo en cada sociedad, es una teoría pragmática, que presenta una diversidad de capitalismos. La emergencia de los países está involucrada con la innovación tecnológica en cada momento histórico. El éxito estará dado por los acuerdos articulados a los que lleguen los actores sociales: Estado, capitalista, trabajador, consumidor.
Un aspecto primordial de las teorías heterodoxos es la importancia al comportamiento subjetivo de los agentes económicos, una teoría psicologicista. Detallan que es la incertidumbre hacia el modelo económico lo que limita la innovación tecnológica, debido al hecho de no saber cómo funcionara el mercado. Proponen en este punto medidas de regulación por parte del Estado, en lugar de que el mercado guié la innovación, debe ser la acción estatal quien debe garantizar mayor confianza y menor incertidumbre en la economía y permitir de esta manera que el cambio tecnológico pueda darse a través de una dinámica compartida donde el beneficio no solo es para el capitalista, para el que invierte sino también para el resto de los actores económicos de la sociedad. Es el Estado aquel que encarna un saber colectivo, debido a que es producto de la decisión de los individuos que conforman una sociedad, por lo tanto es el más indicado para guiar y administrar la economía.

Actitudes ante el cambio
Algunas de las actitudes más comunes ante el cambio son de:
Aceptación: Apertura y deseo de conocer y explorar nuevos caminos; la aceptación de cualidades, defectos y recursos personales para poder responder en forma adecuada; la adaptación activa (participación de los cambios y la reflexión y aprendizaje.
Sometimiento. Adaptación pasiva (sobrellevando la situación, resignándose a la experiencia como un castigo ineludible; autocrítica elevada, autoevaluación, fluctuación entre amor y negación de los riesgos; delegación de la responsabilidad en otra persona que nos guíe y piense por nosotros; idealización de los efectos del cambio, y represión de cualquier pensamiento que cuestione e intente oponerse al cambio.
Resistencia pasiva: Adaptación condicionada (aceptar siempre y cuando la contraparte también tenga que aceptar un cambio provocado por uno); comportamientos infantiles (rabietas, berrinches); aceptación de mínimo necesario; parálisis, “tortuguismo”, hermetismo, nada que pueda contribuir se comunica, solo se aceptan instrucciones; auto sabotaje: olvidos y equivocaciones, así como autodestrucción, enfermedades, accidentes y desintegración familiar.
Resistencia Activa: Rebeldía, oposición abierta, enfrentamiento, conflictos interpersonales con los que representan el cambio, sabotaje para evitar que el cambio tenga éxito: además de la generación de otras acciones que obstaculicen o disminuyan el impacto del cambio.
Causas específicas comunes de la resistencia al cambio, de una persona que tiene el poder del voto sobre el proyecto:
• Inercia, un deseo innato por mantener el statu quo, consiste en la tendencia a querer hacer las cosas en la forma acostumbrada. Un supervisor puede, por ejemplo, oponerse al nuevo método solo porque es diferente de lo que él está acostumbrado hacer.
• Incertidumbre. Cualquier desviación del procedimiento actual implica un riesgo; no hay garantía de que el nuevo método produzca mejores resultados después de incurrir en el costo y los problemas de la instalación, la persona no está dispuesta a cambiar la inferioridad conocida, por la superioridad incierta para ella.


6.2..Evaluación tecnológica.
Herramientas de Evaluación Tecnológica
La evaluación de la tecnología es un ejercicio analítico consistente en valorar información, conocimiento y resultados experimentales en función del impacto que tiene sobre la tecnología de la organización, tanto la desarrollada internamente como la que pueda adquirirse externamente.
Los procesos de evaluación son inherentes al ser humano, así el propio cerebro procesa decenas de sonidos e imágenes por minuto para valorar si una situación representa algún tipo de oportunidad o de amenaza. Cierto es que no somos siempre conscientes de este proceso que sistemáticamente realiza nuestro cerebro, de hecho, y en gran medida, se realiza de forma subconsciente valorando los estímulos que recibimos en función fundamentalmente de: (i) experiencias pasadas y (ii) emociones propias. Para saber más como funciona este proceso se recomienda leer el libro Emotional Intelligence de Daniel 
El ISFOC dispone actualmente de todo el equipamiento necesario para poder llevar a cabo la evaluación de cualquier tecnología CPV. Esta evaluación se realiza tanto a nivel de módulo CPV como de un sistema completo o concentrador (sistema de seguimiento más módulos) conectado o no a la red.
A nivel concentrador, se puede realizar la misma caracterización en condiciones reales de operación, además de compararla con los resultados obtenidos para el módulo. Con esta información se hace una análisis inicial de rendimiento del concentrador identificando los principales factores de pérdidas de energía como podría ser el desalineamiento entre los módulos de la parrilla o dispersión entre los mismos, deficiencias en el sistema se seguimiento, pérdidas de inversor o cableado.
La evaluación del módulo consiste en la determinación de la Potencia Nominal en condiciones estándar de medida, así como la comprobación y determinación de su funcionamiento en las diferentes condiciones de operación que podrían darse en diferentes localizaciones idóneas para la CPV. Todo este trabajo se está realizando acorde al borrador de la norma IEC 62670 "Concentrator Photovoltaic (CPV) Module and Assembly Performance Testing and Energy Rating" que está desarrollándose actualmente, siendo el ISFOC miembro activo en la retroalimentación de resultados al comité internacional.

Una de las principales fuentes de ventajas competitivas en los turbulentos mercados globales que hoy en día afrontan las empresas es, sin duda, la tecnología, desde la informática, que permite administrar y aprovechar la inmensa cantidad de datos disponibles y que ha estado de moda desde principios de los años 90 con la llamada «era de la información», hasta las tecnologías duras, presentes en las actividades humanas desde tiempos ancestrales.
Aun cuando esta capacidad de creación de ventaja competitiva es entendida por los empresarios, los procesos de evaluación y adquisición, en su estructura y metodología, parecen reflejar una percepción totalmente diferente por parte de éstos. Esta percepción debe verse reflejada en la evaluación de tecnología, cuyo objetivo fundamental debe ser la creación de valor para los accionistas de la empresa, mejorando la posición estratégica que se tiene en el mercado.
















La cantidad de los recursos disponibles también puede ser relevante para establecer el alcance de la producción. Si bien los solicitantes usualmente están concientes de las limitaciones que la disponibilidad de tierra presenta, con frecuencia olvidan tomar en cuenta una necesidad tan importante como el agua - por ejemplo, en los proyectos de riego.
Otro recurso básico que por lo general se da por descontado es la disponibilidad de mano de obra. Aunque un proyecto se puede realizar con el fin de beneficiar a la comunidad por entero, con frecuencia es difícil encontrar la mano de obra necesaria, especialmente si la necesidad surge precisamente durante el tiempo de la cosecha. La migración de los hombres para trabajar en otras zonas del país durante parte del año, también puede reducir de manera significativa la disponibilidad de mano de obra en ciertos meses.
¿Qué otros factores pueden determinar el alcance adecuado para la actividad productiva? A continuación se anotan puntos a tener en cuenta:
  • Conocimiento del mercado y experiencia en el mismo. La existencia de un Mercado bien establecido para los productos, la variabilidad de los precios de un mes a otro y el riesgo de pérdidas (especialmente para productos perecibles) son todos factores que se deben tener muy en cuenta cuando se determina la magnitud de la producción.
  • Conocimiento previo de la tecnología. Si la tecnología propuesta es bien conocida, los participantes tienen experiencia aplicándola y se cuenta con la disponibilidad de servicios de reparación y mantenimiento, se puede justificar una producción a mayor escala. Por otro lado, si existe una incertidumbre considerable en lo referente al proceso de producción o si el abastecimiento de materia prima es problemático, tal vez podría ser más aconsejable tener una producción de menor escala, siempre y cuando sea consistente con los objetivos del proyecto.
  • El número de personas o familias en el grupo de solicitantes. Es claro que no tiene mucho sentido proponer un proyecto que generará 1 000 dólares EE.UU. al año si se espera que el proyecto haga una contribución significativa a los ingresos de 100 familias.
  • Capacidad administrativa. En general, mientras mayor sea la inversión y mayor sea el número de personas involucradas, más compleja será la labor de dirección. Si los solicitantes no cuentan con la experiencia previa en el manejo de inversiones, sería poco recomendable comenzar con una inversión importante. La falta de capacidad administrativa es, probablemente, la causa principal del fracaso de las compañías pequeñas.


6.3..Evaluación de riesgo de nuevas tecnologías.

Evaluación de riesgo ambiental (ERA) •

Que es una evaluación de riesgo ambiental? Recopilación de información para determinar el impacto ambiental de una actividad humana determinada. • ERA se llevan a cabo en muchas áreas: • En el uso de nuevas tecnologías • En la producción química industrial • En el uso de pesticidas • En la industria de construcción….. • La ERA se usa para facilitar la toma de decisiones.

CARACTERIZACION DE RIESGO INICIAL

• Durante la formulación de problemas se lleva a cabo una caracterización de riesgo inicial, tomando en cuenta datos disponibles sobre el peligro y la exposición. • Para solicitudes solicitudes para importacion importacion hay que tener en cuenta el contexto: contexto: • La evaluación del peligro es intrínseca al producto • La exposición varia mucho dependiendo del contexto • En la mayoría de casos la evaluación de riesgo es cualitativa (no cuantitativa) • Considerando la probabilidad de que el daño ocurra • Considerando Considerando las consecuencias consecuencias de que el daño ocurriese

El empleo de la tecnología es una de las decisiones más comunes en la elección de estrategias, por lo que se ha incrementado la dependencia al uso de información electrónica dentro de las organizaciones. Lo anterior, ha permitido que la tecnología deje de ser un miembro pasivo y se convierta en un elemento importante para la operación de los negocios.
La constante búsqueda por ser una empresa sobresaliente dentro del mercado, ha sido un factor importante para la implantación de nuevas estrategias, técnicas y herramientas que permitan mejorar aspectos como: planeación, administración, gestión y operación, entre otros.
Uno de los ejemplos más conocidos sobre la elección de tecnología, es el empleo de los sistemas.

En el presente artículo se pretende dar a conocer como es que las nuevas tecnologías han afectado en las empresas mencionando que ventajas y desventajas trajeron consigo su implementación
Como todos tenemos entendido cuando recién comenzaron las empresas tanto a nivel nacional como internacional necesitaban del apoyo de las personas para poder llevar a cabo sus actividades, con el paso de los años ha ido evolucionando la tecnología por ejemplo comenzaron a desarrollarse las computadoras y estas fueron ocupando el lugar de las personas en las empresas.
Esto trajo consigo un desempleo ya que un computador podía llevar a cabo el trabajo que llegaba a necesitar de la colaboración de dos o tres personas para poderse realizar, con el uso del computador la empresa ahorraba tiempo y dinero que podía utilizar en alguna otra actividad.

La revolución de la información ha dado un giro de 180 grados en cada uno de los establecimientos ya que permite hacer un mejor uso de las tecnologías de vanguardia.
En sus inicios las empresas contaban con diferentes medios para realizar sus actividades por ejemplo solían enviar mensajes a través de mensajeros o correo postal en la actualidad es más fácil y rápido enviar un e-mail a donde se necesite que llegue la información y esta estará en unos cuantos segundos en su destino esto no quiere decir que la forma anterior se encuentre desechada también es utilizada pero solo en cuando se requiere.
Como este ejemplo podemos encontrar muchos por ejemplo publicidad, ventas, entre otros. Con el uso de las nuevas tecnologías las empresas obtienen beneficios económicos, sociales, etc.
Las nuevas tecnologías son importantes ya que proporcionan a la empresa una mejor manera para darse a conocer tanto a nivel nacional como internacional y comercializar sus productos en cualquier parte del mundo.
Pero no todo es benéfico, así como las nuevas tecnologías han traído muchos beneficios a las empresas también han dañado a la economía de miles de hogares ya que se ha sustituido el trabajo humano por el de algún equipo o nueva tecnología que lo pueda realizar de una manera mas rápida, proporcionándole a la empresa un mejor rendimiento y un ahorro económico.
Se dice que la evolución de las tecnologías se encuentra dividida en cuatro etapas de cambio dichas etapas son:
La importancia e influencia de las tecnologías en una empresa están directamente ligadas a las características de la misma, por tanto serán diferente bien se trate de una PYME o de una Gran Empresa.
Hoy en día, los progresos en las denominadas tecnologías de la información, que abarcan los equipos y aplicaciones informáticas y las telecomunicaciones, están teniendo un gran efecto. De hecho, se dice que estamos en un nuevo tipo de sociedad llamada Sociedad de la información o Sociedad de Conocimiento, que viene a reemplazar a los dos modelos socioeconómicos precedentes, la sociedad agraria y la sociedad industrial.
Sin embargo, se debe tener presente que las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) son sólo un instrumento (eso sí, muy potente y flexible) para la gestión de las empresas.
Por tanto, es evidente que las nuevas tecnologías son un elemento imprescindible y en continuo desarrollo dentro de cualquier empresa. No obstante las tecnologías están mucho más presentes en las grandes empresas que en las medianas y pequeñas (PYME); esto se debe principalmente a la dimensión de la empresa y, como consecuencia, al ámbito de actuación de la misma y a su capacidad de inversión y gestión, aunque poco a poco esta diferencia se va acortando, ya que muchas PYME están empezando a ser conscientes de que el uso de las TIC es una cuestión clave para su expansión y supervivencia.
Sin lugar a dudas, las nuevas tecnologías han llevado consigo un cambio espectacular y drástico en todas las empresas. En los últimos años cabe destacar a Internet como el elemento revolucionario, seguido de la telefonía móvil. En escaso tiempo Internet se ha hecho imprescindible en cualquier empresa, con independencia de su tamaño, y tal ha sido su influencia, que la mayor parte de los hogares lo utiliza constantemente.
La mayoría de la sociedad realiza un uso diario del ordenador, cuya utilización tiene lugar sobre todo en el hogar y en el centro de trabajo. Por tanto, podemos deducir, que gran parte del uso tiene un objetivo laboral.
El Internet se ha vuelto una de las mejores tecnologías actuales juega un papel muy importe dentro de las empresas hoy en día, ya que le proporciona la facilidad de anunciarse, vender, comercializar y hacer buenas relaciones tanto a nivel nacional como internacional.
Las aplicaciones surgidas con Internet, nos permitirán:
  • Nuevas estrategias comerciales.
  • Nuevas vinculaciones con el cliente.
  • Seguimiento.
  • Atención al cliente.
  • Aportación de valor añadido: información.
  • Ampliación de negocio: nuevos mercados.
  • Análisis de mercados: competencia.
  • Presencia activa y viva.
La empresa se ha modernizado en diferentes aspectos y ámbitos, el anunciarse en la red es un buen medio de publicidad aunque puede tener algunas desventajas ya que existen individuos a las cuales les gusta lucrar con la información es por ello que para algunas personas es difícil confiar en realizar compras vía Internet pues tienen miedo de que extraigan su información personal.
La meta de las empresas es formularse buenas estrategias de trabajo para realizar un buen uso de las nuevas tecnologías garantizándose así su supervivencia en el mercado teniendo un buen respaldo tanto en calidad como eficiencia y además así se aseguran de tener éxito.
Las empresas que se encuentran utilizando los nuevos avances tecnológicos tienen un mejor rendimiento y están utilizando de una mejor manera todos sus recursos.
Por ejemplo el uso de las terminales bancarias en los establecimientos le da a los clientes la ventaja de pagar con su tarjeta de crédito sino les alcanza su efectivo o sino llevan, además con esto también se beneficia el dueño del lugar pues realiza más ventas.
Más sin embargo hay lugares en los que no aceptan los pagos con tarjeta de crédito y hay muchos clientes que prefieren irse a un establecimiento que si lo haga con esto la empresa pierde tanto clientes como efectivo para seguir creciendo en el mercado.
Es importante que las empresas ya sean grandes, medianas o pequeñas se encuentren a la vanguardia en el uso de tecnologías puesto que les sirve para crecer y sobre salir en su ámbito.
Otro uso importe del que sean beneficiado las empresas es que ya no necesitan salir al banco para realizar transacciones, pagos o alguna otra operaciones que tenga que llevar a cabo ya que pueden acceder a la pagina del banco en la red y realizar la operación que necesiten en el momento que les sea más conveniente esta es una manera más rápida y eficiente de llevarla a cabo,
Un nuevo y claro ejemplo de cómo han evolucionado las tecnologías en las empresas y organizaciones esta en las radiodifusoras como la mayoría de las personas tenemos entendido la radio se escucha a través de diferentes medios por ejemplo una grabadora, algún pequeño radio e incluso en algunos teléfonos celulares.
En la actualidad algunas radiodifusoras ya cuentan con una página de Internet para que las personas que no se encuentran en la ciudad donde se emite la señal puedan escuchar y sentirse un poco más cerca de sus familias.
Las tecnologías han evolucionado mucho hasta nuestros tiempos y como todos sabemos estas seguirán creciendo día con día pues cada día surge una nueva necesidad así como una nueva idea que ayuda a que las empresas refuercen su prestigio.
El uso de las nuevas tecnologías ha ayudado a que las empresas comercialicen sus productos tanto a nivel nacional como internacional si así lo requieren.

Ventajas y Desventajas de la Evolución de las Nuevas Tecnologías en las Empresas.

Ventajas:
  • Con el uso del Internet las personas pueden tomar la información que necesiten de algún producto que tenga la empresa en el mercado accediendo a su página web en el momento que lo necesiten.
  • Ayuda a las empresas a comercializar sus productos en cualquier parte del mundo.
Desventajas:
  • Pueden llegar a sustituir parcialmente el trabajo de los seres humanos en las empresas.
Podemos hacer énfasis en que las nuevas tecnologías han traído más que nada beneficios a las empresas, por ejemplo las han ayudado a crecer tanto a nivel económico como profesional.
Mis recomendaciones son:
Para las empresas que no cuentan con una terminal bancaria como forma de pago sería buena elección el agregar a sus medios de pago este ya que les traería mayores ventas y algunos otros beneficios.
Otra recomendación es para los establecimientos que no se han animado a utilizar el Internet como un medio para anunciarse o vender sus productos seria bueno que tomaran en cuenta que esto les traería grandes beneficios que les ayudaría a crecer y a entrar tanto en el mercado nacional como internacional porque no!.
Conclusión
Como se ha hecho mención las nuevas tecnologías han estado evolucionando a pasados agigantados, por lo que este artículo se realizo con el propósito de analizar como es que estás han beneficiado y a la vez afectado a las empresas, trayendo consigo ahorros en diferentes áreas. Las empresas que no están actualizadas en este ámbito corren el riesgo de quedar obsoletas, en bajo desarrollo y a la vez darán una baja calidad en el servicio.














6.4..Grupos de presión (ecologistas y de consumidores).


  De manera sencilla, podemos definir a los grupos de presión como aquellos grupos de intereses organizados que no desean el control del poder político sino sólo influir o presionar a los centros de toma de decisiones. Por tanto, se diferencian claramente de los partidos políticos, porque éstos buscan directamente el poder político.
            En cuanto a sus estrategias -de persuasión y cabildeo- y sus relaciones con el resto de actores e instituciones de un sistema político, varían de forma importante en función de las estructuras políticas y las coyunturas históricas de cada uno de ellos.
            Históricamente, ya Tocqueville -La democracia en América- o el mismo Madison -El Federalista-, así como Lorenz von Stein --Los movimientos sociales en Francia- y Ostrogorski -en sus estudios sobre los partidos políticos- habían señalado la influencia de estos grupos de intereses en la sociedad. Pero es en especial la Ciencia Política norteamericana la que estableció a principios del siglo XX la categoría conceptual de estos grupos como sujetos importantes en la actividad política.
            El origen de la teoría de grupos se encuentra en las obras de Arthur Bentley -The Process of Government. A Study of Social Pressure (1908)- y un poco más tarde, en la de David Truman -The Governmental Process (1951)-.
            En ambos casos, se trata de una explicación del proceso gubernamental como un medio a través del cual los valores sociales se asignan de modo imperativo a través de decisiones. Estas decisiones son producidas por actividades, que no son independientes, sino que se articulan y conjugan en torno a las decisiones. Los grupos responderían a esta suma de actividades, cuya lucha (entre grupos e intereses) determina qué decisiones se han de tomar. De este modo y, en especial para estos autores, toda actividad política se reduce a una lucha entre grupos.
            En su aplicación práctica, los grupos de presión aparecen en la política norteamericana en la década de los años veinte. De Celis (1963) afirma que se usaron por primera vez en una campaña de prensa con el fin de marcar la influencia oculta de ciertos poderes-grupos económicos en el proceso gubernamental ("fuerzas invisibles").
            Conviene aclarar también que en el análisis de estos grupos de intereses nos podemos encontrar con un problema terminológico inicial y es que muchos autores usan y equiparan al grupo de interés con el grupo de presión. Truman, en la obra ya indicada, distingue por ejemplo entre los grupos de presión y los grupos potenciales, donde estos últimos responderían a actitudes compartidas, intereses ampliamente difundidos en la sociedad que inciden en el proceso político aunque no se encuentren organizados formalmente.
            A favor de la expresión de grupos de presión, nos encontramos con textos como los de Eckstein y Key -La política de los grupos de presión-, Stewart -Los grupos de presión británicos-, Turner -La política en los Estados Unidos-, Blaisdell -La democracia americana bajo presión-, Mackenzie -Los grupos de presión-, Meynard -Los grupos de presión en Francia-, y un largo etcétera.
Mientras que Finer utiliza por primera vez en 1955 el término lobby para referirse a estos grupos. La expresión, tomada del corredor de los edificios parlamentarios, indica que algunos grupos o individuos desarrollan una actividad de intermediarios, poniendo en conocimiento de los legisladores o de los que toman las decisiones, los deseos de los grupos de presión. Por lo tanto, la tarea específica del lobbying es una transmisión de mensajes de los grupos de presión al centro de decisiones por medio de representantes especializados (que en Estados Unidos, se encuentran además legalmente autorizados).
            A nuestros efectos, tomaremos la distinción de Truman (1951) que define a los grupos de interés como cualquier grupo que, basándose en una o varias actitudes compartidas, lleva adelante ciertas reivindicaciones ante los demás grupos de la sociedad, para el establecimiento, el mantenimiento o la ampliación de las formas de conducta que son inherentes a las actitudes compartidas.
            Los grupos de interés se constituyen en grupos de presión cuando en cumplimiento de su propia y específica finalidad, influyen sobre el gobierno, el Congreso, los partidos políticos o la opinión pública. Hablaremos de grupos de intereses de manera omnicomprensiva para abarcar a ambos grupos.
            ¿Cuáles serían entonces las características de los grupos de presión?:
            1. Tienen, por lo común, una organización permanente, con órganos propios que los dirigen y representan.
            2. El factor que une y reúne a sus integrantes es la defensa de un interés común entre ellos y, que es particular con referencia a la sociedad global.
            3. Sus integrantes, en principio, no ocupan cargos de gobierno.
            4. Devienen fuerzas políticas (se politizan) al desplegar una acción encauzada a ejercer influencia en la adopción de decisiones políticas; pero no se proponen obtener cargos de gobierno para sus componentes, ni participan por tanto directamente en los procesos electorales.
            El reconocimiento de la importancia de los grupos de presión en la actividad política de los distintos sistemas políticos, varía también de forma importante, en función del enfoque teórico que seleccionemos para estudiar su actividad. Es decir, y de manera muy sucinta, mientras que para los pluralistas, la fragmentación del poder hace que las decisiones sean el resultado de un complejo proceso de interacciones e intercambios del grupo/grupos, donde éstos desempeñan un papel trascendental; para los elitistas, la concentración del poder en manos de una élite, hace que los grupos estén subordinados y, a veces, puedan incluso ser irrelevantes.

Uno de los motivos de mayor peso que inducen a las organizaciones a la implantación de sistemas de gestión medioambiental es la presión ejercida por los grupos de interés. La investigación aporta resultados sobre cuál es la influencia de los grupos de interés sobre la gestión medioambiental. Con este fin hemos analizado 142 centros de negocio españoles, poseedores de los certificados ISO 14000 y/o EMAS, estableciendo la relación de los grupos de interés y su influencia con el modo en que se realiza en dichas organizaciones la gestión medioambiental. Se ha podido probar empíricamente la existencia de una relación significativa y positiva entre los grupos de interés y la gestión medioambiental. El análisis ha permitido concretar el efecto de tres conjuntos (normativo, organizacional y social) de grupos de interés sobre los componentes de la gestión medioambiental. A tenor de los resultados, no todos los grupos de interés ejercen su influencia de igual forma sobre la gestión medioambiental y sus variables significativas

El ecologismo es el activismo de la ecología, constituye un movimiento cívico que pretende aplicar los conceptos ecológicos al cuidado del ambiente y que busca un modelo de sociedad donde las personas puedan vivir en plena comunicación con la naturaleza y los demás seres humanos.
Es la última ideología incorporada a las preocupaciones de una sociedad que ha visto cómo los recursos naturales se han ido explotando en los últimos tiempos y cómo ha descendido la biodiversidad del Planeta. El ecologismo surge como una nueva forma de hacer política que toma como eje central el desarrollo sostenible.
Consideran muchos autores que el ecologismo tiene además de una dimensión ideológica, una magnitud económica; lo que permite que la tomen como propia muy diversas ideologías políticas como los grupos de izquierda o incluso los grupos anarquistas. Es en los años sesenta cuando algunos grupos extraparlamentarios reaccionan contra el capitalismo y se desmarcan del socialismo existente en esa década para comenzar a desarrollar un conjunto de nuevas ideas que irán dando forma al movimiento ecologista.
Son los pacifistas antinucleares los que en un principio ponen de manifiesto los peligros de la radiactividad y las centrales nucleares. Tras este movimiento surgen preocupaciones sobre los efectos de la contaminación industrial y urbana siendo el punto inicial la “Ley sobre limpieza del aire” (1956) que nace después del accidente que cubre de smog la ciudad de Londres en 1952.
En numerosas ocasiones se ha considerado al ecologismo como un movimiento que pone freno al desarrollo, al beneficio económico instantáneo; sin tener en cuenta que lo que propugna este movimiento es un desarrollo sostenible que pretende satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades (Informe Brundtland 1987); haciendo hincapié en que la existencia de recursos naturales, utilizados como materias primas, es fundamental para desarrollar las actividades económicas.





Impacto De La Tecnología En El Medio AMBIENTE

La principal finalidad de las tecnologías es transformar el entorno humano, para adaptarlo mejor a las necesidades y deseos humanos. En ese proceso se usan recursos naturales tales como terreno, aire, agua, materiales, fuentes de energía etc, y personas que proveen la información, mano de obra y mercado para las actividades tecnológicas.
Además del creciente reemplazo de los ambientes naturales la extracción de ellos de materiales o su contaminación por el uso humano, está generando problemas de difícil reversión. Cuando esta extracción o contaminación excede la capacidad natural de reposición o regeneración, las consecuencias pueden ser muy graves.
Un impacto desfaborable de la tecnologia que en busca de trasformar el entorno humano tanto social como natural a contribuido desfavorablemente al medio ambiente.

Impacto negativo de la Tecnologia en el medio ambiente
Un ejemplo de transformación del medio ambiente natural son las ciudades, construcciones completamente artificiales por donde circulan productos naturales como aire y agua, que son contaminados durante su uso. La tendencia, aparentemente irreversible, es la urbanización total del planeta

También:
  •  La de forestación.
  •  La contaminación de los suelos, las aguas y la atmósfera.
  •  El calentamiento global.
  •  La reducción de la capa de ozono.
  •  Las lluvias ácidas.
  •  La extinción de especies animales y vegetales.
  •  La desertificación por el uso de malas prácticas agrícolas y ganaderas.








La principal finalidad de las tecnologías es transformar el entorno humano (natural y social), para adaptarlo mejor a las necesidades y deseos humanos. En ese proceso se usan recursos naturales (terreno, aire, agua, materiales, fuentes de energía…) y personas que proveen la información, mano de obra y mercado para las actividades tecnológicas.
El principal ejemplo de transformación del medio ambiente natural son las ciudades, construcciones completamente artificiales por donde circulan productos naturales como aire y agua, que son contaminados durante su uso. La tendencia, aparentemente irreversible, es la urbanización total del planeta.
En casi todos los países la cantidad de ciudades está en continuo crecimiento y la población de la gran mayoría de ellas está en continuo aumento. La razón es que las ciudades proveen mayor cantidad de servicios esenciales, puestos de trabajo, comercios, seguridad personal, diversiones y acceso a los servicios de salud y educación.
Además del creciente reemplazo de los ambientes naturales (cuya preservación en casos particularmente deseables ha obligado a la creación de parques y reservas naturales), la extracción de ellos de materiales o su contaminación por el uso humano, está generando problemas de difícil reversión. Cuando esta extracción o contaminación excede la capacidad natural de reposición o regeneración, las consecuencias pueden ser muy graves.
Son ejemplos:
– La deforestación.
– La contaminación de los suelos, las aguas y la atmósfera.
– El calentamiento global.
– La reducción de la capa de ozono.
– Las lluvias ácidas.v – La extinción de especies animales y vegetales.
– La desertificación por el uso de malas prácticas agrícolas y ganaderas.
Se pueden mitigar los efectos que las tecnologías producen sobre el medio ambiente estudiando los impactos ambientales que tendrá una obra antes de su ejecución.
Para eliminar completamente los impactos ambientales negativos no debe tomarse de la naturaleza o incorporar a ella más de los que es capaz de reponer, o eliminar por sí misma. Por ejemplo, si se tala un árbol se debe plantar al menos uno; si se arrojan residuos orgánicos a un río, la cantidad no debe exceder su capacidad natural de degradación.
El concepto de desarrollo sustentable o sostenible tiene metas más modestas que el probablemente inalcanzable impacto ambiental nulo. Su expectativa es permitir satisfacer las necesidades básicas, no suntuarias, de las generaciones presentes sin afectar de manera irreversible la capacidad de las generaciones futuras de hacer lo propio. Además del uso moderado y racional de los recursos naturales, esto requiere el uso de tecnologías específicamente diseñadas para la conservación y protección del medio ambiente.

El concepto “desarrollo sustentable

El concepto desarrollo sustentable” es el resultado de una acción concertada de las naciones para impulsar un modelo de desarrollo económico mundial compatible con la conservación del medio ambiente y con la equidad social.
Sus antecedentes se remontan a los años 50, cuando germinan preocupaciones en torno a los daños al medio ambiente causados por la segunda guerra mundial. Sin embargo, es hasta 1987 cuando la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo (CMMAD) de las Naciones Unidas, presidida por la Dra. Gro Harlem Brundtlandconocido también como “Informe Brundtland”, en el que se difunde y acuña la definición más conocida sobre el desarrollo sustentable:
Desarrollo sustentable es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. (CMMAD, 1987:24)
El desarrollo sustentable se ha constituido un “manifiesto político”, es decir, se ha elevado como una poderosa proclama que se dirige a ciudadanos, organizaciones civiles, empresas y gobiernos para impulsar acciones, principios éticos y nuevas instituciones orientadas a un objetivo común: la sustentabilidad.
En concordancia con lo anterior, el desarrollo sustentable se afirma sobre tres ejes analíticos:
1. Un desarrollo que tome en cuenta la satisfacción de las necesidades de las generaciones presentes.
Esta tesis intrageneracional se refiere a que se requiere de la participación política para crear nuevas instituciones al compás de cambios culturales que permitan reducir la exclusión social, esto es, que reorganicen la vida cotidiana y la reproducción social. Para ello se requiere abordar aspectos como:
a. El patrón demográfico. La reducción de la mortalidad y los grandes contingentes de población que se están integrando a la sociedad de consumo, entre otros aspectos, han ocasionado un crecimiento exponencial en la demanda de alimentos, que deriva en una crisis alimentaria en algunas partes del mundo; es por esto que se requiere actuar sobre el patrón demográfico, por ejemplo, introduciendo una regulación voluntaria de los nacimientos que nos lleve a una gradual estabilización de la población.
b. La equidad social. La solidaridad intrageneracional es otro aspecto elemental en el desarrollo sustentable. Para esto se requiere redefinir políticas y metas para lograr una mayor equidad en la distribución del ingreso y reducir así las brechas entre países desarrollados y en desarrollo. Para alcanzar la equidad es necesario que haya crecimiento económico pero que éste genere empleos; que sea más equitativo, es decir, que los frutos del trabajo beneficien a todos y no sólo a unos cuantos; que incluya las voces de las comunidades a través de la democratización; que sea un crecimiento que afiance la identidad cultural; un crecimiento que cuide los recursos naturales y el medio ambiente para avanzar hacia un futuro más certero.
c. Nuevas políticas para nuevas instituciones. La reforma política es una condición necesaria para el desarrollo sustentable y a través de ella reducir la desigualdad social y evitar la destrucción del medio ambiente, promoviendo decisiones políticas integrales que cuando, por ejemplo, traten aspectos económicos no dejen de lado el impacto social o ambiental que esa política tendría. Asimismo, la reforma institucional requiere modificar los procesos de cooperación internacional y de la gobernabilidad mundial.
d. Una nueva cultura civilizatoria. La evolución histórica se ha visto insostenible en lo relativo a la situación ambiental, económica y social. Las transformaciones necesitan llegar a lo más profundo del ser mediante un cambio civilizatorio, de valores, de redefinición de prioridades, de opciones sustanciales que coloquen lo material en su justa dimensión para que el ser humano se realice plenamente y en armonía con su entorno natural y con la comunidad a la que pertenece.

¿QUÉ SIGNIFICA EL DESARROLLO SUSTENTABLE? ¿QUÉ ESTÁ OCURRIENDO?

El imparable progreso humano, acelerado con la revolución industrial y el triunfo del capitalismo, ha aumentado el consumo de los recursos hasta superar la capacidad de recuperación del planeta.
La prosperidad está teniendo un peaje en el medio ambiente. Según el informe Planeta Vivo, de WWF,  al nivel actual de “gasto” de recursos naturales la humanidad necesitaría 1,6 planetas para mantener su estilo de vida. Y esa cifra subiría hasta los 2,5 planetas en 2050.
Además hay un dato todavía más desalentador: el consumo de recursos del planeta por persona es 10 veces mayor en las economías occidentales que en algunos países de África y Asia.

EL DESARROLLO SUSTENTABLE: UN CAMINO INEVITABLE

Durante años el impacto de nuestras decisiones en el medioambiente no ha sido siquiera considerado. Sin embargo, ahora nos hemos dado cuenta de que a este ritmo, nuestra propia existencia sobre el planeta puede verse comprometida.
La importancia del desarrollo sustentable ha dejado de ser un tema de conversación exclusivo de ecologistas. En este momento, asuntos sobre contaminación, hábitos de consumo, o qué relación debe existir entre la globalización y el desarrollo sustentable han dado el salto a las mesas de discusión de los principales organismos mundiales.
Hemos empezado a sentir la urgencia. Y no nos faltan los motivos.
Respecto a temas como la desigualdad, la pobreza o la contaminación, hay voces que claman que la falta de ética y el desarrollo sustentable han tenido más influencia de la que podemos pensar. Ha llegado el momento de tomar cartas en el asunto.




NORMAS ISO 14000

Las ISO 14000 son normas internacionales que se refieren a la gestión ambiental de las organizaciones. Su objetivo básico consiste en promover la estandarización de formas de producir y prestar servicios que protejan al medio ambiente, minimizando los efectos dañinos que pueden causar las actividades organizacionales. Los estándares que promueven las normas ISO 14000 están diseñados para proveer un modelo eficaz de Sistemas de Gestión Ambiental (SGA), facilitar el desarrollo comercial y económico mediante el establecimiento de un lenguaje común en lo que se refiere al medio ambiente y promover planes de gestión ambiental estratégicos en la industria y el gobierno. Un SGA es un sistema de gestión que identifica políticas, procedimientos y recursos para cumplir y mantener un gerenciamiento ambiental efectivo, lo que conlleva evaluaciones rutinarias de impactos ambientales y el compromiso de cumplir con las leyes y regulaciones vigentes en el tema, así como también la oportunidad de continuar mejorando el comportamiento ambiental. ♣Características generales de las normas - Las normas ISO 14000 son estándares voluntarios y no tienen obligación legal. - Tratan mayormente sobre documentación de procesos e informes de control. - Han sido diseñadas para ayudar a organizaciones privadas y gubernamentales a establecer y evaluar objetivamente sus SGA1 . - Proporcionan, además, una guía para la certificación del sistema por una entidad externa acreditada. - No establecen objetivos ambientales cuantitativos ni límites en cuanto a emisión de contaminantes. No fijan metas para la prevención de la contaminación ni se involucran en el desempeño ambiental a nivel mundial, sino que establecen herramientas y sistemas enfocados a los procesos de producción de una empresa u otra organización, y de las externalidades que de ellos deriven al medio ambiente. - Los requerimientos de las normas son flexibles y, por lo tanto, pueden ser aplicadas a organizaciones de distinto tamaño y naturaleza.

♣La familia ISO 14000 La familia de estándares referidos a la gestión ambiental está constituida por las siguientes normas: - ISO 14000: Guía a la gerencia en los principios ambientales, sistemas y técnicas que se utilizan. - ISO 14001: Sistema de Gestión Ambiental. Especificaciones para el uso. - ISO 14010: Principios generales de Auditoría Ambiental. - ISO 14011: Directrices y procedimientos para las auditorías - ISO 14012: Guías de consulta para la protección ambiental. Criterios de calificación para los auditores ambientales. - ISO 14013/15: Guías de consulta para la revisión ambiental. Programas de revisión, intervención y gravámenes. - ISO 14020/23: Etiquetado ambiental - ISO 14024: Principios, prácticas y procedimientos de etiquetado ambiental - ISO 14031/32: Guías de consulta para la evaluación de funcionamiento ambiental - ISO 14040/4: Principios y prácticas generales del ciclo de vida del producto - ISO 14050: Glosario - ISO 14060: Guía para la inclusión de aspectos ambientales en los estándares de productos

ISO 14000 es un conjunto de varios estándares. La norma ISO 14001 describe los elementos necesarios de un SGA y define los requisitos para su puesta en marcha, de modo de garantizar la adecuada administración de los aspectos importantes e impactos significativos de la gestión ambiental, tales como las emisiones a la atmósfera, el volcado de efluentes, la contaminación del suelo, la generación de residuos y el uso de recursos naturales, entre otros (efectos ambientales que pueden ser controlados por la organización). La norma ISO 14004 ofrece directrices para el desarrollo e implementación de los principios del SGA y las técnicas de soporte, además presenta guías para su coordinación con otros sistemas gerenciales tales como la serie ISO 9000. El propósito de esta norma es que sea utilizado como una herramienta interna y no como un procedimiento de auditoría. ¬ ¿Por qué implementar un SGA según ISO 14001? La gestión medioambiental por ISO 14001 aporta beneficios en múltiples áreas de una organización, entre ellos: ayuda a prevenir impactos ambientales negativo; evita multas, sanciones, demandas y costos judiciales, al reducir los riesgos de incumplimiento de la normativa legal aplicable; facilita el cumplimiento de las obligaciones formales y materiales exigidas por la legislación medioambiental vigente; permiten optimizar inversiones y costos derivados de la implementación de medidas correctoras; facilita el acceso a las ayudas económicas de protección ambiental; reduce costos productivos al favorecer el control y el ahorro de las materias primas, la reducción del consumo de energía y de agua y la minimización de los recursos y desechos; mejora la relación o imagen frente a la comunidad.













ISO 14000 Y MEDIO AMBIENTE de Claudia Castro



LA PROFEPA (INDICES DE CALIDAD DEL MEDIO AMBIENTE)


l Informe consta de cuatro apartados que reseñan los resultados de la PROFEPA en cumplimiento de las atribuciones que tiene encomendadas y los logros relevantes. El primer punto, Resultados de la Gestión Institucional, destaca de manera general los resultados alcanzados en los programas y acciones que la Procuraduría realiza de manera consistente en ejercicio de sus atribuciones.
El segundo destaca la Coordinación Interinstitucional e Internacional a través del intercambio de experiencias y la atención de los compromisos en materia de instrumentos internacionales.
El tercer apartado da cuenta del Fortalecimiento Institucional mediante acuerdos, convenios comisiones internacionales y capacitación; así como la consolidación de la imagen de la Procuraduría y su posicionamiento mediante la campaña de comunicación social.
Por último, en el apartado de Retos se abordan los temas de Acciones colectivas y Proyección.

En este documento se informan las acciones y los resultados obtenidos, con base en los objetivos y metas establecidos en el Programa de Procuración de Justicia Ambiental 2014-2018, y su alineación al Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 (PND) y al Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2013-2018 (PROMARNAT).

El Informe de Actividades 2016 está compuesto por cuatro apartados:
En Resultados de la Gestión Institucional se presentan los logros alcanzados en los programas y acciones regulares que la Procuraduría realiza, los cuales se encuentran distribuidos en los rubros de denuncia popular; acciones de inspección, vigilancia y verificación (en materia de recursos naturales, industria y movimien­to transfronterizo); cumplimiento voluntario de la normatividad ambiental; justicia ambiental; recomendaciones emitidas y participación ciudadana.
En un segundo apartado, Operativos Estratégicos y Acciones Relevantes, se da seguimiento a los operativos permanentes que realiza la institución, ya sean de mediano plazo o para proteger especies y recursos que requieren atención en específico, asimismo el lector encontrará los casos que, por su importancia para la protección ambiental o por su impacto en la opinión pública, generaron gran interés por conocer, con mayor detalle la intervención de la Procuraduría.
En Cooperación Internacional se da cuenta del intercambio de experiencias con expertos internacionales, las acciones de cooperación para el fortalecimiento de la protección del ambiente en nuestro país y de estas se detallan aquellas que contribuyeron a capacitar y profesionalizar a los servidores públicos de la 
PROFEPA.
En el apartado intitulado Fortalecimiento Institucional se registran las acciones realizadas por la Procuraduría para fortalecer la coordinación interinstitucional, transparencia y acceso a la información. Asimismo, se reporta lo relativo al ejercicio de los recursos financieros, recursos materiales, equipamiento y capa­citación. Además se integran las actividades relacionadas con la coordinación de Delegaciones y lo referente a los resultados de comunicación social.

¿Qué son los indicadores de calidad?

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, la OCDE, la definición de indicador se corresponde con “un parámetro, o el valor resultante de un conjunto de parámetros, que ofrece información sobre un fenómeno, y que posee un significado más amplio que el estrictamente asociado a la configuración del parámetro”. Por otro lado, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) considera que un indicador es un “valor observado representativo de un fenómeno determinado. Por tanto, los indicadores ambientales sintetizan la información ambiental para reflejar el estado del medio ambiente.
Los indicadores ambientales son muy importantes como herramientas en los procesos de evaluación y de toma de decisiones políticas sobre los problemas ambientales. Deben cumplir las siguientes características: ser científicamente válidos, estar basado en un conocimiento completo del sistema descritos, ser representativos, ser sensibles a los cambios que se produzcan en el medio relacionado, estar basados en datos fiables, ser predictivos, ser comparables o presentar un buen equilibrio coste-efectividad, entre otras.

Clasificación de los indicadores ambientales

Según la ISO 14031:1999, los indicadores ambientales pueden clasificarse en dos grandes tipos: En primer lugar, indicadores de desempeño ambiental, operativo y de gestión – que proporcionan información sobre el desempeño ambiental de las operaciones de una organización- e indicadores de condición ambiental  -otorgan información sobre la condición local, regional, nacional o global del medio ambiente, así como también sobre la condición ambiental y las actividades, productos y servicios de una organización-. A continuación, te contamos cuáles son los indicadores que pueden abarcar toda la gama de peligros ambientales y poner en marcha las soluciones pertinentes a cada problema:
  • Disminución del suministro de agua en una región geográfica
  • Nivel de agua subterránea
  • Cantidad de agua utilizada por día.
  • Cantidad de agua utilizada por unidad de producción
  • Recursos invertidos en investigación de métodos para la reducción del consumo de agua.
  • Disminución de consumo en relación con inversión.
  • Calidad de aire.
  • Concentración de contaminante especifico en aire, agua, suelo.
  • Biodiversidad y número de especies en peligro.
  • Longevidad de los seres humanos en una determinada zona.
  • Densidad de población.
  • Tasa de nacimiento.
  • Niveles de contaminante en sangre.
  • Estudios epidemiológicos.
  • Cantidad o calidad de recursos naturales.
  • Concentración de contaminantes en los tejidos de organismos vivos.
  • Reducción de ozono atmosférico.

  6.5..Control democrático sobre la ciencia y la tecnología.

Este artículo argumenta que a pesar de una considerable superposición, la ciencia y la tecnología deben ser distinguidas. La investigación que procura comprender la naturaleza está controlada por la comunidad de investigadores. Esto la distingue de actividades orientadas a la producción de productos bajo el control de organizaciones tales como las corporaciones y las agencias gubernamentales. Incluso donde una y la misma actividad se preocupa tanto por la verdad como por la utilidad, ésta está controlada en los dos diferentes contextos. En el artículo, se sigue esta distinción a través de la historia de la ciencia y la sociedad durante la posguerra en Estados Unidos, por intermedio de una comparación directa de varios casos y sus implicancias, y a través de la discusión sobre la estructura paradójica de las relaciones entre tecnología y sociedad. Estas relaciones constituyen una "jerarquía entramada" porque los grupos sociales se forman alrededor de las mediaciones técnicas, las cuales a su vez median y transforman. Las políticas de ciencia y tecnología difieren en que la contribución de los grupos sociales al cambio científico es mucho menos directa que en el caso del cambio tecnológico.

 DISTINGUIENDO CIENCIA Y TECNOLOGÍA
Los teóricos posmodernos y muchos investigadores en estudios de ciencia y tecnología ya no creen que haya una distinción de principio entre ciencia y tecnología. Ciertamente los límites son mucho más vagos que en el pasado. Pero si concluimos que no podemos distinguirlos de ningún modo, ¿en qué se convierten las distinciones asociadas entre teoría y práctica, investigación y aplicación, trabajo académico y negocio, verdad y utilidad? ¿Debemos abandonarlas también?
La vieja distinción entre ciencia y tecnología y todas esas distinciones asociadas implican una jerarquía de valores. Ciencia, teoría, investigación, trabajo académico y verdad fueron consideradas más nobles que tecnología, práctica, aplicación, negocio y utilidad, de acuerdo con la antigua preferencia por la contemplación desinteresada sobre la actividad mundana. Esta jerarquía fundamenta la demanda por la completa autonomía de la ciencia. En 1948, Bridgman expresó esta indiferencia, como desde una "torre de marfil", cuando afirmó que "el supuesto del derecho de la sociedad de imponer una responsabilidad sobre el científico cuando él no lo desea obviamente implica aceptar el derecho del estúpido de aprovecharse del inteligente" (Bridgman, 1948, p. 70).
En la medida en que la distinción entre ciencia y tecnología se vuelve difusa, la jerarquía de valores que justificaba tal excesivo esnobismo pierde su fuerza persuasiva. Un cambio básico ha ocurrido en la relación entre ciencia y sociedad. Hay una apertura por parte de la ciencia a varias formas de control político y económico y, en algunos casos, lo que yo llamaría "intervención democrática" por miembros legos del público. ¿Pero qué es lo que esto significa exactamente? Ciertamente no significa eliminar el laboratorio, obligando al científico a trabajar con el público mirando por sobre sus hombros, ni que haya que basarse en el gobierno para las decisiones epistémicas. La democratización y la intervención política y económica en la ciencia es más modesta en sus objetivos por muchas razones. Pero la lucha por el control social de la tecnología difícilmente puede considerarse modesta. Se intensifica de modo constante y frecuentemente conduce a la intervención directa de los ciudadanos y los gobiernos en decisiones tecnológicas, e incluso en los criterios para la toma de decisión utilizados para seleccionar tecnologías.
La vieja jerarquía de valores ciertamente ha sido embrollada en los últimos años en la medida en que una mayor cantidad de trabajo científico se dirige directamente a la producción de bienes comercializables. Vivimos en una tierra chata de dos dimensiones y no en un universo de tres dimensiones con coordenadas verticales. Pero más allá de los cambios, precisamos de las viejas distinciones. Ellas corresponden a divisiones vitales estratégicas dentro del mundo de la política. La cuestión es ¿cómo podemos reconstruir la distinción entre ciencia y tecnología sin caer en un esquema valorativo pasado de moda? Esto es lo que voy a intentar aquí.

TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD
Dejé una ambigüedad en la historia anterior. Mis ejemplos incluyen un arma, un depósito de residuos tóxicos y una enfermedad. Los científicos están involucrados en todos ellos. Pero ¿es "ciencia" la palabra adecuada para describir sus actividades en los tres casos? Claramente, la construcción de una bomba involucra muchas habilidades industriales y se dirige directamente a la producción de un arma, no a una mejor comprensión de la naturaleza. Los otros casos son similares. Los químicos y microbiólogos estaban involucrados (y todavía lo están en el caso del SIDA). Pero sus actividades estaban organizadas por un aparato industrial elaborado para producir bienes, no para contribuir a nuestra comprensión de la naturaleza, a pesar que ellos efectivamente también lo hagan.
En mi opinión es un error concentrarse exclusivamente en la relación entre ciencia y sociedad al discutir casos como estos. Ellos pueden muy bien ser ejemplos de tecnociencia, y el papel del envolvimiento lego en la producción de conocimiento es verdaderamente notable, pero lo que está más claramente en cuestión es su rasgo tecnológico. Como hemos visto, la tecnología es un campo de actividad en sí mismo. La ecuación que la ve como una mera aplicación de la ciencia no le hace justicia. Las organizaciones industriales intervienen entre el trabajo de los científicos y el mundo cotidiano en que sus productos son usados. Tales organizaciones son mediadoras independientes con sus propias lógicas y procesos. Ignorar su papel es perder de vista algunos de los más significativos problemas de la relación en que estamos interesados.
Hay además un problema político en concentrarse exclusivamente en el aspecto científico de tales casos tecnológicos. Tal abordaje tiende a colocar el énfasis en el aspecto cognitivo de la relación entre ciencia y tecnología. Pero cuando la ciencia deja el laboratorio y entra en la sociedad como tecnología, debe servir a muchos otros intereses además del interés por el conocimiento. Mientras la ciencia tiene considerable autonomía en la toma de decisiones cognitivas, la creación técnica está mucho menos protegida de la intervención no profesional. En campos que se describen adecuadamente como tecnociencias, la situación se complica por la ambigüedad de varias actividades incluidas en la investigación y la comercialización.
Cuando los actores buscan más autonomía, ellos afirman estar haciendo ciencia; cuando buscan apoyo financiero afirman estar haciendo tecnología. Jessika Kammen describe un caso interesante donde investigadores trabajando en una vacuna anticonceptiva intentaron deslindar todas las dificultades en "tecnologías" complementarias, reservándose el título de "ciencia" para su trabajo. Tal distinción les permitió continuar procurando la vacuna sin preocuparse por los obstáculos prácticos de su desarrollo concreto (cf. Kammen, 2003). Aquí las distinciones que estamos utilizando se tornan recursos políticos, pero esto no debe impedirnos ver lo que realmente está en juego, es decir, el bienestar de millones de mujeres y sus familias.

La ciencia y la tecnología han terminado por transformar numerosos asuntos de las sociedades contemporáneas. Son innegables los beneficios que de tal transformación se obtienen, pero también son numerosos los riesgos que han surgido de tan vertiginoso desarrollo. Esta doble condición, obliga a que la ciencia y la tecnología deban ser vistas con una actitud más crítica, ya que no siempre son los mismos impactos los que se presentan en el mundo "desarrollado" que en los países del sur.
Se les atribuye a la ciencia y a la tecnología grandes efectos sobre la sociedad, en particular en el campo de las tecnologías de la producción y de la información, y en el de la biotecnología. Algunos críticos consideran que estos desarrollos han contribuido a que los países, regiones y grupos sociales más ricos, se hubieran vuelto más ricos, es decir, que la brecha entre ricos y pobres que se pensaba podía disminuir en los años 70, habría aumentado. La ciencia y la tecnología que se ha hecho en estos países parecen no haber contribuido suficientemente para contrarrestar el aumento, en más de mil millones de personas pobres en el mundo, o los más de mil millones de personas sin agua potable y adecuado saneamiento, o los millones de personas sin techo, etc. Africa y América Latina, en la década de los ochenta fueron testigos de la detención e incluso de la involución de los logros alcanzados en cuanto a nivel de vida. Es como si la ciencia y la tecnología favorecieran los intereses de los grupos sociales y países más fuertes, poderosos y ricos del mundo (Petrella, 1.994). Algunos hechos señalan esta tendencia, por ejemplo, se da prioridad a las áreas de Investigación y Desarrollo (I+D) destinadas a desarrollar productos que satisfacen las necesidades ya casi saturadas de una pequeña minoría de países desarrollados, como el caso del 90% del gasto en I+D para la industria farmacéutica, el cual se destina al tratamiento de las enfermedades de la vejez de la población de las ciudades y regiones más ricas del mundo. Otro ejemplo lo constituye el acelerar el proceso de sustitución de importaciones de los países pobres y en desarrollo, por los productos producidos en los países desarrollados, como sucede con los materiales compuestos que reemplazan las materias primas tradicionales con ayuda de la biotecnología (Petrella, ibid).
Pero sabemos que la ciencia y la tecnología solo juegan un papel en estos aspectos y que se requiere un reajuste más profundo de índole, social, político y económico. Sin embargo, sabemos también que si la ciencia y la tecnología no tienen una orientación más sensible frente a estos problemas, continuarán contribuyendo significativamente a aumentar la desigualdad global.




¿Qué es Ciencia Tecnología y Sociedad?

Ciencia, Tecnología y Sociedad, CTS, corresponde al nombre que se le ha venido dando a una línea de trabajo académico e investigativo, que tiene por objeto preguntarse por la naturaleza social del conocimiento científico-tecnológico y sus incidencias en los diferentes ámbitos económicos, sociales, ambientales y culturales de las sociedades occidentales (principalmente). A los estudios CTS, también se le conocen como estudios sociales de la ciencia y la tecnología.
Sus orígenes se remontan a la década de los años 60, con la movilización social por los problemas asociados al desarrollo tecnológico. La preocupación por la ciencia y la tecnología se venía manifestando desde la segunda guerra mundial, aquella que dejó más de cuarenta millones de muertos, con la posición de varios físicos que cuestionaron e incluso abandonaron sus experimentaciones en el campo de la energía nuclear, decepcionados por la forma como sus trabajos de investigación habían sido utilizados en la producción de la bomba atómica. Estos científicos buscaron otras ciencias, como la Biología, para trabajar desde allí por un conocimiento que contribuyera a la vida y no a la destrucción de la misma(2). La ciencia, sinónimo de razón y de verdad, de progreso de la humanidad, parecía señalar el límite de su utilización a través de la creación de la bomba atómica.
La preocupación por el desarrollo tecnocientífico creció y se multiplicó en la década de los años sesenta, bajo el escenario de la tensión internacional por la carrera armamentista y bajo el creciente deterioro del medio ambiente (Waks y Rostum, 1.990). Se hizo cada vez más evidente una sensación de temor y frustración generalizados, cuya fuente de origen parecían estar ligados a la ansiedad sobre el desarrollo científico-tecnológico. En este contexto, se iniciaron diferentes propuestas sobre los valores de la civilización industrial. Por un lado, se propugnaba por un cierto rechazo al desarrollo tecnológico, cuyas expresiones radicales estuvieron en las manifestaciones estudiantiles de los años sesenta y comienzos de los setenta, tanto en Europa como en Norteamérica, dirigidos principalmente contra la guerra del Vietnam; el uso del napalm se convirtió en el símbolo de los excesos de la civilización científica-tecnológica de aquella época(3). A ello se sumaron las denuncias sobre catástrofes relacionadas con la tecnología, como los primeros accidentes nucleares y los envenenamientos farmacéuticos. La preocupación por el tema ambiental ha estado íntimamente relacionada con el desarrollo científico-tecnológico y en particular con la concepción de este desarrollo.
Esta protesta social, de la que salió el movimiento ambientalista y el hipismo, fue canalizada en los espacios académicos de las universidades, tanto norteamericanas como europeas, incluso latinoamericanas -tal como se desprende, por ejemplo, de los trabajos de Jorge Sabato y Amilcar Herrera, al sur del continente, en la óptica por buscar un espacio de desarrollo tecnológico más adecuado para los países latinoamericanos (Vacarezza, 1.998)-. CTS pasó de la movilización social a la preocupación académica, sin perder su capacidad crítica.
En conclusión, de una postura antitecnológica y antiestablecimiento presente en la década de los sesenta, se derivó hacia una actitud más positiva que pretendió dilucidar qué valores culturales subyacen detrás del logro tecnológico (Cutcliffe, 1.990).
Si el siglo veinte es el de la ciencia, también lo es para la democracia que ha librado una de las más importantes batallas durante la década del 60, en la extensión de los derechos civiles frente a las amenazas relacionadas con el desarrollo científico-tecnológico (Sánchez Ron, 2.000). Es en este contexto donde surgen los estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad.


VII. HACIA UNA EVALUACIÓN CONSTRUCTIVA DE TECNOLOGÍAS

 7.1..Nuevos modelos constructivistas.

El constructivismo, en su dimensión pedagógica, concibe el aprendizaje como resultado de un proceso de construcción personal-colectiva de los nuevos conocimientos, actitudes y vida, a partir de los ya existentes y en cooperación con los compañeros y el facilitador. En ese sentido se opone al aprendizaje receptivo o pasivo que considera a la persona y los grupos como pizarras en blanco o bóvedas, donde la principal función de la enseñanza es vaciar o depositar conocimientos.

A esta manera de entender el aprendizaje, se suma todo un conjunto de propuestas que han contribuido a la formulación de una metodología constructivista. Entre dichas propuestas vale la pena mencionar:

• La teoría del aprendizaje significativo: el aprendizaje tiene que ser lo más significativo posible; es decir, que la persona-colectivo que aprende tiene que atribuir un sentido, significado o importancia relevante a los contenidos nuevos, y esto ocurre únicamente cuando los contenidos y conceptos de vida, objetos de aprendizaje puedan relacionarse con los contenidos previos del grupo educando, están adaptados a su etapa de desarrollo y en su proceso de enseñanza-aprendizaje son adecuados a las estrategias, ritmos o estilos de la persona o colectivo.

• Aprendizaje por descubrimiento: no hay forma única de resolver los problemas. Antes de plantear a los participantes soluciones, los facilitadores deben explorar con ellos diferentes maneras de enfrentar el mismo problema; pues no es pertinente enseñar cosas acabadas, sino los métodos para descubrirlas.

• Las zonas de desarrollo: un nuevo aprendizaje debe suponer cierto esfuerzo para que realmente implique un cambio de una zona de desarrollo real, a una zona de desarrollo próximo, pero no con un esfuerzo tan grande (por falta de conocimientos previos, por ejemplo) que el nuevo contenido quede situado fuera de la zona a la que tiene acceso potencialmente la persona o el grupo.

• El aprendizaje centrado en la persona-colectivo: la persona-colectivo interviene en el proceso de aprendizaje con todas sus capacidades, emociones, habilidades, sentimientos y motivaciones; por lo tanto, los contenidos del proceso pedagógico no deben limitarse sólo al aprendizaje de hechos y conceptos (contenido conceptual), sino que es necesario atender en la misma medida a los procedimientos (contenido procedimental), las actitudes, los valores y las normas (contenido actitudinal), si se quiere una adaptación activa de la persona o grupos a nuevas situaciones sociales. Así mismo, hay que considerar sus propios estilos, ritmos y estrategias de aprendizaje.

• Aprender imitando modelos: este enfoque resulta especialmente importante para la enseñanza aprendizaje de contenidos actitudinales, lo cual es una debilidad en la mayoría de propuestas. De acuerdo con ella, la persona-colectivo desarrolla una llamada capacidad vicaria, la cual le permite el aprendizaje por observación, mediante la imitación, por lo general inconsciente, de las conductas y actitudes de personas que se convierten en modelos, cuyos patrones de comportamiento son aprendidos en un proceso de aprendizaje de tres fases: atención, retención y reproducción. Con relación a ello, lo más importante es que con la práctica las personas-colectivos aprendan los contenidos guías, las generalizaciones más que ejemplos específicos.

• La metodología activa: siguiendo a Moisés Huerta2, un método es activo cuando genera en la persona-colectivo una acción que resulta de su propio interés, necesidad o curiosidad. El facilitador es en ese sentido, quien debe propiciar dicho interés planificando situaciones de aprendizaje estimulantes, si descuidar que los métodos son el medio y no el fin. La metodología activa se debe entender como la manera de enseñar que facilita la implicación y la motivación”.






Las nuevas tecnologías de la comunicación Las nuevas tecnologías se refieren a los desarrollos tecnológicos recientes. El resultado del contacto de las personas con estos nuevos avances es el de expandir la capacidad de crear, compartir y dominar el conocimiento. Son un factor principal en el desarrollo de la actual economía global y en la producción de cambios rápidos en la sociedad. En las últimas décadas, las nuevas herramientas de las TIC han cambiado fundamentalmente el procedimiento en el cual las personas se comunican y realizan negocios. Han provocado transformaciones significantes en la industria, agricultura, medicina, administración, ingeniería, educación y otras muchas áreas. Los roles más importantes en la educación han sido la transformación en tres aspectos que ha sufrido el proceso de la enseñanza: 1) su naturaleza; 2) el lugar y la forma donde se realiza; 3) el papel a desempe- ñar por los estudiantes y los profesores en tal proceso. La Web 2.0, forma parte de las nuevas tecnologías. Tim O’Reilly, creador de este concepto, la define como: «la red como plataforma, que abarca todos los aparatos de conexión; las aplicaciones de la Web 2.0 son aquellas que hacen el mayor uso de las ventajas intrínsecas de esa plataforma: entregando software como un servicio continuamente actualizado, que mejora cuantas más personas lo utilicen, consumiendo y reutilizando datos de múltiples fuentes, incluyendo usuarios individuales, mientras proporcionan sus propios datos y servicios de una manera que permite que otros la vuelvan a combinar, estableciendo un efecto de red a través de una “arquitectura de participación”, y partiendo más allá de la pagina metáfora de la Web 1.0 para suministrar a los usuarios una experiencia fructífera» (O’Reilly, 2005).

 El modelo constructiva con las nuevas tecnologías en el proceso de aprendizaje En los últimos diez años, muchos investigadores han explorado el papel que puede desempeñar la tecnología en el aprendizaje constructivista, demostrando que los ordenadores proporcionan un apropiado medio creativo para que los estudiantes se expresen y demuestren que han adquirido nuevos conocimientos. Los proyectos de colaboración en lí- nea y publicaciones web también han demostrado ser una manera nueva y emocionante para que los profesores comprometan a sus estudiantes en el proceso de aprendizaje. Algunas investigaciones han demostrado que los profesores constructivistas, a diferencia de los profesores tradicionales, fomentan entre sus alumnos el uso del ordenador para realizar actividades escolares. En contraste, los profesores tradicionales promueven, como sistema de aprendizaje, situarse frente a la clase a impartir la lección, limitando a que los alumnos tengan la oportunidad de pensar libremente y usar su creatividad, al mismo tiempo que tampoco promueven el uso de la tecnología en clase. Esta investigación también expone que esta relación (constructivismo/ ordenador) es ideal, probablemente debido al hecho de que la tecnología proporciona al estudiante un acceso ilimitado a la información que necesita para investigar y examinar sus vidas. 

El constructivismo difiere con otros puntos de vista, en los que el aprendizaje se forja a través del paso de información entre personas (maestro-alumno), en este caso construir no es lo importante, sino recibir. En el constructivismo el aprendizaje es activo, no pasivo. Una suposición básica es que las personas aprenden cuándo pueden controlar su aprendizaje y están al corriente del control que poseen. Esta teoría es del aprendizaje, no una descripción de cómo enseñar. Los alumnos construyen conocimientos por sí mismos. Cada uno individualmente construye significados a medida que va aprendiendo. Las personas no entienden, ni utilizan de manera inmediata la información que se les proporciona. En cambio, el individuo siente la necesidad de «construir» su propio conocimiento. El conocimiento se construye a través de la experiencia. La experiencia conduce a la creación de esquemas. Los esquemas son modelos mentales que almacenamos en nuestras mentes. Estos esquemas van cambiando, agrandándose y volviéndose más sofisticados a través de dos procesos complementarios: la asimilación y el alojamiento ( J. Piaget, 1955). El constructivismo social tiene como premisa que cada función en el desarrollo cultural de las personas aparece doblemente: primero a nivel social, y más tarde a nivel individual; al inicio, entre un grupo de personas (interpsicológico) y luego dentro de sí mismo (intrapsicológico). Esto se aplica tanto en la atención voluntaria, como en la memoria lógica y en la formación de los conceptos. Todas las funciones superiores se originan con la relación actual entre los individuos (Vygotsky, 1978).

 7.2..Análisis factuales de la tecnología.
Las ciencias factuales ayudan a perfeccionar la naturaleza a través de las ciencias naturales y las ciencias sociales. El objeto de estudio de las ciencias fácticas son los hechos, que se representan por medio de palabras y se comprueban en la práctica.
La ciencia fáctica emplea el método experimental concebido en un sentido amplio. El método que es utilizado por la ciencia fáctica consiste en el test empírico de conclusiones particulares extraídas de hipótesis generales.
De la imagen heredada de la ciencia a la revolución historicista Durante buena parte de este siglo la imagen académica de la ciencia vino impuesta por el programa filosófico que desde los años 20 elaboró el Círculo de Viena (Moritz Schlick, Rudolf Carnap, Otto Neurath, etc.), centrado en establecer los criterios demarcadores que permitirían distinguir la ciencia de otras formas de conocimiento. Se pretendía elaborar un programa neopositivista consistente en la constitución de una ciencia unificada (formalizada y axiomatizada) recurriendo a las herramientas del análisis lógico-formal (Kurt Gödel, Alfred N. Whitehead, Bertrand Russell), que conduciría al abandono total de la metafísica (siguiendo las ideas del Wittgenstein del Tractatus) y al rechazo (como carente de sentido) de todo lenguaje no dotado del marchamo de "científico". Pronto se presentaron problemas en el núcleo de esta doctrina (la teoría de la verdad como estricta correspondencia entre los hechos de observación y las proposiciones sobre ellos conoció varias elaboraciones), que condujeron al debate sobre la relación entre el lenguaje y la realidad, pero que no quedaron resueltos al producirse la diáspora del Círculo en la época nazi. A pesar de la liberalización traída por Karl Popper, sustituyendo el criterio de verificación por el de falsación, y su reconocimiento de que no disponemos de un criterio de verdad, su epistemología sigue bebiendo de la tradición de raigambre positivista, centrada en el contexto de justificación (la base lógica para justificar nuestro conocimiento), descuidando como irrelevante el contexto de descubrimiento (las circunstancias sociales y culturales que inciden en la generación de dicho conocimiento). Esta imagen de la ciencia (conocida a menudo como concepción heredada), imperante hasta los años 60 se puede caracterizar por los siguientes rasgos: a) la ciencia es el modo de conocimiento que describe la realidad del mundo (siendo acumulativa y progresiva); b) la ciencia es nítidamente separable de otras formas de conocimiento (que en el programa neopositivista se estiman residuos metafísicos o veleidades poéticas); c) las teorías científicas tienen estructura deductiva, y pueden distinguirse de los datos de observación; d) la ciencia es unitaria, y todas las ramas podrán ser reducidas a la física; e) la ciencia es neutra, está libre de valores. Las filosofías clásicas de la ciencia, (tanto en su versión verificacionista, como en la falsacionista) entraron en estancamiento y quiebra ya al comienzo de la década de 1950, en buena parte debido a la imposibilidad de aplicar sus rígidos aparatos formales a grandes sectores de disciplinas científicas reales. Como dice Juan Vázquez (1988), se había creado una ciencia ideal "que ellos mismos forjaron a imagen y semejanza de sus más nobles deseos lógico-formales". En los años 60, autores como Kuhn, Feyerabend, Toulmin o Hanson, con atención a la historia, inauguraron un nuevo enfoque, con un mayor énfasis en la dinámica de la ciencia y en el contexto de descubrimiento. Había que olvidarse de intentar atrapar "esa cosa llamada ciencia" (título de un libro de Chalmers) en los moldes del análisis lógico, y en cambio recurrir a consideraciones históricas e incluso evolutivas. Otros de los mitos de la concepción heredada de la ciencia que iban a caer eran la imagen de un desarrollo lineal y acumulativo de progreso de los conocimientos, y la separación entre ciencia pura y ciencia aplicada o tecnología, estando la primera a salvo de enjuiciamiento moral, mientras la segunda podría hacerse acreedora de tales juicios en función de su buena o mala aplicación.



Algunas críticas al constructivismo social de la tecnología: el interés por la evaluación de las tecnologías La tradición constructivista de la tecnología ha recibido críticas desde sectores adscritos a tradiciones más pragmáticas y preocupadas con las consecuencias del desarrollo tecnológico, que la han acusado de un casi total descuido de las consecuencias sociales de la elección técnica. Igualmente se ha criticado la concepción de actores o grupos sociales relevantes, ya que no queda claro quién dice o decide qué grupos o intereses son los relevantes. Hay una preocupación por los sin voz, pero que se verán afectados por los resultados del cambio técnico. Es importante dar cuenta de las decisiones que se adoptan y cómo se adoptan, pero también del "programa oculto" que influye en tales decisiones, y que nunca se hace explícito. Se trataría de desvelar intereses y procesos sociales más profundos que pueden estar en la base de las elecciones sociales de la tecnología. Finalmente, se critica el aparente desdén hacia todo lo que suene a postura evaluativa, sea de tipo moral o político, que podrían servir para juzgar las posibilidades que ofrecen las tecnologías desde el punto de vista del bienestar y desarrollo de la humanidad. La "escuela" americana de críticos culturales, tradicionalmente preocupada con los aspectos valorativos de la tecnología, su atención a posibles impactos y su interés por la renovación educativa ha incidido especialmente en la posibilidad de evaluar y controlar el desarrollo tecnocientífico. Autores como Langdon Winner resaltan el hecho de que la tecnología modifica la imagen que tenemos de nosotros como individuos y el papel de la sociedad de modos sutiles y frecuentemente inadvertidos. Para Winner, al aceptar acríticamente una tecnología estamos firmando un contrato social implícito cuyas condiciones sólo advertimos a menudo mucho después de su firma. Este "sonambulismo tecnológico" permite que se vayan remodelando las condiciones de vida humanas de modos no deseados y con consecuencias negativas para amplias capas de la población y para el futuro del planeta. Lo que aparentemente son elecciones instrumentales (elección de técnicas) se revela en realidad como opciones hacia formas de vida social y política que van construyendo la sociedad y configurando a las personas, pero sin que se plantee un momento valorativo y reflexivo que introduzca cuestiones sobre las posibilidades de crecimiento de la libertad humana, de la creatividad o de otros valores. Para Arnold Pacey, la definición de Tecnología debe abarcar no sólo su aspecto material (técnicas en cuanto a artefactos), sino que debe incluir los aspectos organizativos (actividad económica e industrial, actividad profesional, usuarios y consumidores) y los culturales (objetivos y valores afectados por la tecnología y los que deberían ser respetados por ella). Otro influyente crítico cultural americano es Carl Mitchan, que ha elaborado una filosofía de la tecnología que bebe en buena parte de Jacques Ellul, y que reclama el primado de la filosofía y las humanidades para rescatar valores humanos y sociales frente al rodillo tecnológico. El pragmatista Paul Durbin (que se apoya ampliamente en John Dewey) reclama un activismo social en el que los propios científicos tendrían un papel central para ocuparse de los problemas sociales suscitados por su trabajo.










  7.3..Factores sociales, éticos y políticos.


Entre los principales aspectos éticos, sociales y políticos propiciados por los sistemas de información se encuentran las siguientes dimensiones morales:
  • Derechos y obligaciones de información.
  • Derechos de propiedad.
  • Responsabilidad y control.
  • Calidad del sistema.
  • Calidad de vida.
La tecnología de la información ha intensificado las preocupaciones éticas, ha sometido a tensión a los órdenes sociales y ha vuelto obsoletas o severamente invalidas las leyes existentes. Hay cuatro componentes tendencias tecnológicas responsables de estas tensiones éticas.
Los adelantos de la técnica de almacenamiento de datos y la rápida caída de los costos de almacenamiento han sido los responsables de que las organizaciones privadas y públicas hayan multiplicado las bases de datos de individuos empleados y clientes potenciales. Estos adelantos en el almacenamiento de datos han facilitado la infracción rutinaria de la privacidad individual a un bajo costo. Los sistemas de almacenamiento de datos masivos ya son tan baratos que las empresas regionales e incluso locales los pueden utilizar para identificar a los clientes.
La tercera tendencia tecnología son los avances en la técnica de análisis de grandes concentraciones de datos, que acentúan las preocupaciones éticas por que permiten que las compañías averigüen mucha información personal detallada de los individuos. Compañías fabricantes de artículos compran información importantísima a estas fuentes para enfocar con más precisión sus campañas de Marketing, describen como las compañías pueden analizar grande concentraciones de datos desde múltiples fuentes para identificar rápidamente los patrones de compra de los clientes y sugerir respuestas individuales. Al uso de computadoras para combinar datos desde múltiples fuentes y crear expedientes electrónicos de información detallada sobre individuos se le denomina perfil. Por ejemplo cientos de sitios Web autorizan a Double Clic, un agente de publicidad en Internet, rastrear las actividades de sus visitantes a cambio de obtener ingresos de los anuncios basados en la información.
Una nueva tecnología de análisis de datos, denominada descubrimiento de relaciones no evidentes, ha dado tanto al sector gubernamental como al privado capacidades más poderosas para crear perfiles, puede captar información sobre personas desde fuentes muy distintas. Por ultimo los avances en la conectividad de redes, entre ellos Internet prometen reducir en gran medida los costos de trasladar y acceder a enormes cantidades de datos, así como abrir la posibilidad de extraer grandes concentraciones de datos de manera remota utilizando pequeñas computadoras de escritorio, permitiendo una invasión de la privacidad a una escala y precisión ahora inimaginable.
La ética es una preocupación de los humanos con libre albedrío, la ética tiene que ver con la elección individual, cuando se enfrentan vías de acción alternativas.
  • Responsabilidad Personal: aceptación de los posibles costos, deberes y obligaciones de las decisiones tomadas por alguien.
  • Responsabilidad Formal: mecanismo para evaluar la responsabilidad pro las decisiones tomadas y las acciones realizadas.
  • Responsabilidad legal: existencia de leyes que permiten que los individuos se recuperen de los daños ocasionados por otros actores, sistemas u organizaciones.
  • Proceso Justo: Proceso en el que las leyes se conocen y entienden y en el que además, existe la capacidad de apelar a las autoridades más altas para asegurarse de que las leyes se apliquen correctamente.









  • Regla ética nada es Gratis:
Suposición de que todos los objetos tangibles intangibles son propiedad de alguien más o menos que haya una declaración específica que indica lo contrario y de que el autor desea una compensación por este trabajo.
En cada dimensión se identifican los niveles de análisis éticos, sociales y políticos y se dan ejemplos del mundo real para ilustrar los valores implicados, los interesados y las opciones elegidas.
  • La Privacidad: es el derecho de los individuos a que se les deje solos, sin vigilancia o interferencia por parte de los demás individuos u organizaciones, incluyendo al gobierno.
  • Practicas Honestas de Información (FIP): conjunto de principios propuestos por primera vez en 1973, que rigen la recolección y el uso de información acerca de los individuos y que constituye la base de la mayoría de las leyes estadounidenses y europeas sobre la privacidad.
Directiva Europea sobre la Protección de Datos:
En Europa la protección de la privacidad es mucho más estricta que en los Estados Unidos. A diferencia de Estados Unidos, los países europeos no permiten que las empresas utilicen la información de identificación personal sin el consentimiento previo de los clientes. El 25 de octubre del 1998 entro en vigor la Directiva sobre la protección de datos de la comisión europea. Que amplia la protección de la privacidad en las naciones de la unión europea.
Retos de Internet a la Privacidad:
La tecnología de Internet ha planteado nuevos retos a la protección de la privacidad individual. La información enviada a través de esta vasta red de redes puede pasar a través de muchos y diferentes sistemas de cómputos antes de arribar a su destino final, cada uno de estos sistemas tiene la capacidad de vigilar, capturar y almacenar las comunicaciones que pasan a través de ellos.
Es posible registrar muchas actividades en línea, incluyendo a que grupos de noticias en línea o archivo a tenido acceso una persona que sitio y pagina web ha visitado y que artículos ha inspeccionado a comprado a través de la web, gran parte de esta vigilancia y seguimiento de los visitantes al sitio ocurre en segundos plano sin el conocimiento del visitante.
Los sitios web pueden conocer la identidad de sus visitantes si estos se registran voluntariamente en el sitio para comprar un producto o servicio o para obtener un servicio gratuito, como una información. Los sitios web también pueden capturar información sobre los visitantes sin su conocimiento valiéndose de la tecnología de las cookies. Estos son archivos diminutos depositados en el disco duro de una computadora, cuando un usuario visita ciertos sitios web.
  • Opción de Exclusión: modo de consentimiento informado que permite la recolección de información personal hasta que el consumidor solicita específicamente que no se recolecten los datos.
  • Opción de aceptación: modelo de consentimiento informado que prohíbe a una organización recolectar cualquier información personal a no ser que el individuo acepte específicamente la recolección y uso de la información.
  • Soluciones técnicas: además de la legislación, se están desarrollando nuevas tecnologías para proteger la privacidad de usuarios durante las interacciones con los sitios web. Muchas de estas herramientas se utilizan para encriptar el correo electrónico, para que las actividades del correo electrónico o la navegación en la Web aparenten ser anónimas, o para impedir que las computadoras de los usuarios acepten cookies.


CALIDAD DE VIDA, EQUIDAD, ACCESO Y LÍMITES

Los costos sociales negativos de introducir tecnologías y sistemas de información están empezando a crecer junto con el poder de la tecnología. Muchas de estas consecuencias sociales negativas no son infracciones a los derechos individuales ni crímenes contra la propiedad. No obstante estas consecuencias negativas pueden ser sumamente dañinas contra los individuos, las sociedades y las instituciones políticas. Aun cuando las computadoras y la tecnología de la información pueden destruir potencialmente elementos culturales y sociales valiosos también brindan beneficios.
Dependencia y Vulnerabilidad:
Actualmente, nuestros negocios, gobiernos, escuelas y asociaciones privadas como las iglesias, son increíblemente dependientes de los sistemas de información y por consiguiente, altamente vulnerables si estos sistemas fallaran.
Con sistemas ahora tan ambiguos como el sistema telefónico es sorprendente recordar que no hay fuerzas normativas o estándares establecidos como los que rigen al teléfono, la electricidadla radio la televisión u otras tecnologías de servicios públicos. La ausencia de estándares y las criticas de algunas aplicaciones de sistemas probablemente requieran estándares nacionales y quizás supervisión normativa.
Delito y Abuso Informático:
En al era industrial muchas nuevas tecnologías han generado nuevas oportunidades de cometer delitos. Las tecnologías incluyendo a las computadoras, generan nuevos artículos que robar nuevas formas de probarlos y nuevas maneras de dañar a los demás. El delito informático es la ejecución de actos ilegales mediante el uso de una computadora o contra un sistema de cómputos. Las computadoras o los sistemas de cómputos pueden ser el objeto del delito.
  • El abuso informático: es la ejecución de actos que implican una computadora, que tal vez no sean ilegales pero que se consideran inmorales. Nadie conoce la magnitud del problema del delito informático, cuantos sistemas están invadidos, cuanta gente esta involucrada en la practica, y el monto total del daño económico, pero se estima que el costo rebasa los mil millones de dólares solamente en los Estados Unidos. Muchas compañías se rehúsan a reportar los delitos informáticos más dañinos económicamente hablando son la introducción de virus.
Los virus de computadoras han crecido exponencialmente durante la última década. Se han documentado más de 20,000 virus, muchos de los cuales han causado enormes pérdidas por los datos perdidos o las computadoras utilizadas. A pesar de que muchas empresas emplean software antivirus, la proliferación de redes de computadoras aumentara la probabilidad de las infecciones.
  • Perdida del Puesto por Tecnología y Reingeniería Paulatina: En la comunidad de los sistemas de información se suelen ensalzar la reingeniería del trabajo, como uno de los mayores beneficios de la nueva tecnología de la información lo que con frecuencia no se tiene en cuenta es que el rediseño de los procesos de negocios podría llegar a ser la causa de que millones de gerentes del nivel medio y oficinistas pierdan su trabajo.
  • Equidad y Acceso: Incremento de las diferencias raciales y clases sociales: Aun no hay repuesta bien fundamentada para estas preguntas por que el impacto de la tecnología de sistemas sobre varios grupos de la sociedad no se han estudiado plenamente. Lo que si se sabe es que la información, el conocimiento, las computadoras y el acceso a estos recurso a través de las instituciones educativas y bibliotecas publicas no esta distribuido equitativamente entre los extractos étnicos y las clases sociales, como muchos otros recursos de información. Varios estudios han encontrado que es menos posible que ciertas etnias y grupos de ingresos en Estados Unidos tengan una computadora o acceso a Internet aun cuando la posesión de computadoras y el acceso a Internet se ha elevado en los últimos cinco años.
  • Riesgos para la salud: RSI, CVS y Tecnoestrés: la mas importante enfermedad ocupacional es el daño por estrés repetitivo RSI por sus siglas en ingles, se representa cuando los grupos musculares se fuerzan mediante acciones repetitivas con frecuencia por cargas de alto impacto, como es el tenis, o decena de miles de repeticiones de carga de bajo impacto como trabajar en el teclado de una computadora.
  • Síndrome de Visión de Computadoras: condición de tensión en los ojos relacionada con el uso de al pantalla; los síntomas incluyen dolores de cabeza, visión borrosa y resequedad e irritación de los ojos.











Aspectos Eticos Sociales y Politicos de angel estrada




 7.4..Coexistencia de dominios tecnocientíficos con dominios sociotécnicos.



El enfoque tradicional de la evaluación de tecnologías y su crisis La ciencia y la tecnología se han convertido en recursos estratégicos políticos y económicos tanto para los Estados como para las industrias. Pero aunque los ciudadanos son conscientes de las ventajas que a su bienestar puede aportar el desarrollo tecnocientífico, hay igualmente (sobre todo desde finales de los años 60) una conciencia acentuada de que el cambio tecnológico está en la base de muchos de los problemas ambientales y sociales. En respuesta a este dilema, muchos países han buscado una solución mediante un enfoque consistente en separar las actividades de promoción de la innovación técnica respecto de las de control y regulación. La creación en 1972 de la Oficina de Evaluación Tecnológica (OTA), con labores de asesoría al Congreso de los EEUU, marca el inicio "oficial" de esta tendencia, que fue adoptada más tarde por otros países. Sin embargo, su objetivo de suministrar alertas tempranas y perspectivas de futuros impactos sirvió sólo para corregir en todo caso ciertos desajustes una vez que la tecnología se implantaba. Además, se ha denunciado su "retórica tecnocrática" al servicio de intereses políticos y económicos. La consecuencia ha sido la mera legitimación a posteriori de las tecnologías introducidas, sin posibilidades de influir en su configuración y aplicación. Para muchos, este paradigma evaluativo ha llegado, pues, a su límite, y hay que pasar a enfoques en los que se tenga en cuenta la dinámica de la tecnología en la sociedad, considerando que sus efectos sociales no dependen sólo de factores técnicos, sino de la forma en que los impactos son percibidos o evitados por diversos actores sociales. Igualmente se ha visto la necesidad de abrir la "caja negra" del enfoque economicista: los juicios de valor ocultos bajo la preeminencia fáctica de la búsqueda de mayores rendimientos o la excelencia técnica. Una de las claves para explicar el agotamiento del modelo tradicional de evaluación de riesgos es la constatación de que dicha evaluación es igualmente una construcción social, que depende de persuasión, negociación y pugna entre distintos actores sociales, y desde luego algo muy alejado de la imagen clásica de racionalidad objetiva. Para Kristin ShraderFrechette las evaluaciones de riesgo habituales son sospechosas y engañosas, escondiéndose en ellas falacias y presuposiciones (como las que subyacen en el análisis de costes/beneficios), así como juicios de valor. Ha realizado detallados estudios que muestran cómo ante la incapacidad de acuerdo entre distintos tipos de técnicos, el conflicto se cierra porque la agencia evaluadora selecciona sólo la información que apoya los intereses que se pretende favorecer. Los científicos también derivan sus análisis "objetivos" de riesgos a partir de modelos sociales implícitos, que nunca se someten a debate. Hay que introducir el nivel de objetivos éticos y sociales en la justificación de las tecnologías, lo que permite defender la creación de mecanismos democráticos de participación pública en la evaluación y política de la ciencia y la tecnología (apoyándose esta autora para ello en el neo-contractualismo de John Rawls).

Tecnociencia Los procedimientos mecánicos ingenieriles dirigidos a la invención y control de artefactos se transfieren a otros ámbitos de la producción del saber. A partir del siglo XVII, la experimentación sistemática unida a la conceptualización y sistematización teóricas y al tratamiento metrológico y matemático revolucionan progresivamente los demás dominios técnicos. La ciencia moderna se configura como la conjunción de la producción tecnológica de laboratorio y el tratamiento teórico de sus sistemas tecnológicos. Con Boyle y su bomba de vacío los laboratorios científicos se establecen como instancia suprema para decidir disputas sobre cuestiones de hechos. Los fenómenos producidos y controlados mediante instrumentos de construcción mecánica en el curso de experimentos reproducibles y accesibles a todo el mundo, constituyen los hechos científicos. Los hechos construidos por la práctica técnica científica representan los fenómenos genuinos de la naturaleza moderna, claramente contrapuesta y separada de la sociedad, al igual que el conocimiento científico lo está de la política (Shapin/Schaffer, 1985; Latour, 1990). La nueva filosofía de la ciencia, como la de Bacon y Descartes, se encarga de reforzar el programa de transferencia metodológica y tecnológica, dirigido a modelar uniformemente la práctica científica conforme al modo de intervención de laboratorio. La investigación debe dar lugar sólo a procedimientos y teorías que reporten capacidades de controlar procesos al modo mecánico. Las relaciones con la naturaleza se plantean, por un lado, como relaciones cognoscitivas del sujeto humano pasivo frente a un objeto distinto y contrapuesto a él y a la sociedad, y, por otro lado, como relaciones de control operativo. La metodología del trato con la naturaleza se basa en la ficción de que ésta no es otra cosa que una máquina que funciona regularmente conforme a leyes fijas. La construcción y la eficiencia técnicas, presentadas como dominio operativo sobre la naturaleza, se constituyen en una de las características principales de la nueva concepción de la ciencia (Price, 1984).

La tecnociencia en acción: el imperativo tecnocientífico. La investigación tecnocientífica se ocupa, cada vez más, de procesos provocados y controlados en los laboratorios por el mismo investigador como efectos reproducibles de construcciones que, a su vez, son resultados tecnológicos de producción científica, tales como generadores eléctricos y radioactivos, aceleradores de partículas, láseres o recombinados de ADN. Procedimientos tecnológicos y tratamiento teórico están estrechamente entrelazados en la investigación y el desarrollo tecnocientíficos de laboratorio, que se basan, característicamente, en la construcción experimental, en la descomposición y aislamiento de elementos y en la manipulación, reemplazo y recombinación, con el fin de reproducir a voluntad y controlar completamente los procesos deseados mediante la eliminación de perturbaciones en las disposiciones experimentales2. Así, el análisis y sistematización teórica de las propiedades físicas de los materiales en términos de átomos, partículas elementales y estructuras atómicas se entrelaza con la física atómica experimental en lo que son las tecnologías nucleares, de la misma forma que, en química, las teorización de las propiedades químicas en 2 Gleich, 1991. 7 términos de estructuras moleculares es inseparable y está al servicio de tecnologías de síntesis química. Las disciplinas de la física y de la química contemporáneas no son fundamentalmente otra cosa que nuevas tecnologías, es decir, tecnociencias3. Desde principios de siglo la metodología y las teorías físico-químicas se van transfiriendo al campo de la investigación biológica, donde se quiere encontrar, detrás de la diversidad de los logros y capacidades operativas de la nueva biología tecnocientífica, los últimos componentes que -al igual que los átomos en la física- puedan presentarse teóricamente como los responsables de las propiedades orgánicas4. De esta forma se llegan a descubrir los genes y las estructuras genéticas y se desarrolla la biología molecular, con la consiguiente avalancha de las nuevas biotecnologías y la ingeniería genética.
















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